EscribiendoCine
02/03/2014 13:16

El realizador francés Alain Resnais, que se hizo famoso con películas como Hiroshima mon amour y Noche y niebla falleció la noche del sábado a los 91 años en París. Hace apenas dos semanas había sido premiado en la Berlinale su último trabajo, Aimer, boire et chanter y será proyectado en el 16 BAFICI. Las hierbas salvajes fue la última película estrenada en los cines argentinos.

Hiroshima mon amour

(1959)

El director galo y guionista Alain Resnais falleció ayer sábado por la noche en París, a los 91 años, según ha explicado el protagonista de una de sus últimas películas, Jean-Louis Livi. Figura de la Nouvelle Vague, la 'nueva ola' del cine francés de los sesenta, con François Truffaut (junto a Los 400 golpes, su Hiroshima mon amour se considera el comienzo de la Nouvelle), y Jean-Luc Godard, el cineasta continuaba en activo.

En la pasada edición del Festival de Cine de Berlín, Resnais fue homenajeado y recibió el premio de la crítica (Fipresci) y el Alfred Bauer. Presentaba la que se ha convertido en su última cinta,  Aimer, boire et chanter. En ella contaba con un reparto de actores veteranos para una histora de teatro filmado sobre tres matrimonios que afrontan la muerte de un séptimo personaje, un hombre que cortejaba a las tres esposas.

Alain Resnais, nacido en la ciudad bretona de Vannes en 1922, fue un autor prolífico, galardonado con cinco premios César del cine francés (tres como mejor película y dos como mejor director), dos Osos de Plata de Berlín, tres galardones en la Mostra de Venecia, un BAFTA y un premio especial del jurado de Cannes, entre otros.

Hijo de un farmacéutico acomodado de provincias, su cine se inspirada a menudo en la obra de un gran autor, como Marguerite Duras en Hiroshima mon amour. Uno de sus trabajos más aplaudidos fue Noche y niebla (1956), un documental sobre los campos de concentración nazis de la II Guerra Mundial, considerada pieza clave de la historia del cine.

El realizador de Las hierbas salvajes, que se compró su primera cámara a los 13 años, inició su carrera rodando retratos de artistas y piezas documentales que aún se consideran "modelos de análisis estético y de eficacia emocional", según el prestigioso crítico Jean-Loup Passek. Su primer largometraje de ficción, Hiroshima mon amour (1959), fue reconocida como una obra maestra desde el primer momento, pero su reflexión sobre la primera bomba atómica molestó a Estados Unidos y provocó su retirada de la competición oficial del Festival de Cannes.

Tras conocer la noticia de su muerte, el que será el próximo presidente del Festival de Cannes, Guilles Jacob, recordó en las redes sociales una frase del genial autor: "Hacer películas está bien, pero ver películas es mucho mejor", decía Resnais.

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