Ezequiel Obregón
19/12/2016 13:55

A pocas horas de culminar su rodaje, la directora de Upa! Una película argentina (2007), Pompeya (2010), Mujer Lobo (2013), entre otras, dialogó con EscribiendoCine sobre su inminente film Hasta que me desates (2017), una historia de amor con tintes sadomasoquistas protagonizada por Rodrigo Guirao Díaz y Martina Garello.

Hasta que me desates

(2017)

Un cine arriesgado y, en cierta medida, urgente, de emociones fuertes y producción dinámica: así es el cine de Tamae Garateguy, una realizadora que está construyendo una carrera prolífica y personal. “Terminé el rodaje el martes 13, con una escena que era un poco más poblada que las otras, ya que son dos protagonistas solamente y pocos personajes secundarios. Por primera vez en mi vida hice algo acotado de casting. Parece divertido en lo que se ve en el backstage y en las fotos, pero la verdad es bastante terrible”, comenta respecto a su nueva historia.

¿Cómo surgió este nuevo proyecto?
El proyecto surge con mi mejor amigo, Miguel Forza de Paul, quien ya actuó en otra de mis películas. Él también escribe, pero más que nada teatro. Y le dije “por qué no te animás a escribir un guion”. Y teníamos ganas de hacer una película de amor, hecha con mi estilo; o sea, bastante terrible, con muerte y con sexo. Empezamos a juntarnos por acá, por la zona en donde pensamos que teníamos ganas de que sucediera la película, que es el bajo de la Ciudad: Puerto Madero, Alem, Paseo Colón, Reconquista, Plaza San Martín. Empezamos a recorrer los bares y a juntarnos ahí, como a la tardecita, a tomar cervezas o tragos y pensar en la película. Y así se dio el proceso de escritura, que fue muy gratificante.

¿Quiénes integran el casting?
El casting está formado por Rodrigo Guirao Díaz y Martina Garello. Para ellos dos creo que es el primer protagónico en cine acá en Argentina. Creo que Rodrigo protagonizó, pero afuera. También están Nai Awada, Paula Carruega, Miguel Forza de Paul y Jazmín Rodríguez.

Solés trabajar con un equipo de producción de amigos y muy afianzado en el tipo de cine que hacés. ¿Quiénes lo integran?
El grupo de amigos de amigos con los que nos juntamos y pensamos en hacer proyectos y locuras juntos para mí es muy importante. Me parece que ahí aparecen las mejores ideas, todos entran en la misma sintonía. Disfrutamos del proceso, que puede ser no convencional. Convencional es una escritura donde el guionista te manda el guion ya escrito, o una preproducción que dura cuatro semanas. Y por ahí mis preproducciones duran una semana o pueden durar seis meses. En este caso, con Connie Martin, mi directora de fotografía, nos empezamos a juntar hace nueve meses en su casa. Probamos cosas con su cámara, mirábamos películas, referencias, yo le iba contando cómo iba el guion. Es un proceso que se intercomunica y de ahí surgen los detalles, las capas que terminan siendo más interesantes. Creo que las buenas cosas llevan tiempo. También están en el equipo los productores de Los griegos: Federico Carol y Santiago Giralt, que es mi socio en UPA!, a quien admiro muchísimo. Ellos confían y no le temen a esta manera de trabajar. Y nos acompañaron siempre. Después voy a trabajar también con Sami Buccella, Piromanía, FX, Lanfranco, que es mi proveedor de efectos. A veces me junto con él para ver qué me puede ofrecer y juntos pensamos un momento en qué nos ofrecen los efectos especiales. También conocí a María Ángeles de Identikik Filmakers, porque yo necesitaba hacer algo realmente muy realista en cuanto al maquillaje. La conocí y me pareció increíble. Me gusta trabajar con la gente y tomarnos nuestro tiempo. También están Alan Fridman y Mariana Delgado, con quien trabajé en el documental de Corea. Para mí es importante trabajar con sonidistas que me conocen porque soy terrible… O sea, saben que hablo en tomas, que invado mucho, que les hablo a los actores para que entren en estado. Entonces ya saben que hablo, cómo tienen que tomar el sonido y qué recaudos tienen que tener o qué me tienen que pedir otra vez si realmente está muy complicado. Me encanta trabajar con mis sonidistas fetiches.

La osadía, la sensualidad, las marcas de cine de género son tus rasgos de autor. ¿Se mantienen acá? ¿De qué forma?
La sensualidad, como siempre, se mantiene. No sé si diría que esta es una película de género. Tiene algunos tintes y momentos que podrían llegar a ser, pero que para mí tienen más que ver con un cine retro, un cine que yo veía cuando era más chica. Películas muy ’90, muy ’80, que me gustan mucho. Hay muchas citas a escenas, personajes, momentos, directores. Sí hay algo de la muerte y el sexo como temas. Esto sería algo que ya estuve investigando y que en esta película profundizo. Hay algunas escenas muy límite, y estoy muy contenta porque los actores se entregaron de forma total. Los actores son buenos actores, son maravillosos, sensibles, arrojados y arriesgados, que es lo que más me gusta.

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