Ezequiel Obregón
14/03/2015 15:03

El importante programa de cortos que produce el INCAA se presentó en el 11 Pantalla Pinamar. Tras veinte años desde la primera Historias Breves y conmemorando su décima edición, se conocieron los nuevos rostros del cine argentino.

Historias Breves 10

(2015)

“Veinte años no es poco, sobre todo si se trata de un ciclo que para nosotros es considerado un modelo que le permite a la gente joven hacer su primera experiencia, respaldados por el INCAA”, sostuvo Eddie Calcagno, quien junto a Paola Rizzi y a Bebe Kamin integra el equipo consultivo de Historias Breves. Y luego se refirió al progreso de un ciclo que ya cumple 10 ediciones: “Los cambios no son solamente técnicos, hubo otros cambios muy importantes. Las edades de estos chicos sin edades distantes a la mía. Las temáticas que nos proponen muestran un mundo diferente, y eso es interesante. Los resultados son excelentes.”

Silvia Bianchi, quien fue una impulsora del proyecto, sostuvo que en sus tiempos de estudiante debió formarse en una cooperativa, puesto que el presidente de facto Onganía había cerrado su carrera. “Por suerte hoy tenemos a un organismo oficial, que da subsidios, por suerte tenemos una cinematografía”, remarcó.

Paola Rizzi se refirió a las cuestiones de innovación técnica: “Yo participé en Historias breves, cuando era estudiante. Hice fotografía en 35 mm. Lo mejor que te podía pasar cuando eras estudiante, era ganar el concurso de Historias breves porque filmabas en 35 y con un presupuesto buenísimo. Cuando [#Persona,3561] me convoca, ya estábamos ahí. En estos años, ya todos saben que estamos bailando un baile en el que vamos aprendiendo, nos vamos equivocando, y permanentemente vamos viendo cómo seguimos. En este momento, al menos para mí, hay un gran interrogante. Yo me encargo de la parte técnica, y muchas de las cosas que hago tienen que ver con el sonido y la edición. Como experiencia, es buenísima para todos. Los chicos tienen una buena escuela para comenzar su carrera profesional, que es Historias Breves”.

Por último, la mayoría de los realizadores (sólo no estuvo presente Lito Muravchik, por el cortometraje Vendido) presentaron sus trabajos. Juan Martín Hsu habló sobre Diamante mandarín: “mi corto transcurre en el 2001, durante una semana en un supermercado chino en donde hay una familia que, por miedo a que los saqueen, se queda encerrada”; Francisco Ríos Flores, dijo sobre Durazno: “lo filmamos en San Juan, fue bastante complicada la película pero por suerte llegamos a buen término. El relato está basado en un relato de mi bisabuela y es esencialmente mágico. Hay un durazno que tiene algo negativo y a partir de allí suceden cosas terribles.”

En cuanto a El dorado de Ford, el realizador Juan Fernández Gebauer contó: “al morir el padre del protagonista, éste le deja unos artículos que hablan del concurso de Henry Ford. Cuando vino, en los 50, tomó un dorado, lo marcó con un precinto, y lo arrojó al agua. Y dijo que quien lo pescara tendría de premio un auto 0 KM. El hijo va a buscar este mítico dorado”. Gerardo Naumann, al parecer, nos presentará uno de los trabajos menos convencionales: “Trabajé con no actores que trabajan en una fábrica del conurbano y me acerqué a trabajar con ellos para estudiar de qué manera el trabajo se represente en el cine, cómo vemos o se los filman a los trabajadores, cómo el trabajador es representado. Intenté reflexionar sobre eso. No sé si El trabajo industrial es una historia, es más bien una textura”.

Ezequiel Sambucetti no se refirió al relato, sino al hecho de haber cumplido el objetivo de ganar el concurso de Historias Breves. Filmó también con los recursos de su Universidad, y contó que para su film requirió herramientas que no se usa con frecuencia (efectos especiales, sobre todo). Por último, Germán Servidio se refirió a Una de esas noches: “trata sobre dos porteños que salen de un boliche del conurbano, tienen que llegar a sus casas y se encuentran con una noche muy hostil.”

Comentarios