Benjamín Harguindey
05/09/2016 13:16

El día de ayer se exhibió oficialmente en competencia la película argentina El ciudadano ilustre (2016), sátira social de la dupla directora Mariano Cohn y Gastón Duprat, acerca de un Premio Nobel de la Literatura (Oscar Martínez) que regresa a su pueblo natal en Argentina luego de una ausencia de 40 años en Europa. Los directores luego dieron una conferencia de prensa junto al guionista Andrés Duprat y parte del elenco, incluyendo a Martínez y sus co-protagonistas Andrea Frigerio, Belén Chavanne y Nora Navas.

El ciudadano ilustre

(2016)

La película se proyectó por la mañana en la Sala Darsena, donde fue bien recibida por la prensa. Al comienzo el protagonista recibe el Nobel y da un discurso sobre el conformismo y el deber increpador del artista que, al no recibir aplauso inmediato del público Nobel, recibió el entusiasmado aplauso del público de la película. A lo largo de la cinta hubo despliegues similares de empatía – aplausos a chistes o monólogos igualmente conmovedores. Como si el público estuviera premiando al protagonista.

La conferencia tomó forma de una serie de preguntas y respuestas entre el público y el equipo de la película. Sobre su personaje, Daniel Mantovani, Martínez dijo “sería un personaje extraordinario para cualquier actor” y que el guion lo había seducido “en la primera lectura”. Sobre la actuación explicó: “Por más diferente que sea el personaje, son como parientes en algún punto. Son como de una familia. En el caso de un actor es mejor que sean lo más diferentes posibles. Pero si uno tiene una mirada profunda, perspicaz del trabajo de grandes actores, va a ver que siempre está el sello del actor.”

Andrés Duprat habló sobre el saldo de la película, que se estrena esta semana en Argentina. “Hace seis meses que está terminada, estábamos esperando a que se diera [73 Mostra de Venecia]. Quedó tal como la planeábamos.” Sobre el humor autocrítico, dijo que “es producto de cierta incomodidad de violencia contenida. Es una risa para llenar un vacío que te genera una situación que el espectador no está preparado para vivir. La película pide todo el tiempo un ejercicio al espectador porque te hace tomar posición a situaciones límites. Te obliga a tomar postura. La de la película es ambivalente.”

Quien escribe preguntó sobre el paralelo entre el recorrido del protagonista – un argentino que encuentra el éxito en Europa y luego regresa a su tierra, con toda la admiración y el reproche que le espera – y la propia película, estrenada con lujo de alabanza en el festival más viejo y prestigioso de Europa, y acto seguido en su país de origen, donde seguramente despertaría una polémica similar.

“Cuando las construimos no prediseñamos el impacto que iba a tener,” dijo Gastón Duprat. “La película es un contenedor de ideas que nos rondan a todos los que la hicieron. Estamos de acuerdo en abrir el debate. Sí puedo decir que alguna gente que la vio en Argentina no se ve reconocida. Cuando uno se ve criticado prefiere decir que es otro ese.”

Agregó que la película “no es de cuestiones argentinas, es de cuestiones sociales generales de todos lados. Sí está tratada con la idiosincrasia argentina. Pero el chauvinismo nacionalista está en todos lados, en la idolatría a futbolistas, a artistas. Se tensiona la situación porque muchas veces el espectador idolatra y no tiene del todo la vara para medir la calidad.” Ofreció a modo de ejemplo a un Premio Nobel a la Física, el argentino César Milstein, que comparte la Bahía Blanca natal de los Duprat. Evidentemente la ciega veneración a Milstein inspiró la historia de Daniel Mantovani.

Por la noche se realizó la gala oficial de presentación en el Palazzo del Cinema, Sala Grande, allí el elenco pasó por la red carpet para posar ante los medios, luego con una sala colmada se proyecto el film. Al finalizar el público ovacionó de pie con un extenso aplauso para dar cierre a una hermosa jornada.

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