EscribiendoCine
26/06/2017 16:13

La 39 edición del festival internacional de cine de Moscú, que se celebrará entre los días 22 y 29 de junio, presentó en su apartada competitivo principal la película argentina Sinfonía para Ana, ópera prima de ficción de los documentalistas Virna Molina y Ernesto Ardito.

Sinfonía para Ana

(2017)

Mantener viva la memoria histórica para impedir que se oculte lo que realmente sucedió en Argentina durante la dictadura militar, es el objetivo de Sinfonía para Ana, presentada hoy en el 39 Festival Internacional de Cine de Moscú.

La primera película de ficción de los documentalistas Virna Molina y Ernesto Ardito traspasó las fronteras de su patria nada más nacer para realizar hoy su debut internacional en el legendario cine Oktiabr (Octubre).

"Es muy importante el rol de la memoria a través del arte, para sostener la memoria y evitar que las teorías negacionistas oculten lo que sucedió en Argentina", dijo Ardito en rueda de prensa posterior a la presentación de la película.

En Moscú, el film argentino ambientado en la década de los 70, lucha por el máximo galardón del certamen cinematográfico junto con otros 12 largometrajes, entre ellas la española Selfie, de Víctor García León.

Sinfonía para Ana es una historia de amor, pasión y amistad entre unos alumnos del Colegio Nacional de Buenos Aires en el marco de la militancia estudiantil y la dictadura militar.

"La película cuenta la historia de un grupo de adolescentes argentinos en el momento más trágico de la historia de nuestro país", señaló Virna Molina, la codirectora de la producción.

Agregó que la decisión de hacer esta película se debe a la convicción de que no se puede pensar en el futuro "sin comprender el pasado que vivimos", mientras la generación anterior fue "tan rica y tan generosa en términos de soñar que realmente vale la pena contar sus historias".

Además, la cineasta destacó que Sinfonía para Ana también es una historia "de amor, de ideales y de pasión que ocurrió en ese momento pero podía ocurrir en cualquier otro" y por eso habla de conceptos universales.

Al retomar la palabra, Ardito remarcó que el filme, basado en la novela homónima de Gaby Meik, se hizo con la participación de "alumnos y exalumnos del Colegio Nacional de Buenos Aires".

El director destacó que la película se transformó en una suerte de "puente de memoria entre una generación y la otra que estudió en el mismo lugar".

"Es una película basada en hechos reales, porque en el Colegio Nacional de Buenos Aires desaparecieron 108 alumnos durante la dictadura militar", agregó el cineasta argentino.

Al final de la presentación de la película, sus realizadores insistieron en la necesidad de conservar la memoria histórica por encima de todo.

"La película va en contra de la política que quiere implementar Macri", dijo Molina al contestar una pregunta sobre las nuevas cifras sobre el número de los desaparecidos durante la dictadura militar que rebajan considerablemente el número de las víctimas.

Y denunció que "en América Latina han empezado a aparecer gobiernos neoliberales que quieren borrar la historia, la historia militante, la historia de la gente que expresa sus ideas".

"Negar los desaparecidos es negar parte de esta historia", aseveró la cineasta.

Este año, el jurado encargado de otorgar los premios San Jorge a la selección de películas que integran la competición de cine de ficción está formado por el polifacético artista y director español Albert Serra, la consejera de financiación de la Medienboard Berlin-Brandenburg Brigitta Manthey, la actriz italiana Ornella Muti y el director y productor finlandés Jörn Donner.

La programación también incluye lo último de Calin Peter Netzer Ana Mon Amour; El otro lado de la esperanza, de Aki Kaurismäki; Jeannette, la infancia de Juana de Arco, de Bruno Dumont; 120 pulsaciones por minuto, de Robin CampilloEn Pedazos, de Fatih Akin; Los fantasmas de Ismael, de Arnaud Desplechin; Rodin de Jacques Doillon, y el documental de Thierry Frémaux sobre los hermanos Lumière.

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