EscribiendoCine
22/12/2015 17:09

El realizador argentino Nicolás Gil Lavedra (Verdades verdaderas. La vida de Estela) llevará al cine el juicio a las Juntas Militares realizado en 1985 y del que recientemente se cumplieron 30 años, que tuvo a Ricardo Gil Lavedra, padre del director, en el rol de juez.

Verdades verdaderas. La vida de Estela

(2011)
6.0

La película, que aún está en proceso de producción, será dirigida por Nicolás Gil Lavedra, que posee el valor agregado de ser hijo de Ricardo, uno de los jueces que condenó a los represores de los años de plomo.

La secretaria de Cultura de la Universidad Nacional del Noroeste, Laura Durán, dijo que la casa de altos estudios “va a ser uno de los grandes productores y la idea es hacer un aporte institucional y económico” y agregó que la idea es que se sumen otras instituciones académicas.

“Un día nos preguntaron si no nos interesaría hacer un film sobre el juicio a las juntas con Nicolás; era un momento político diferente a este y después de hablarlo mucho tiempo me parece que ahora es el momento propicio para hacer un proyecto que la universidad siempre quiso. De hecho, el lema de la universidad este año tiene que ver con el aniversario número treinta del juicio a las juntas y nos parece importante contar un relato que, por los impulsos de los indultos y de la obediencia debida, en la conciencia colectiva quedó un poco lavado”, señaló Durán citada por Democracia.

Por su parte, Nicolás Gil Lavedraindicó: “Estamos empezando a trabajar sobre los que van a ser los pilares de la película. Yo ya hice la película de Estela de Carlotto y la conté en tono de ficción, donde objetivamente uno puede basarse solo en los hechos más allá de los gobiernos que estén, y ahora nos parece importante contar lo mismo con los juicios como texto. Relatar cómo primero un presidente toma la decisión de hacer un juicio, sacarle el poder a los militares para que el juicio sea civil y que los dictadores se sometan a la ley”.

“Entonces, la película va a girar en torno a esos seis hombres y un fiscal y un adjunto que se tienen que hacer cargo de novecientos testigos que acaban de sufrir el daño de la dictadura, porque una cosa es hablar hoy del tema, pero en ese momento era un hito. Esa sala tenía amenazas de bomba todos los días y ellos se pasaban papelitos entre sí para ver si cancelaban o no las audiencias. Y después, que haya sentencia en menos de un año, porque el juicio empieza en abril y el fallo se lee el 9 de diciembre del mismo año, algo que en Argentina cuesta pensarlo”, añadió el director.

En cuanto a su propio conocimienbto del tema, Nicolás Gil Lavedra expresó: “Yo fui a la escuela pública y me parece que iba tomando conciencia de lo que había pasado a medida que iba viendo que mi padre era conocido por su trayectoria y por haber hecho algo tan importante. Después, por las clases de historia del secundario y por haber estudiado Derecho. Contando la esperanza que había en la gente. Estamos en la etapa de juntar mucha información, testimonios, ser lo más fieles posibles”.

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