Emiliano Basile
20/10/2014 17:27

En el mes de noviembre las cadenas Cinemark y Hoyts confirmaron el reestreno de clásicos de la historia del cine como Taxi Driver (podrá verse los días 1, 3 y 5), Tiempos violentos (8, 9 y 12), y Naranja mecánica (15, 16 y 19). A semejantes títulos le siguen el musical Grease (1978), Volver al futuro (1985) y Muñequita de lujo, más conocida como Desayuno en Tiffany (1961), protagonizada por Audrey Hepburn.

Taxi Driver

(1976)

Acompañará esta iniciativa TCM, el canal de entretenimiento que propone las mejores películas clásicas aclamadas por la crítica, muchas de las cuales son hitos del entretenimiento y forman parte de la vida cotidiana del público. Bajo este marco se da comienzo a la temporada denominada “Inolvidables del Cine”.

La digitalización de salas debido al éxito de la tecnología 3D, hizo que los cines se equipen con proyectores aptos para el nuevo formato, y se evite, entre otras cosas, el traslado de las antiguas y pesadas copias en 35 mm. Hoy en día el DCP (Digital Cinema Package, sistema usado actualmente en proyección digital 2D y 3D), brinda la posibilidad de descargar el film en varios cines al mismo tiempo, y a su vez facilita la proyección en óptima calidad de imagen y sonido, sin generar un deterioro de la copia.

El fenómeno viene desde hace un tiempo: La Disney siempre estuvo revitalizando sus clásicos films, y la llegada del 3D excusó motivos para volverlos a estrenar. Tales son los casos de la primera y segunda parte de Toy Story (y antes del estreno de la tercera), como de El rey león, La bella y la bestia o Buscando a Nemo, entre otras. Lucas Film antes de vender los derechos de su Star Wars a la Disney hizo lo propio con las seis películas que conforman la saga, al igual que James Cameron y la Fox con Titanic (1997).

Pero no sólo las empresas multinacionales responden a la tendencia del reestreno de clásicos del cine universal: Cinesargentinos.com se constituyó como distribuidora en 2011 para reestrenar Volver al futuro (1985), el clásico indiscutido de los años ochenta, asumiendo el riesgo comercial de una tendencia no instalada en nuestro país hasta el momento. El éxito fue arrollador, lo que motivó que la distribuidora local CDI, con el apoyo de TCM, hiciera lo propio ese mismo años reestrenando en salas y en HD El Padrino (1972). Al film de Francis Ford Coppola le siguieron al año siguiente los reestrenos de Scarface (1983), el clásico de Brian De Palma con un histriónico e inolvidable Al Pacino, y meses después Casablanca (1942).

Quienes gusten de ver clásicos en pantalla gigante encontrarán por estos días satisfechos sus deseos. Fenómeno que no responde sólo a un deseo del público, sino a la puesta en marcha del proceso de restauración de films, y las facilidades que otorga el formato digital en detrimento del fílmico.

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