Rolando Gallego
26/10/2014 20:28

La realizadora cordobesa Inés Barrionuevo estrena finalmente en Buenos Aires Atlántida (2014) una película que profundiza sobre las relaciones entre jóvenes durante un verano en el que cada personaje tendrá que descubrir su destino. EscribiendoCine habló con la directora sobre la película, que tuvo su estreno mundial en la Berlinale, y algunos detalles que se desprenden de esta historia de iniciación.

Atlántida

(2014)

¿Qué significado tiene el verano para vos?
Es una época adorada en la niñez y adolescencia porque significaban las vacaciones, el tiempo libre, la pileta. También cierta libertad de los cuerpos y las ropas livianas. Pero también algo siniestro de las siestas, recuerdo sobretodo el lugar donde vacacionábamos y las chicharras, los ruidos de la naturaleza, o la amenaza del viejo de la bolsa, es que la siestas de verano son misteriosas.

¿Qué recuerdos tenés sobre los clubes o piletas a los que acudías?
Tengo el recuerdo de la escuela de verano, de ir a nadar muy temprano y que el agua estaba fría. la vez de jugar al Marco Polo con el chico que me gustaba y aprovechar para acercarnos bajo el agua. Había mucha gente, era un lugar de encuentro y también para la persona tímida o acomplejada era lo peor, como le pasa al personaje de Lucía que prefiere ir a nadar cuando la pileta está sin gente.

En Atlántida no hay mayores, excepto el personaje del kinesiólogo, ¿esto también tiene que ver con la estación y la idea de las vacaciones?
Justamente en las siestas cuando los padres duermen es el momento de hacer macanas. Subirse al techo, salir a la calle. En Atlántida no debían estar los padres así el deseo se liberaba, de pronto ese día las libertades son otras, se puede salir, robar el auto, volver tarde a casa. Las chicas se quedan solas como si ese día fuese un paréntesis en sus vidas y pudieran hacer cualquier cosa. Y eso es justamente lo que pasa. Hay algo de los padres ausentes que me parece seductor

En la contraposición de las hermanas hay también un trabajo sobre los diferentes ideales femeninos, mientras una intenta ser liberal y aparentar a otra busca independizarse a través del estudio, ¿por qué estas diferencias?
En principio tienen distintas edades, una 15 y otra 17, que en esa época es una diferencia grande. Hay algo de rebeldía en la más joven y esa contraposición me parece que tiene que ver con etapas, o esos los intereses o ideales de una época u otra. El personaje de la más grande también es rebelde, solo que en otro sentido más apocado. También irse del pueblo a la gran ciudad a los diecisiete es un acto de despojo y liberalidad.

La película transcurre en una no época, pero según algunos índices los ochenta bien podrían ser el escenario, ¿por qué esta indeterminación?
Quería que fuese un lugar nostálgico más que una fecha o una iconografía. Un estado de cosas indeterminado. También me gusta mucho la estética de esa época. Tengo un rechazo con los autos nuevos o los celulares, me parecía que estéticamente funcionaba algo despojado de electrónica y cosas nuevas, una especie de vida más simple que me ayudaba para contar esta historia.

Es muy interesante el juego entre los destinos de los protagonistas y la elección de “Elige tu propia aventura” como libro cabecera de varios de ellos, sobre este punto, ¿ellos tienen el destino en sus manos o cada uno ya tiene algo predeterminado su camino?
Veo la adolescencia como un lugar de posibilidades, como si fuese un
“elige tu propia aventura”. Es un momento en donde tenes todos los caminos en frente y la elección es lo importante, también un lugar de incertidumbre. Me parecía que ese momento en donde estas por elegir es un momento tan interesante para contar como la decisión misma.

Lo de pueblo chico infierno grande está todo el tiempo presente en Atlántida, esta idea impregna a casi todos los protagonistas, ¿por lo que hacen y dejan de hacer, siendo jóvenes igualmente esto es tan fuerte?
Me parece que lo que sucede en estos lugares es la puesta en cuestión de la intimidad, todos se conocen. El anonimato es difícil en un lugar chico, la intimidad es difícil, por eso los personajes tienen que salir del pueblo a buscarla, encerrase en los autos, ir a la lejanías de las afuera, alejarse de los ojos de los vecinos.

Lucía quiere explorar otras experiencias y es con la amiga de Elena que se anima a hacerlo, ¿cómo trabajaste esta solapada historia entre ambas?
Trabajamos mucho en el vínculo de los personajes, las actrices ensayaron mucho sobre esto, estando juntas de acá para allá antes de empezar a filmar, recorrían el pueblo iban a la heladería, caminaban sin rumbo. En la película trabajamos sobre la sutileza, siempre tratando que de solapar lo que pasaba porque la cámara es el ojo más agudo que existe y se nota todo.

Elena a pesar del yeso sigue estoica con sus decisiones, ¿hasta que punto es todo una fachada?
Me gustaba la idea de este personaje dando vueltas por todos lados con un yeso. Como si el hecho de estar quebrada no le impidiera salir y dar vueltas, caminar de acá para allá, moverse. Ese tipo de contrapuntos me parecen interesantes.

¿Por qué contar la historia de amor entre el empleado de campo y la hija del hacendado?
Esa historia está basada en una historia de mi propia adolescencia, si bien yo no era la hija de un hacendado era la que visitaba el campo y había un chico, hijo de los que cuidaban el campo fuera de las vacaciones. Nos mirábamos siempre y nunca pasó nada, supongo que por la diferente posición social, siempre pensé en eso como algo profundamente injusto. Hay una Argentina profunda, están los dueños de los campos y los que no lo son y lo cuidan. En este mundo de adolescentes hay unos que salen a pasear y otros que trabajan.

Son todas historias con obstáculos las que contás en Atlántida, ¿por qué estos jóvenes están tan trabados para su iniciación sexual?
La iniciación siempre es dura, por lo menos era así en mi época, muchas cosas no se hablaban. Tenías tu primera experiencia y no sabías bien que hacer. En el caso del personaje de Elena si lo veo trabado, pero en el caso de las dos chicas es justamente lo contrario. Su historia se cuenta desde un lugar fuera del tabú, como si fuese algo natural y simple.

¿Qué esperás del estreno comercial de Atlántida?
Espero que vaya gente a las salas, que el público se pueda acercar a ver cine, es difícil competir contra un tanque norteamericano, por eso hay que darle chance al cine local.

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