EscribiendoCine
12/02/2013 17:10

La película argentina Habi, la extranjera, de la directora María Florencia Álvarez, tuvo su estreno mundial en la 63 Berlinale con una inmersión en la comunidad musulmana, desde la perspectiva de quien se introduce en un mundo que no le pertenece.

Habi, la extranjera

(2013)

"Es la búsqueda de una muchacha que un buen día adopta una identidad, un idioma y un vestuario que no le son propios e inicia, desde esta aparente situación de intrusa, una exploración muy íntima", explicó a EFE la directora, nacida en Buenos Aires en 1977.

La muchacha se llama Analía, pero de pronto pasa a hacerse pasar por Habi, un nombre que encuentra por azar en una postal, en una visita causal a una mezquita.

"Es un juego de azares, es cierto. Ella está en Buenos Aires de tránsito: se queda en una pensión aparentemente sin un plan definido y abre así una etapa de reconocimiento a partir de esa comunidad desconocida", añadió María Florencia Álvarez.

Habi, la extranjera, el personaje interpretado por Martina Juncadella, acabará descubriendo que adoptar una identidad que no es la propia puede desencadenar mucho dolor y derivar en callejones sin salida.

La comunidad musulmana que retrata la directora representa "una sociedad paralela, nada visible en la órbita bonaerense diaria o que a lo sumo se percibe como algo exótico", dice.

La idea del film nació en 1998, "cuando hablar de musulmanes y mezquitas no implicaba automáticamente connotaciones de bombas ni nada parecido".

Desde entonces han pasado casi quince años -"es un proyecto que quedó aparcado muchas veces, pero luego volvía"-, la percepción de esa comunidad ha cambiado, pero Álvarez mantuvo el concepto originario.

El film se inscribe en la ronda de óperas primas procedentes de América Latina exhibidas en Panorama, la segunda del festival berlinés.

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