Juan Pablo Russo
15/03/2017 18:01

Un cine Oasis con su público pegado a la butaca, con el interés intacto durante 83 minutos y un aplauso final espontáneo, ha recibido la extraña, perturbadora y, a la vez, atrayente pesadilla Callback, la cuarta película de Carles Torras, una de las atracciones del 13 Pantalla Pinamar que apostó por una película de autoría alternativa y de riesgo. " Me fui a Nueva York, trabajaba en el guion de otra película cuando conocí a Martin Bacigalupo, el coguionista, y surgió Callback: me centré en ésta. Sería 2014: hemos tardado dos años, no ha sido tanto; la próxima irá más rápido...", manifiesta el realizador español.

Callback

(2016)

Callback –que tras estrenarse mundialmente en Málaga se exhibió en el 13 Pantalla Pinamar– nos introduce en el mundo y la mirada de un personaje a quien la cámara no abandona nunca. Pero no se trata de un tipo lindo y seductor, o de un perdedor con ramalazos simpáticos, o de un antihéroe que remonta su desdicha. No, desde los primeros planos, de una fotografía cruda  vamos a hacernos compañeros inseparables de Larry, quien no es ni atractivo ni feo, ni agradable ni coloquial: es un trabajador de una empresa de mudanzas que vive en un departamento vecino de las vías del tren y combate su soledad compartiendo de forma altruista su techo con viajeras, de ser posible bonitas.

Porque, según la trama pronto descubriremos que nuestro hombre en Queens tiende a demostrar actitudes que resultan un tanto... chocantes. Basta decir, para no desvelar sorpresas y giros, que es un tipo que intenta por todos los medios adaptarse al entorno, a una cultura y un mundo que no es el suyo por nacimiento, y que hará lo indecible por alcanzar el éxito, mientras la realidad se encarga en que las cosas tomen el rumbo opuesto.

"Tengo que ser honesto conmigo mismo y hacer el cine que vería como espectador. Siento atracción por personajes desestructurados o que se resisten a encajar en las normas establecidas. Como soy el productor y el director de la película, levanto la financiación, consigo los socios en EEUU y el apoyo de TV3. Es una doble ocupación, pero me permite trabajar con libertad e independencia y desarrollar los proyectos que me interesan y de la forma que me gusta. No es una película de gran presupuesto, pero conlleva el reto de irse a Nueva York con todo el equipo y rodar allí", manifestó Carles Torras durante el 13 Pantalla Pinamar

Carles Torras y el actor y coguionista Martin Bacigalupo saben de lo que hablan, pues se conocieron y viven en Nueva York, esa ciudad donde (teóricamente) se pueden alcanzar grandes sueños pero también es escenario de tristes pesadillas: muchos de quienes aterrizan allí tienen que renunciar a su identidad para intentar alcanzar su meta. O se refugian en religiones que les sirven de familia postiza, mientras miran al Manhattan de los ricos y famosos desde los barrios periféricos abarrotados de inmigrantes, prisioneros de formas modernas de esclavitud. Mas el director de Callback no carga las tintas, ni enfatiza o subraya, sino que retrata la ciudad cantada por Frank Sinatra desde una óptica crítica, puntuada con brotes sutiles de humor negro; esto no mengua la ferocidad ni el nihilismo de este extraño thriller, que desemboca en un (reconocible) infierno de violencia, destrucción y locura.

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