EscribiendoCine
03/04/2017 14:27

A partir del relevamiento efectuado entre todos sus Directores, Directoras y Titulares de Derechos representados (más de 1.125 a la fecha), que prácticamente involucran al total de las obras cinematográficas, DAC pudo determinar el verdadero y alarmante estado de conservación del patrimonio audiovisual argentino. Se deben salvar tanto aquellas obras que originalmente fueron registradas en soporte negativo de 35 o 16 mm; como las películas registradas en digital que están provisoriamente almacenadas en los más variados, precarios e inseguros formatos y soportes.

Un lugar en el mundo

(1992)

Los datos del relevamiento dispuesto y registrado por DAC –que llevó casi más de un año– demuestran que ya no se trata, solamente, de conservar el patrimonio fílmico. No alcanza con rescatar los negativos o positivos afectados en su composición físico-química por el paso del tiempo, el abandono, la propia inconsciencia o irresponsabilidad. También hay que recuperar las películas registradas en digital, guardadas sin ningún protocolo ni cuidado. El mayor problema es que, en poco tiempo más, a decir verdad, ya, las películas que no se encuentren debidamente restauradas en su imagen y sonido, y preservadas en formato 4K –o superior–, incluso las más recientes, desaparecerán de todas las pantallas del planeta, puesto que no encontrarán dónde continuar su explotación comercial y difusión.

Ante este panorama, DAC analizó varias opciones –con la participación de empresas privadas y el Estado- para la ejecución y puesta en marcha de un Plan de Recuperación de Películas Argentinas. Obras que actualmente están muriendo y ya no pueden exhibirse sin una adecuada y cuidadosa restauración o remasterización en formato 4K, con la más alta calidad internacional, para que puedan “volver a la vida”, exhibirse y comercializarse en los mercados nacionales e internacionales de todo el mundo. Sin ningún límite de fronteras, con la lógica y consecuente generación y renovación de recursos económicos para sus productores, como así también de derechos de autor para sus autores, en las diferentes disciplinas.

DAC cerró un Acuerdo Marco con el laboratorio digital audiovisual GOTIKA que permitirá el salvataje urgente de nuestras películas argentinas, escaneando los mejores originales de imagen en resolución 4K o superior, digitalizando también los mejores originales de sonido, y restaurando y colorizando en 4K , respetando las decisiones originales de sus creadores. La finalidad es crear masters con protocolos y los mayores estándares internacionales, tanto en 4K / UltraHD como 2K / FullHD, para ventas theatrical (DCP), broadcasting, streaming, Bluray y DVD en el mercado norteamericano, asiático y europeo.

Es un desafío muy difícil, pero imperiosamente necesario, ya que nuestro cine, prácticamente, ha desaparecido de las pantallas 2K del mundo, por encontrarse, en su mayoría, en formatos SD (PAL) y hasta con aspecto de pantalla 4:3. Cabe aclarar aquí –para tomar dimensión– que el PAL tiene una resolución de 0,4 Megapixels contra 2 Megapixels del FullHD y 8 Megapixels del UltraHD. Es decir, la mayoría de las películas argentinas en el actualidad, tienen como único soporte digital, un master 20 veces menor que UltraHD.

DAC tiene, en esta cuestión, un legítimo e irrenunciable interés, ya que la falta de preservación y actualización de las obras provoca, día a día, su desaparición y, con ello, la muerte de la generación de derechos de autor para sus creadores. Por esta acuciante necesidad, decidió afrontar este grave problema, porque de su resolución depende la preservación y el resguardo del patrimonio cinematográfico nacional que la entidad representa, en cuanto a los derechos de sus autores directores y directoras.

.En la Argentina, con toda su tradición y significación cinematográfica, nunca se tomó una resolución definitiva y efectiva para preservar el patrimonio audiovisual nacional. En 1999, se creó por Ley la Cinemateca Nacional –CINAIN– pero la misma recién fue reglamentada en el año 2010 y solo fue un anuncio. En la práctica, continuó sin funcionar. Finalmente desde su creación por Ley en el año 1999 se ha convocado a conformar el Consejo Asesor para poner en funcionamiento a la Cinemateca Nacional.

Hay muchísimas películas en fílmico perdidas o a punto de perderse, pero todas las otras, realizadas en los más variados formatos digitales, tienen una existencia meramente virtual. Actualmente, no pueden emitirse en ninguna de las grandes plataformas de exhibición nacional o internacional, que sólo aceptan 4K como respuesta a sus exigencias, en función de la más alta definición que proveen, como servicio a una parte creciente de sus espectadores.

Esta primera etapa consiste en: contactar y acordar con los titulares de los derechos de cada película, localizar los materiales de dichas obras –con la invaluable ayuda de la Fundación Cinemateca Argentina– para poder ser restauradas, colorizadas y optimizadas en imagen y sonido, no sólo mejorándolas, sino adecuándolas a los estándares actuales de exhibición digital en formato 4K.

Las primeras películas en recuperarse serán Un lugar en el mundo, Martín (Hache), La ley de la frontera, y  Roma, de Adolfo Aristarain; En retirada y La búsqueda, de Juan Carlos Desanzo; Juan Moreira, de Leonardo Favio; Asesinato en el senado de La Nación, de Juan José Jusid; Perdido por Perdido, de Alberto Lecchi; Gracias por el fuego, de Sergio Renán; Tangos, El exilio de Gardel, El viaje y Sur, de Fernando "Pino" Solanas; Hombre mirando al sudeste, Últimas imágenes del naufragio y El lado oscuro del corazón de Eliseo Subiela; y La película del Rey, de Carlos Sorín.

Comentarios