Rolando Gallego
14/07/2017 14:44

Durante las primeras jornadas de la muestra Santiago del Estero Film Festival (SEFF), que se desarrolla en esa ciudad hasta el 15 de julio, el cine ha dicho presente con lo mejor de la última producción independiente nacional e internacional, pero también las actividades especiales relacionadas a su costado asociado a las discapacidades.

70 y pico

(2016)

Más allá de la proyección de los films hay una serie de actividades dictadas por especialistas, orientadas en poder dimensionar al cine como un lugar de desarrollo y de acompañar a jóvenes realizadores interesados en vislumbrar otro acceso a la industria, más allá de las cuestiones particulares.

“Estamos muy contentos por la recepción del público, ver cómo se ha ido sumando, pensamos que le iba a costar porque no hay un espacio de cine aquí, pero lo aceptó muy bien, tuvimos muy buena convocatoria, también en las actividades paralelas, han venido de toda la provincia”, afirma Pichu Tomsic, directora del festival a pocas horas de iniciado el SEFF.

“Queremos ser una ventana de exhibición, de films que no llegan a salas comerciales, es el primer sueño de todo festival, queremos que sea un símbolo en Santiago del Estero, que la gente lo haga propio, que le guste y que lo espere, que vaya programando su vida alrededor de él, que se pase el día en la sala”, agrega la directora, deslumbrada por la cantidad de asistentes a las proyecciones.

Algunos musts de la muestra hasta ahora han sido, el Taller de Cine Sordo, brindado por Federico Sykes, director del Festival Internacional de Cine Sordo de Argentina (FICSOR) con cupo agotado, el de guion ofrecido por Hans Garrino (Buena Vida Delivery), ambos ofrecidos durante varias jornadas, las proyecciones de películas como 70 y pico (2016), de Mariano Corbacho, una reflexión sobre la dictadura a partir de un personaje particular y La mirada escrita (2017) de Nicolás Abello, un thriller con tintes locales, bien cordobés.

“Recibimos muchísimo material para ver, con Juan Pablo Salomon, el productor decidimos ser nosotros los curadores, nos volvimos locos pero estamos muy contentos por las películas que sumamos, los directores que han venido, sí hubo algunas cuestiones que esperamos ir mejorando ya para el año que viene”, continua Tomsic sobre la recepción de más de las 1700 películas que llegaron en la convocatoria.

El festival, desarrollado a pulmón y el esfuerzo de muchas intenciones, funciona de manera independiente y en paralelo a actividades que la provincia, y en particular la Ciudad, tiene por estos días, por el 464 aniversario de Santiago del Estero, como la marcha de los bombos, una multitudinaria acción de la que participan todos los habitantes del lugar.

La muestra sigue con las proyecciones de Leonardo Favio (2015) de Miguel Bravo, documental fuera de competencia sobre el mítico realizador, Fuga de la Patagonia (2016) de Javier Zevallos y Francisco D´Eufemia, en el Centro Cultural del Bicentenario-CCB- (a las 17 y 20.30 respectivamente), una charla de Raúl Manrupe (Danzarín, De corte antiguo) por los 100 años de la animación Argentina (en la Casa Argañaraz Alcorta-CAA-), y mañana, antes de la clausura, con propuestas como Los globos (2016) de Mariano González (16 horas CAA) y Crespo (La continuidad de la memoria) (2016), de Eduardo Crespo (17.30 horas CCB).

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