Juan Pablo Russo
14/03/2014 21:16

El realizador argentino Simón Franco (Tiempos menos modernos) presentó dentro de la programación de Pantalla Pinamar la película Boca de pozo que, con guión de Salvador Roselli, Luis Zorraquín y el propio director, retrata el derrotero personal de un operario de la industria del petróleo en el sur argentino, interpretado por Pablo Cedrón.

Boca de pozo

(2014)

Ambientado en Comodoro Rivadavia, el segundo film de Simón Franco sigue la rutinaria vida de un "boca de pozo", nombre con el que se los llama los trabajadores que se ocupan de hacer las perforaciones en los yacimientos petrolíferos donde pasan la mayor parte del año.

"La idea surge de un proyecto que tenía anteriormente pero que estaba más ligado a una tragicomedia. Se lo dí a Salvador Roselli y su aporte fue fundamental", confiesa el realizador.

Roselli, guionista de la premiada Las Acacias, trabajó junto a Franco y Luis Zorraquín un guión más intimista y centrado en el personaje por sobre la profesión, con la intención de que la película fuera más áspera y seca.

Lucho (Pablo Cedrón vive el día a día en el pozo petrolero y esa rutina existencial se traslada a la relación que mantiene con su esposa (Paula Kohan), su madre, su hijo y la prostituta que frecuenta de la que está enamorando. Su existencia es tan chata y agobiante que fuera de ese círculo necesita estar al límite para sentirse vivo.

"Desde el vamos, la idea era contar la vida de un boca de pozo y el marco hostil del contexto patagónico. No queríamos subrayar ni marcar nada, sino ser sutiles y mostrar el mundo del protagonista mientras él va avanzando en su viaje interior. Por eso la cámara siempre lo está siguiendo mientras él avanza", explicó Franco en diálogo con la prensa..

El director sostuvo que los trabajadores petroleros "suelen sufrir problemas de adicciones como el alcoholismo, las drogas y el sexo. Ellos ganan mucho dinero pero lo gastan en  pocos días en vicios y consumismo inútil. Quería mostrar esta realidad de la gente que vive en el sur del país".

Por su parte Pablo Cedrón, que logra una actuación magistral, contó que no construye a sus personajes desde un plano intelectual: "La composición pasa por otro lado. Busco ciertos estados que surgen a partir de lo físico y lo que sucede a mi alrededor".

El actor que vivió durante muchos años en la Patagonia, y trabajó como guía en Santa Cruz, sostuvo que su trabajo es totalmente inconciente y directo. "Para mí el guión es sólo un punto de partida y no un fin en sí mismo", dijo para finalizar.

Boca de pozo tiene previsto su estreno nacional para el próximo mes de mayo.

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