Emiliano Basile
13/03/2015 21:37

Se presentó en el marco del 11 Pantalla Pinamar el film sobre el trascendente almuerzo organizado por la dictadura militar en 1976 que convocó a intelectuales de la cultura argentina, entre los que se encontraban los escritores Jorge Luis Borges y Ernesto Sábato, y en el cual pidieron por los desaparecidos colegas Antonio di Benedetto y Haroldo Conti. “Este almuerzo hizo una bisagra en la cultura argentina” dijo su director Javier Torre.

El almuerzo

(2015)

“Hice un trabajo muy minucioso de investigación, entre archivos periodísticos, televisivos, Internet, todo el sustento narrativo está documentado” agrega el realizador que también escribió el guion. Desde El derrotado (2011) Torre no filmaba una película y con El almuerzo vuelve al cine tocando una fibra sensible de la sociedad argentina “Una de las cosas que nunca quise es ser un dedo que señala. No quiero juzgar a los personajes. Intenté tener una mirada cálida y respetuosa”.

Paralelamente al almuerzo, la película narra el secuestro de Haroldo Conti, interpretado por Jorge Gerschman “Fue la oportunidad de encontrarme con la vida, obra y humanidad del escritor” comenta el actor. Lorenzo Quinteros es Ernesto Sábato, mientras que Alejandro Awada tiene la difícil tarea de componer a Videla. Completan el elenco Arturo Bonín y Mausi Martínez que realiza un papel pequeño pero fundamental para el film al componer a la mujer de Conti. Awada se explaya “Conti fue parte de la mesa, algo que siempre tuvimos presente. Él estaba ahí entre nosotros”. Además, continúa “en esa mesa está representada la sociedad Argentina del momento. El dolor de saber y la imposibilidad de manifestarlo”.

Jean Pierre Noher compone nuevamente a Jorge Luis Borges, aunque esta vez se trata de un Borges más longevo y sarcástico “interpretar a Borges me honra, era imposible decirle que no al proyecto, un desafío hermoso más allá de sus contradicciones (una mirada tan particular como gorila) que tenía el escritor por aquel entonces”.

Pompeyo Audivert interpreta al Padre Castellani y Roberto Carnaghi a Horacio Ratti, presidente de la SADE que, junto con Borges y Sábato, fueron los otros dos asistentes a la comida. Los hechos ocurridos ese mediodía generaron tanta polémica y debate entre los intelectuales como en la sociedad argentina. “Estos personajes fueron héroes de una u otra manera, el aparato represivo condicionaba cada paso que daba la cultura Argentina. No era fácil acceder a esa invitación, menos pedir por Haroldo Conti. Yo no sé que hubiese hecho en ese lugar”, cerró Javier Torre.

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