EscribiendoCine
21/05/2016 14:51

La película finlandesa The Happiest Day in the Life of Olli Maki dirigida por Juho Kuosmanen se quedó con el gran premio de "Una cierta mirada", segunda sección en importancia del 69 Festival de Cannes, apartado donde competía La larga noche de Francisco Sanctis de los argentinos Andrea Testa y Francisco Márquez.

The Happiest Day in the Life of Olli Maki

(2016)

The Happiest Day in the Life of Olli Maki se basa en la historia real de un prometedor boxeador finlandés que en los años sesenta luchó por el título de campeón del mundo de peso pluma.

Este primer largometraje confirma el potencial del cineasta, que se ha aproximado en blanco y negro a un género, el cine de boxeo, que tiene en Toro Salvaje, de Martin Scorsese, una obra cumbre con la cual es muy peligroso compararse. Pero Juho Kuosmanen —salvando las distancias, evidentemente— sale del lance con honores, demostrando un interesante manejo de la puesta en escena, en particular una estructuración muy pulida, un buen sentido del ritmo y una credibilidad que es el ingrediente imprescindible cuando uno quiere subirse al ring.

Crónica de la oposición entre la ternura del amor y el mundo implacable del boxeo profesional, entre los sueños de la juventud y el miedo a no estar a la altura de las ambiciones, entre la libertad y la sumisión, la tranquilidad y el circo mediático, la película está ambientada en el verano de 1962, cuando Finlandia se prepara para organizar por primera vez un campeonato mundial de boxeo. Todas las expectativas reposan sobre los hombros y puños de Olli Mäki (Jarkko Lahti), "el panadero de Kokolla", excampeón de Europa amateur, con poca experiencia competitiva profesional (8 victorias en 10 combates), que se enfrentará a un duro adversario norteamericano que cuenta con 64 victorias en su palmarés. Entrenado por el exboxeador Elis Ask (Eero Milonoff), que aprovecha la ocasión para ponerse bajo los focos mediáticos, Olli Mäki se enfrenta a un grave problema: ha descendido a la categoría peso pluma, y deberá adelgazar mucho en poco tiempo para situarse por debajo de los 57 kilos que permitirían el combate. Sobre todo, Olli se ha enamorado de Raija (Oona Airola), que vive en el campo y le acompaña a Helsinki, donde se instala la base de entrenamiento. Pero como Elis piensa que ella es una peligrosa distracción para la concentración y el futuro de su campeón, Raija debe marcharse, y Olli se queda solo...

Filmada con gusto exquisito, y no solo por el encantador barniz del blanco y negro, The Happiest Day in the Life of Olli Maki logra un eficaz equilibrio entre secuencias verosímiles ligadas al deporte y sus complicaciones (el ring al aire libre, las sesiones de sparring, el arduo proceso de adelgazamiento, el combate final, la presencia invasora de la prensa, las relaciones ambiguas entre Olli y Elis) y escenas llenas de ternura en el corazón de los bosques finlandeses, donde florece el amor de Olli y Raija. Un aroma de inocencia que quiere preservarse en un mundo de bestias en el que la humillación siempre está al acecho.

El Premio del Jurado fue otorgado al japonés Koji Fukada por Harmonium, mientras que la mejor dirección recayó en la película estadounidense Captain Fantastic de Matt Ross.

Por último el Premio Especial del Jurado se lo llevó la la animación Tortue rouge, ópera prima de Michael Dudok de Wit y el mejor guion fue para las francesas Delphine y Muriel Coulin por Voir du pays.

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