Juan Pablo Russo
21/07/2013 12:44

El documental Historia del niño que ríe, de las realizadoras Ana Liz Godoy y Ana Ynsaurralde, y Oda, una videodanza dirigida por Charo Venegas, se alzaron con los premios Cacique Oberá de la 10 Edición del Festival de Cine Internacional Oberá en Cortos que bajo el lema Por la Identidad y la Diversidad Cultural se realizó en la ciudad misionera entre el 16 y 20 julio, con un fuerte apoyo del público de la región y un centenar de participantes en sus talleres de formación.

Ulises

(2011)

En el apartado de trabajos del NEA, el premio principal recayó en Historia del niño que ríe, un film documental cuyo foco está puesto en Emiliano, un chico de 8 años al que le detectan leucemia. El verdadero hallazgo de este film proveniente del Chaco es la forma elegida para encarar un relato trágico con sentido del humor y sin golpes bajos. Emiliano, el niño en cuestión, irá relatando la odisea que le tocó atravesar, consciente del problema que lo acoge pero alejado de todo tipo de maniqueísmo y sensiblería sensacionalista. Un trabajo cuyo mayor mérito recae la ductilidad del niño retratado para convertir lo trágico en cotidiano. Este trabajo también se hizo acreedor al premio del público.

El jurado, compuesto por Adrián Ogando, el brasileño Luiz Alberto Cassol y el realizador Camilo Gómez Montero, entregó tres menciones especiales debido a la calidad de los trabajos en competencia. Las mismas recayeron en La rosa azul, una animación chaqueña de Pablo Latorre; Caperucita y el leñador en el bosque (después del final feliz), de Sonia Bertotti y Juan Manuel Domínguez, y Casa es casa-haitianos en Posadas, del misionero Nicolás Quiroga.

Dentro de la Competencia Latinoamericana el Cacique Oberá fue para la producción argentina Oda, una videodanza dirigida por Charo Venegas que a través de un relato sutil, plagado de metáforas y simbolismos recrea la tragedia ferroviaria ocurrida en la Estación Once de la ciudad de Buenos Aires, cuando un tren de la línea Sarmiento se quedó sin frenos y atravesó el andén, causando 51 muertes y más de 700 heridos.

El premio del público de este apartado se lo llevó la producción Hija de Puta de la venezolana Alexandra Bas. Mientras que la mención especial del jurado que estuvo integrado por Rodrigo Díaz, Julio Raffo y el actor Jorge Román recayó en Sin felicidad (Paraguay), dirigido por Hugo Giménez.

El festival Oberá en Cortos albergó, además de proyecciones de cortos y largometrajes, diversas actividades como talleres y seminarios de capacitación a cargo de diferentes profesionales por los que pasaron más de 100 participantes. También se realizaron la jornadas Espacio entre fronteras, un foro para la discusión y el debate de temas como la Ley Provincial del Audiovisual de Misiones, las organizaciones sindicales en el nuevo escenario federal y la red universitaria de la triple frontera, entre otros.

Durante el cierre se proyectó la película chilena Ulises, del director Oscar Godoy, protagonizada por el actor argentino Jorge Román y Francisca Gavilán. Un crudo relato sobre un inmigrante peruano en Santiago de Chile y el derrotero por el que deberá atravesar hasta llegar a establecerse en el lugar. Evitando caer en los lugares comunes y los estereotipos, Godoy construye una historia actual sobre aquellas personas que buscan instalarse en un país ajeno al suyo, donde el choque social y cultural resulta inevitable.

Oberá en Cortos, celebró sus diez años, con un fuerte apoyo del público, colmando las salas y participando de la amplia gama de actividades propuestas. Un proyecto colectivo que a lo largo de una década fue adquiriendo forma, y que hoy ha logrado instalarse en el circuito festivalero como uno de los grandes eventos del noreste argentino. Crecimiento que se vio acompañado por la calidad de los trabajos presentados, muy superior a los vistos en ediciones anteriores. Aún con cosas por mejorar, con sus errores y aciertos, el cine del interior está dando que hablar y Oberá en Cortos es una muestra de ello.

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