EscribiendoCine
13/04/2014 16:09

Con una excelente respuesta del público y gran repercusión, el 16 Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI),  con dirección artística de Marcelo Panozzo, llega a su fin después de doce días de fiesta cinéfila.

El Picasso de Persia

(2014)

Una 380 mil personas se acercaron a las 10 sedes del Festival donde se proyectaron un total de 504 películas (154 fueron cortos, 32 mediometrajes y 283 largometrajes, a los que se suman 15 largos y 20 programas de cortos gratuitos en Cronopios). Un total de 1010 funciones comerciales y 95 funciones de prensa, con un 85 % de entradas vendidas.

A las proyecciones en sala se agregan las diversas actividades gratuitas: 12 funciones de Cine al Aire Libre en el Anfiteatro de Parque Centenario, 8 conciertos en vivo - entre los que se destacaron el show performático de Babasónicos tras presentar los videos de la banda, recopilados en el flamante material Videofilia, y el homenaje a Los Beatles a 50 años de su llegada a Estados Unidos a cargo de Alejandro Terán y la Orquesta Hypnofón, ambos en la Terraza del Recoleta-, 31 charlas, encuentros, presentaciones de libros y el ciclo Vitamina C de proyecciones realizado en la sala Cronopios del Centro Cultural Recoleta todos los días del Festival.

En el 16 BAFICI participaron 41 países, hubo 237 invitados extranjeros y 2350 acreditados de la industria del cine local e internacional y periodistas provenientes de distintos países.

Público de todas las edades, emoción y diversidad estética invadieron el Centro Cultural Recoleta, convertido por segundo año consecutivo en Punto de Encuentro a pocos metros del complejo Village Recoleta, consolidado como nueva sede principal del Festival que exhibió la mayor parte de las películas de la programación. Esta edición inauguró en el Recoleta el Museo BAFICI, una serie de muestras plásticas y audiovisuales en diversos formatos, como la instalación La Ballena va llena, realizada por el Colectivo Estrella de Oriente coordinado por Daniel Santoro (un barco con forma de ballena como espacio babélico de artistas de todo el mundo); y Artistas en 24 cuadros. Selección de Eduardo Stupía, que propone distintas aproximaciones audiovisuales a las obras de diversos artistas.

La pasión por el cine también estuvo presente en otros barrios de la ciudad, en las salas del Complejo Village Caballito, el Arte Multiplex Belgrano, el Centro Cultural San Martín, la Fundación PROA, el Malba Cine, el Planetario y el Anfiteatro del Parque Centenario. La Competencia Internacional abarcó 18 films de distintos países, la Competencia Argentina tuvo 15 títulos y la de Vanguardia y Género contó con 27 películas.

A la ya clásica afluencia de adolescentes y jóvenes adultos, se sumaron cientos de niños que se acercaron junto a sus padres a disfrutar de las películas del BAFICITO (con un programa que incluyó los pre-estrenos de Muppets 2: Los más buscados y Rio 2, y con una retrospectiva de los trabajos de los legendarios estudios de animación UPA (United Productions of America), además de cinéfilos mayores que siguieron entusiastas la diversidad de películas y secciones que cada año propone el Festival. Así, todos pudieron disfrutar del cine que no se puede ver en las carteleras comerciales durante el resto del año.

En el año del mundial, otro gran acierto del festival fue el cruce del cine y el deporte en “Sportivo BAFICI”, una sección que rindió homenaje a los films deportivos del danés Jørgen Leth, pero además contó con novedades como Head Games: The Global Concussion Crisis (de Steve James, de quien también se vio su obra maestra Hoop Dreams) o The Second Game (la flamante película de Corneliu Porumboiu) hasta rescates como El crack (José Martínez Suárez), El campo de los sueños (Phil Alden Robinson), The Jericho Mile (Michael Mann) o Ciudad dorada (John Huston).

Israel fue el País Invitado de esta edición y ofreció una muestra de películas de uno de sus tesoros secretos: Uri Zohar. Suerte de Leonardo Favio israelí, Zohar fue comediante, actor y director, realizó películas de enorme sofisticación y mayor popularidad en los sesenta y los setenta antes de abandonar el cine y dedicarse de lleno a la religión. Además, el festival dedicó retrospectivas a los trabajos de la portuguesa Rita Azevedo Gomes, el suizo Jean-Stéphane Bron, el estadounidense Robert Fenz, el brasileño Cao Guimarães y el maestro de la Clase B, Frank Henenlotter.

El cine argentino estuvo representado por una muestra de películas de Carlos Schlieper, un maestro de los años de oro del cine nacional, y por una selección de los “Retratos” de Rafael Filipelli, que incluyó el estreno de la más reciente entrega de la serie: Loca bohemia. Cinco días con Adrián Iaies con Adrián Iaies. Además hubo un homenaje a los 10 años de la productora británica Warp, un repaso de clásicos y novedades del prestigioso CalArts (California Institute of the Arts), y una selección de films franceses que recuerdan el centenario de la Primera Guerra Mundial.

En el marco del festival también tuvo lugar la 11º edición del Buenos Aires Lab (BAL), laboratorio de proyectos del BAFICI que apunta al desarrollo y la producción de cine en Latinoamérica. Contó con un programa doble: el Work in Progress (WIP), selección de proyectos argentinos y latinoamericanos de películas con el rodaje iniciado o ya filmadas en situación de post producción; y el taller 3 PUERTOS Cine, organizado junto al AUSTRALAB, del Festival de Valdivia, y dedicado a proyectos argentinos y latinoamericanos en estado inicial de desarrollo. Esta nueva iniciativa tendrá una segunda etapa en el AUSTRALAB, en el marco del Festival de Valdivia 2014. Finalmente, algunos de los proyectos viajarán a CineMart, mercado de co-producción del Festival Internacional de Cine de Rotterdam, en enero de 2015. También se dio continuidad a la importante oportunidad para los WIP's iniciada en la edición pasada, BAL goes to Cannes: la selección de algunos de los trabajos para su participación en Marché du Film – Festival de Cannes, con una proyección exclusiva en el Palacio del Festival.

Desde su creación en 1999, el BAFICI se consolidó como uno de los festivales de cine independiente más destacados del mundo, reconocido como vehículo fundamental para la promoción de la creación más innovadora, arriesgada y comprometida.

Comentarios