Juan Pablo Russo
30/10/2015 00:24

Con la proyección de Tres recuerdos de mi juventud, del francés Arnaud Desplechin, comienzó este viernes 30 de octubre el 30 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. La ceremonia de apertura comenzó a las 21 hs en la Sala Astor Piazzola del Teatro Auditorium y fue transmitida en vivo por INCAA TV.  Entre los invitados presentes estuvieron Arnaud Desplechin, Benjamín Vicuña, Eugenia Suárez, Julieta Zylberberg, Gustavo Garzón, Alejandro Awada y Nicolás Vázquez, entre otros.

Tres recuerdos de mi juventud

(2015)

La ceremonia comenzó con la transmisión en vivo de INCAA Tv a las 21:00hs. Conducido por Gabriela Radice, el evento contó con emocionantes maping sobre la escenografía, la actuación del grupo musical Cuatro Vientos y el spot institucional.

Subió al escenario a continuación el Intendente del Partido de General Pueyrredón Gustavo Pulti, que al igual que su sucesor en el micrófono Presidente del Instituto Cultural bonaerense Jorge Telerman, destacó la importancia de la cultura y el cine en la vida cotidiana de los argentinos. Luego, Lucrecia Cardoso se refirió a los números positivos que viene brindando el cine argentino en los últimos años, pero sobre todo enalteció la figura y el trabajo realizado por José Martínez Suárez como presidente del Festival.

A su término, se entregó una placa a los directivos del ENERC por los 50 años de la institución educativa y se llevó a cabo el esperado homenaje a José Martínez Suárez. Cardoso, Telerman, Peña y otras autoridades presentes lo recibieron sobre el escenario, donde luego de bromear que dos mujeres muy conocidas de su entorno mandaban saludos a los presentes “pero no vinieron porque tenían miedo de que me aplaudan más a mí que a ellas” (en clara referencia a sus hermanas Legrand), se refirió seriamente a la calidad de las películas seleccionadas para esta edición y afirmó “Argentina está en un espacio privilegiado del cine mundial”.

Al cierre de la ceremonia se presentaron a los jurados de la competencia y se proyectó el film inaugural Tres recuerdos de mi juventud de Arnaud Desplechin.

Arnaud Desplechin regresa a los orígenes autobiográficos con Tres recuerdos de mi juventud, prrsentada en la Quincena de los Realizadores del 68 Festival de Cannes, recuperando el personaje de Paul Dédalus que había creado en 1996 en Comment je suis disputé... (ma vie sexuelle) que vuelve a encarnar Mathieu Amalric , e imbrica un vasto cortejo de recuerdos, influencias e intenciones en una obra muy ambiciosa que se despliega como una reconstitución onírico-realista y una exploración lúdica de los géneros con las heridas emocionales como telón de fondo.

Un patchwork tejido a la manera del recuerdo de los sueños, a veces intensos, a veces caóticos, a menudo nebulosos, pero siempre portadores de un mensaje del subconsciente, un territorio que Desplechin adora recorrer como Ulises durante su Odisea o el Arthur Gordon Pym de Edgar Allan Poe en sus aventuras (dos referencias de las muchas que el cineasta incluye entre los laberintos de su película).

Paul (Amalric), que regresa a Francia tras veinte años de peregrinaciones por el mundo para ejercer su profesión de antropólogo, recuerda su infancia (primera parte del film) en el norte de Francia. Se trata de un periodo oscuro marcado por su abandono del hogar familiar, la muerte de una madre que odia, los juegos de indios y vaqueros con sus hermanos, y la relación tensa con su padre. Después, un curioso acontecimiento lo obliga a sacar a la luz un episodio de su adolescencia: un viaje a Rusia. ¿Por qué? Los servicios secretos franceses han descubierto, a su regreso como adulto a Francia, que existía otro Paul Dédalus, un doble fallecido dos años atrás en Australia que posee los documentos de identidad auténticos de nuestro antropólogo. Un flashback resuelve el enigma: en un viaje escolar a la URSS, el joven había aceptado, por amistad, ayudar a una red de expatriación de espías de los judíos soviéticos. Esta exhumación del pasado continúa con un tercer capítulo llamado Esther, como el gran amor de juventud de Dédalus, una relación muy romántica (con los aparentes daños y secretos que esto conlleva) que duró unos años pero que se apagó por la distancia de Paul, que estudia antropología en París.

Drama familiar, relato novelesco de iniciación, thriller de espionaje y ante todo película de amor, Tres recuerdos de mi juventud cultiva su misterio adoptando los códigos de distintos géneros del cines. De las utopías a los golpes de la vida, de los disfraces a la caída de máscaras, Arnaud Desplechin tritura los fantasmas del pasado bajo el signo del desdoblamiento. Así, su protagonista está siempre allí y en otra parte, navega entre los universos intentando encontrar su camino, su personalidad, un equilibrio... Una relectura muy densa que el cineasta salpica de planos magníficos y en la que el que el talento de sus jóvenes interpretes está muy bien aprovechado sin intentar a toda costa dar una estructura demasiado formal al flujo de recuerdos, lo cual dota a la cinta de un aspecto inaprensible, como una búsqueda de eternidad a través de la extrañeza de la vida.

El 30 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata,  calificado por la FIAPF como categoría "A”, fue concebido en 1954 frente a la necesidad de reflejar el universo del cine argentino y mundial. Año tras año, el Festival se ha consolidado como una muestra fundamental del desarrollo e intercambio de la industria cinematográfica y de las artes audiovisuales. El Festival es hoy cita obligada para realizadores, actores, productores, distribuidores y cinéfilos.

Comentarios