Juan Pablo Russo
09/03/2016 13:36

Lo que podría haber sido el simple bakstage de una película más se convierte en un diario de viaje por el continente africano. El siempre inquieto Paulo Pécora utiliza la excusa de un rodaje en tierras extrañas para retratar lugares y hábitos culturales muy diferentes a los nuestros.

Amasekenalo

(2015)

Para Pécora la experiencia del rodaje fue un encuentro de personas de países muy distantes, con culturas muy diferentes, donde se generó una hermandad muy fuerte que se la atribuye un poco a la voluntad de enterder al otro. "La película es un poco eso: una especie de unión que trasciende la frontera a través del cine".

La historia de Amasekenalo (2015) comienza a mediados de 2013 cuando el director argentino Pablo César y un equipo reducido de técnicos y actores viajan a Angola para filmar escenas de Los Dioses de Agua (2014). El periodista y cineasta Paulo Pécora es convocado para filmar un making off del rodaje, pero para el arriesgado director ésta será solo la excusa para dar origen a una película dentro de otra sobre el choque de dos culturas.

"Para mí el choque cultural era toda una curiosidad permanentemente.  A mí nunca se me había ocurrido visitar suelo africano. Y de repente estaba en Angola y una semana después recorría Etiopía y el choque cultural era muy grande. Se vive de una manera muy diferente a la que vivimos nosotros. Están viviendo como en otro tiempo. Eso no es malo ni es bueno pero si diferente", confiesa el realizador.

El making off será el origen de un relato sobre un grupo de argentinos en tierras desconocidas. Así como en El escarabajo de oro (2014) Alejo Moguillansky y Fia-Stina Sandlund narraban ficcionalmente el derrotero de un cineasta y su equipo técnico durante un rodaje, a la vez que recorrían la Mesopotamia argentina, Pécora documenta –aunque por momentos bien podría ser una ficción ante la cantidad de situaciones insólitas a las que deben enfrentarse- el rodaje de la película en Angola y Etiopía. Esa observación voyeur, omnipresente, le servirá para trazar un mapa sobre el espacio, los comportamientos sociales, los hechos históricos relevantes, el contexto sociopolítico y la tradición cultural.

Con el estilo narrativo personal que lo caracteriza, Pécora traslada al espectador hacia las lejanas tierras del África en un viaje iniciático y aventurero con mucho por descubrir.

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