Emiliano Basile
02/09/2014 12:40

Sin pasar por los cines llega directo al DVD Sonno Profondo, la película de los hermanos Luciano y Nicolás Onetti, que se convirtió en un éxito en todos los festivales de género del mundo. También salen durante septiembre en ediciones hogareñas La tercera orilla, de Celina Murga, Gato negro, de Gastón Gallo; El hombre duplicado, de Denis Villeneuve; Amor eterno, de Shana Feste; Lo mejor de nuestras vidas con Audrey Tautou, Divergente; Trascendence: Identidad virtual y el éxito de HBO Un corazón normal con Mark Ruffalo y Julia Roberts.

Sonno Profondo

(2013)

Sonno Profondo (2013) recurre desde la estética a todos los tópicos del género de explotación italiano, convirtiéndose en un sentido homenaje a los clásicos de Darío Argento y Lucio Fulci por citar algunos directores. Pero también es un experimento cinematográfico al lograr narrar la historia desde el plano subjetivo del asesino.

Las manos de un niño generan angustia al ser acompañadas audiovisualmente de la música al estilo los Goblin (marca registrada del giallo), y una imagen desgastada plagada de colores pastel setentosos. Las manos del niño agarran una navaja y se anticipa el más macabro de los destinos. Esta escena recuerda al siniestro inicio de Noche de brujas (Halloween, 1978) de John Carpenter, film norteamericano acorde con el terror de la época.

Las manos pasan a ser guantes de cuero, similares a los utilizados en los primeros films de Darío Argento como El pájaro de las plumas de cristal (L'uccello dalle piume di cristallo, 1970) o El gato de las 9 colas (Il Gatto a nove code, 1971). Las citas son muchas si tenemos en cuenta el título “Sonno Profondo” en relación con otro clásico del director italiano Rojo Profundo (Profondo Rosso, 1975). Un homenaje cinematográfico en todos los sentidos si además tenemos en cuenta que la película está hablada en italiano, ambientada en los años setenta y las voces dobladas como se usaba en aquel entonces. Un completo viaje al pasado.

Pero no los códigos del género son el único valor del film que se presentó en el festival de cine de terror BARS (Buenos Aires Rojo Sangre), también es un gran logro diagramar una película para ser rodada casi en su totalidad en planos subjetivos de su protagonista, con el acento en varios planos detalle de objetos. Este recurso genera la sugestión constante, entre lo que vemos y aquello que queda fuera del campo visual.

Con todos estos elementos audiovisuales puestos en juego, el director Luciano Onetti a cargo de casi todos los rubros del film, demuestra que la última gran película de giallo es argentina.

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