Juan Pablo Russo
05/07/2014 18:26

Todo está perdido de J.C. Chandor, una de las ganadores del último Festival de Sitges La colonia con Laurence Fishburne; el documental Serrat y Sabina: El símbolo y el cuate,  junto a El estudiante, de Santiago Mitre con Esteban Lamothe; la versión muda y en blanco y negro de Blancanieves del español Pablo Berger; Dallas Buyers Club: El club de los desahuciados, con los ganadores del Oscar Jared Leto y Matthew McConaughey; la taquillera película argentina Betibú; la polémica La vida de Adele; el documental Leave The World Behind, y la primera temporada de True Detective, son algunos de los lanzamientos en DVD de julio.

Todo está perdido

(2013)
9.0

Todo está perdido (All is lost, 2013) , la nueva película protagonizada esta vez de forma absoluta por Robert Redford, se edita directo al DVD por TVE. El nuevo film de J.C. Chandor (El precio de la codicia) trata sobre un hombre solo en un velero, que debe luchar por sobrevivir después de un choque con un barco carguero en el Océano Índico. Se trataba de un papel complicado, por sus exigencias físicas, pero el actor -a pesar de ser septuagenario- no dudó: "Estaba tan ocupado sobreviviendo que no había mucho tiempo para pensar. Simplemente lo tenía que hacer".

Robert Redford consiguió poner en pie al público con Todo está perdido cuando se estrenó en el Festival de Cine de Cannes hace más de un año. No abundan los "one man show" en la gran pantalla, y el esfuerzo del actor bien podría haber sido coronado con una nominación al Oscar que se le negó. El ex sex symbol habló sobre las sensaciones al ver el film: "Me recordó lo mojados que estuvimos todo el tiempo, lo cual no fue divertido".

En cuanto a su propia interpretación, el americano reconoció haberse visto casi por obligación: "Vi mi actuación porque no lo podía evitar, (ríe), simplemente fue como decir: Sí, recuerdo eso, recuerdo lo otro y ¡Oh! así es como se vio el final".

Se trata de una película con un estilo muy propio, pero Redford nunca dudó de lo que hacía: "Estaba tan ocupado sobreviviendo que no había mucho tiempo para pensar. Hay que estar ahí para hacer las cosas como actor. Hay que pasar por eso. Hubo un par de veces en que pensé "esto es extremo", pero uno simplemente lo hace".

Todas esas dificultades que conlleva la cinta, obligaron al veterano actor y realizador, que a "dejarse llevar": "Llegas al punto en el que solo hay improvisación. No queda nada más por hacer excepto improvisar porque no estás preparado para lo que está ocurriendo".

Pero el estadounidense no tenía grandes datos sobre la historia, lo que le llevaba a realizar constantes preguntas al director: "Simplemente hice lo que cualquier actor haría al pensar, No hay mucho diálogo, de hecho no hay nada, hay muy pocos antecedentes, ¿qué tienen en mente? ¿Hay algo que deba saber como actor?" Y cuando se mostraba evasivo yo me empezaba a sentir nervioso. "¿No sabe cómo describir su propia película?" Hasta que me di cuenta: no, esto es intencional. Está siendo evasivo a propósito, lo que significa que está metido en el asunto hasta donde quiere, y una vez que entendí eso dejé de preguntar".

En cuanto al mensaje que esconde la película, Redford apeló a la lucha interna que debe sufrir toda persona en algún momento de su existencia: "Siempre me he sentido fascinado por ese punto en la vida de todos, hay un momento cuando todo parece perdido, cuando no hay nada más que hacer. No se puede hacer más, todo está en tu contra y no parece haber una salida; algunas personas se dan por vencidas y se detienen, pero otras por motivos desconocidos siguen adelante porque no tienen otra opción".

Redford también intervino recientemente en otra bien distinta cinta, Capitán América, y sobre ella explica: "J.C. Chandor me pidió estar en su película; yo había apoyado el cine independiente mucho tiempo, pero nadie me había pedido ser parte de un film y él lo hizo, así que pensé que estaba inclinado a aceptar simplemente porque preguntó. Y pasó un poco lo mismo con la de Capitan América. Es un estilo de filmación tan diferente, tan lleno de tecnología que pensé que sería interesante y divertido".

Otro de los lanzamientos de este mes es Serrat y Sabina: El símbolo y el cuate. documental que narra el periplo americano de Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina. Esta producción audiovisual plasma la íntima relación de estos dos grandes artistas con el continente americano. Y con ella, el CD con 17 canciones que lo acompaña a modo de banda sonora.

Las cámaras acompañaron en 2012 a Serrat y Sabina durante el tramo americano de la gira Dos pájaros contraatacan, continuación de Dos pájaros de un tiro. Fue la ocasión perfecta para mostrar lo que el continente americano significa para ambos y lo que ambos significan para el continente americano. El lanzamiento de este documental en el que Francesc Relea se sube al autobús del tour se acompaña de un CD que recoge las canciones más importantes que suenan en la película. Se trata de una colección de temas de los dos artistas, juntos o por separado, que resume buena parte de su carrera musical.

Serrat es el símbolo. Viaja por América Latina desde hace 45 años. Además de la huella que dejó en su exilio mexicano, en Argentina y Chile sigue vivo el recuerdo de su compromiso contra los regímenes militares, que le declararon persona no grata. Sabina es el cuate: el amigo, el colega, el cómplice para los mexicanos. Llegó más tarde a América, pero su poesía y actitud canalla sedujeron a un público que abarca varias generaciones. Serrat y Sabina: El símbolo y el cuate es un viaje con dos artistas distintos y cómplices a través de un continente que ha vivido grandes cambios, y donde han echado raíces profundas.

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