Noticine
11/01/2013 14:01

Pablo Larraín y Juan de Dios Larraín, cuentan en conversación con nuestro compañero Daniel Olave en Santiago de Chile los secretos detrás de la empresa audiovisual más exitosa de Chile, Fábula. Ellos son los responsables de No, la primera película chilena en ser nominada al Oscar. Pero también están detrás de films como Joven y alocada, El año del tigre y Gloria, que participará en la próxima Berlinale. Y de la exitosa serie de televisión Prófugos, cuya segunda temporada será exhibida próximamente por HBO Latinoamérica.

No

(2012)

Ubicaba en la ciudad de Santiago, en una zona donde históricamente se han establecidos las productoras audiovisuales chilenas, Fábula producciones es el centro de  operaciones de la de los hermanos Pablo y Juan de Dios Larraín, director y productor de la película No, que se ha convertido en la primera cinta chilena en quedar seleccionada entre las nominadas a mejor película de lengua extranjera en los premios Oscar.

Este logro, un hecho histórico para el cine chileno, no es producto del azar, es fruto de un trabajo serio y constante de esta dupla de realizadores –miembros de una importante familia de la elite política chilena-. Juntos han realizado los cuatro largometrajes dirigidos por Pablo Larraín, incluyendo Tony Manero y Post mortem, ambas de destacada participación en festivales intrnacionales.

En Fábula trabajan unas 27 personas de planta, pero llegan a circular otras 100 personas, especialmente en la producción de spots televisivos y la serie de televisión Prófugos, para HBO, de la cual acaban de terminar la producción de la segunda temporada.

El 2012 fue el año de la consagración definitiva de Fábula como productora. No sólo son los responsables de No, protagonizada por Gael García Bernal, estrenada y premiada en Cannes, y ahora, en la carrera por el premio más popular del cine mundial, sino que fueron los productores de El año del tigre, de Sebastián Lelio, y la también exitosa Joven y alocada, premiada en Sundance.

Además, participaron de cintas como Las Niñas Quispe, debut en la ficción de Sebastián Sepúlveda y Paseo de oficina, la tercera película como director de Roberto "Rumpy" Artigoitía, con quien ya habían hecho Grado 3. Y hay más: como 4:44 El último día en la tierra, que rodaron en Nueva York con el director Abel Ferrara y Willem Dafoe de protagonista; o Gloria la nueva película que Sebastián Lelio, que ya está confirmada en la competencia oficial del próximo Festival de Cine de Berlín.

¿Cuándo crearon Fábula, fue pensando en proyectarla como empresa, o solo por la contingencia de Fuga?
Juan de Dios: En mi caso, yo soy abogado, y cuando Pablo se puso a trabajar en Fuga, no encontró productor, y me propuso hacerlo. Mi idea era hacer Fuga, y volver, a no sé qué, pero a algo distinto de esto. Pero cuando terminamos la película, pensamos en hacer un par de comerciales para poder sostener la estructura mientras la estrenábamos. Y eso se transformó en ocho años hasta la fecha.
Pablo: Después de Fuga estábamos haciendo comerciales, planificando una posible segunda película, y apareció Sebastián Silva e hicimos La vida me mata, y después Tony Manero. Y después se armó un área muy fuerte en publicidad.

¿Cuál es la estructura actual de Fábula? ¿Cómo es su funcionamiento?
Juan de Dios: Somos súper fuerte en publicidad, tenemos 7 directores y producimos a un ritmo de 7 a 8 comerciales al mes y eso es lo que nos da la estructura. Las películas entran y salen. Pero somos una empresa que hace mucha publicidad y es parte de la vocación también. Creo que hemos ido dando con un modelo, sin buscarlo, de ser capaces de armar una estructura en que los directores que hacen publicidad puedan hacer ficción también. Estamos incorporando algunos directores que hacen publicidad en otros proyectos, tanto de cine, como en Prófugos, por ejemplo.
Pablo: Ahora tenemos más clara la visión del tipo de productora que queremos ser, pero surgió de manera bastante espontánea. Fueron llegando los proyectos de manera particular. Ahora sabemos qué cosas podemos hacer y qué cosas no. Cómo originar ciertos recursos, cuándo estrenar las películas, qué perfil darles, y desde luego, también  entender a los directores. Pienso que lo que hace Fábula con esas películas y con esos directores, que son autores, es apoyarlos en lo que quieren hacer. No interferimos artísticamente en las películas. La idea es apoyarlos, confiar en ellos y que ellos confíen en nosotros.

¿Cómo se logra el equilibrio como productora, entre lo autoral y los resultados comerciales?
Juan de Dios: El equilibrio está en hacer más las películas que podemos, que las que queremos. Tratando que el querer y el poder, sean lo mismo. Hemos aprendido a darle el valor a las diferentes películas, y todas son distintas.
Pablo: Una película que tiene una vocación más artística, en principio, no debería tener financiamiento privado, o retornable. Porque si tú vas a pedir ese financiamiento y le dices a ese posible financiero que vas a hacer un proyecto que será un buen negocio y sabes que estás haciendo una película dura de público, estás mintiendo. Y nosotros evitamos hacer eso. No así con las películas que tienen una vocación más comercial, donde sí salimos a buscar recursos. Hay que lograr un balance entre un proyecto comercial y uno más artístico, para no decepcionar a nadie.

Sobre sus próximos pasos, actualmente están dedicados 100% a trabajar en la difusión de No en su carrera por el Oscar. Pablo Larraín y Gael García Bernal viajarán a Estados Unidos a mostrar la película en el Festival de Sundance en enero, y luego, a varias ciudades de Norteamérica. Al conocerse la nominación para la cinta, Pablo Larraín declaró a la prensa: "Esto obviamente es una muy buena noticia para todos, pero especialmente para la película en sí misma. Ahora será mucho más conocida, va a tener exposición en más países y eso no deja de ser interesante, porque las películas no son para guardarlas en el clóset. La idea siempre es que uno (como director) quede conforme con la expresión artística del producto, pero también que la vea la mayor cantidad de gente posible".

Consciente de que no son favoritos, Pablo Larraín añadía en declaraciones a El Mercurio: "Creo que hay una cosa muy incierta en los Oscar, especialmente en la mejor película extranjera. Aquí hay un señor (Michael Haneke, director de Amour) que claramente es el favorito, es universalmente favorito, y con justa razón. Es una película interesante, podría perfectamente llevarse el Oscar. Yo he visto las nominadas, sé cómo se mueven, cómo se piensan y también conozco el trabajo de Haneke. Me parece que no se trata de ser pesimista, es sencillamente ver las cosas con objetividad, con madurez y sabiendo cómo es el panorama".

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