EscribiendoCine
15/05/2013 14:27

Con directores jóvenes y varios primeros largometrajes, América Latina trae al 66º Festival de Cannes una visión descarnada de su realidad, aunque el cine poético también se abrirá camino este año, de la mano de un veterano. Los films Wakolda y Los dueños, son las dos esperanzas argentinas en competencia junto a los cortos de Sebastián Schjaer y Teddy Williams.

Los dueños

(2013)

El único film latino que competirá por la Palma de Oro será el del mexicano Amat Escalante, Heli, que aspira por primera vez al máximo premio.

En una edición en la que según sus organizadores cada vez es más difícil marcar la nacionalidad de una película por el elevado número de coproducciones, la obra de Escalante no se escapa de esa tendencia y comparte títulos de crédito con Alemania, Holanda y Francia.

Su largometraje sobre la espiral de violencia en la que cae una familia cuya hija de 12 años se enamora de un cadete de policía implicado en un caso de desvío de droga se medirá a los otros 19 en competición, y verá su suerte decidida por un jurado presidido por Steven Spielberg.

Además, estrenos mundiales de Chile, México y Argentina están programados en el resto de las secciones oficiales y paralelas del festival que se desarrolla en la Costa Azul entre el 15 y 26 de mayo.

Es en el apartado Una cierta mirada, el que pone su acento en películas originales por su contenido o estética, donde Latinoamérica cobra fuerza. La coproducción hispano-mexicana La jaula de oro, debuta en el festival Diego Quemada-Diez, director y guionista español que se coloca en liza por la Cámara de Oro. Wakolda, de Lucía Puenzo completará el programa latinoamericano de Una Cierta Mirada, con una ficción ambientada en la Patagonia en los años 50, cuando una familia del norte argentino conoce a un médico alemán que resulta ser el criminal nazi Josef Mengele.

La Semana de la Crítica recibirá como en años anteriores un file de Argentina, esta vez el largometraje Los dueños de Agustín Toscano y Ezequiel Radusky, sobre el comportamiento de los empleados de una quinta cuando no están los patrones. Ambos directores también compiten por la Cámara de Oro.

Chile presenta además varios films en la Quincena de los Realizadores, sección creada como alternativa de protesta al festival en la efervescencia de los años 60 y que con el tiempo se fue integrando al evento oficial.

Entre ellas, Magic Magic, ya estrenado en el festival de Sundance, es un drama psicológico que Sebastián Silva filmó en el sur de Chile, donde también fue rodada, en la Araucanía, El verano de los peces voladores, primer largometraje de Marcela Said, sobre las relaciones entre propietarios de un fundo y las comunidades mapuches.

El toque de fantasía vendrá probablemente con el estreno mundial el próximo sábado de La Danza de la Realidad del chileno Alejandro Jodorowsky, inspirado en la infancia en Tocopilla de este veterano director, gurú, consejero, experto en tarot y "psicomago".

En la sección Cinefoundation que busca jóvenes talentos, México estará presente con Contrafábula de una niña disecada, de Alejandro Iglesias Mendizábal, junto a Mañana todas las cosas del argentino Sebastián SchjaerSebastián Schjaer], o Asunción, de la joven chilena Camila Luna Toledo. Cortos en otras secciones del festival incluyen propuestas de Colombia (Solecito, de Oscar Ruiz Navia) y  Brasil (Pouco mais de um mes, de André Novais Oliveira). Además, el argentino Teddy Williams  competirá con el corto ¿Qué caigo?  en la Quincena de los Realizadores.

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