Jon Apaolaza
12/10/2013 16:32

Viendo Behind the Candelabra (2013) adquieren sentido las declaraciones de Steven Soderbergh sobre su decisión de dejar el cine. El director de Traffic explicaba que había pasado años intentando que le financiaran la película, sin conseguirlo, porque trataba sobre la homosexualidad del popular pianista y showman estadounidense Liberace. Finalmente pudo hacerla gracias al canal HBO, que será el que la emita en Latinoamérica el próximo 13 de octubre a las 22 hs.

Behind the Candelabra

(2013)
8.0

Se puede entender la desazón de Soderbergh, con un trabajo tan sólido en las manos, basado en un espléndido guión de Richard LaGravenese y con dos grandes interpretaciones de Michael Douglas y Matt Damon, elementos que en otras condiciones hubieran sido más que suficientes para sellar el apoyo de cualquier estudio. Pero... éstos consideran que las películas de temática gay no funcionan entre el gran público, y se impuso esa censura económico-sexual que le obligó a refugiarse en la más liberal cadena HBO.

El film, estrenado en Cannes y triunfador absoluto en la última entrega de los Emmy,  narra los diez últimos años de Liberace, el pianista que se hizo tremendamente popular a través de sus shows televisivos, enfundado en trajes imposibles de llevar en la calle y más propios del concurso de "Drag Queens" de un carnaval veneciano. El músico gozó de gran fama en los años 50, 60 y 70, antes de fallecer a causa de complicaciones relacionadas con el sida, en los años 80. Siempre negó su condición de homosexual y se querelló con los medios que insinuaron sus preferencias por los hombres, ganando todos los pleitos. Sin embargo, tras su muerte, el que había sido su secretario y amante, Scott Thorson, mucho más joven que él (tenía 16 años cuando se conocieron) confirmó el secreto a voces: Liberace y él fueron pareja. Es esa última década y este amor el que retrata la película, que se toma la licencia de conceder el papel del joven amante a un Matt Damon bastante más musculoso que el real Thorson y tal vez en lo que sea una de las mejores actuaciones de su carrera.

"Los estudios no estaban interesadas en ella. Fuimos a ver a todo el mundo, pero todos nos dijeron que era demasiado gay", declaraba el pasado enero Soderbergh sobre los motivos por los cuales Behind the Candelabra es una TV-movie y no una película. Por ese motivo, el realizador decidió parar su estresadísima trayectoria de más de 25 películas en 22 años y dejar una industria que no cree en la creatividad y el talento, y sólo en lo que ellos consideran que será " comercial".

El caso es que Soderbergh, Douglas, Damon y LaGravenese han generado una gran película, entretenida, emotiva y divertida, que merece ser vista como si se tratara de una gran película pese a que en teoría sea una TV Movie.

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