Noticine
23/05/2012 16:22

Dos películas francesas más en el más francés de los festivales internacionales de cine: El brasileño Walter Salles no ha logrado seducir del todo con En el camino, su adaptación -protagonizada por Kristen Stewart- de la novela de Jack Kerouac, mientras que el francés Leos Carax, precedido por un justa fama de pretencioso postmoderno ha levantado ampollas con la delirante Holy Motors.

En el camino

(2011)

Los derechos de En el camino, novela generacional de Kerouac, llevaban años en manos de Francis F. Coppola, que falto de talento o de ganas de jugarse su propio dinero nunca se atrevió a hacerla hasta que apareció el productor francés Marin Karmitz cargado de euros (algo más de 20 millones) para pagarla. Ya para entonces el ahora despistado Coppola había preferido cederle los trastos a Walter Salles, quien tenía la convincente experiencia de carretera y jóvenes llamada Diarios de motocicleta. Tras una larga postproducción (o la deseada selección precisamente en Cannes, porque se filmó en 2010), llega por fin la cinta a la competencia de Cannes sin que todos tengan muy claro si la espera valió la pena.

Las opiniones han sido encontradas a la hora de juzgar el film en el que Sam Riley, Kristen Stewart, Garrett Hedlund, Kirsten Dunst y Viggo Mortensen protagonizan una road movie iniciática, de carretera, manta, alcohol, drogas y sexo, que suena muy bien (por la banda sonora) pero que algunos han considerado conservadora en lo formal -a diferencia de la novela- y poco atrevida.

En el camino narra la historia de tres amigos que se lanzan a las rutas norteamericanas para experimentar todo tipo de vivencias. Publicada originalmente en 1957 se considera en literatura el referente máximo de la generación Beat. Sobresalen las interpretaciones, especialmente de una Kristen que confirma que con independencia de la enorme popularidad heredada de su papel de Bella Swan es una de las actrices más dotadas de su generación y le espera un futuro de reconocimientos.

"Me gusta mucho el personaje de Marylou. Sorprende por su personalidad y por el interés de sus puntos de vista. No es una rebelde, sino simplemente ella misma. Su prioridad es resultar humana. Para mí ella representa el espíritu del libro. En los momentos de duda, durante el rodaje, sentí realmente su presencia", ha dicho Stewart en la rueda de prensa.

Por su parte, Salles explicó que en su opinión la historia "se refiere más al período previo a la Beat Generation y narra el despertar político y social de dos jóvenes que descubren una geografía humana que no conocían".

Trece años después de su última película, Pola X, regresaba el pedante Leos Carax a Cannes para reunir a su actor fetiche Denis Lavant, interpretando multitud de personajes distintos, que encuentran a su paso a rostros tan conocidos como los de la cantante Kylie Minogue o la descendiente de cubanos Eva Mendes. Se trata en Holy motors, de 24 horas en la vida de Monsieur Oscar, que se convierte alternativamente en asesino en serie, anciana, mendigo, monstruo, padre de familia... y muchas más cosas. Es en suma una "masturbación mental" de Carax con algunas imágenes brillantes pero una falta total de coherencia dramática, una experimentación surrealista y valdía, que sólo excitó a iluminados como él, y a la mayoría pareció una de las más importantes pérdidas de tiempo de este certamen.

Incómodo y a la defensiva en su encuentro con los periodistas, el cineasta galo dijo que sí le interesa que vean sus películas, "¿que les gusten? si le gustan a una sola persona me doy por satisfecho. No me gustan las películas públicas, sino privadas".

Hasta tres cintas iberoamericanas se proyectaron en otras secciones del festival. En Un Certain Regard el colombiano Juan Andrés Arango mostró La playa y también se vio la colectiva 7 días en La Habana. Por su parte, el español Jaime Rosales, en la Quincena de los Realizadores, estrenó Sueño y silencio.

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