Noticine
10/02/2012 17:54

Tras el glamour de finales del siglo XVIII salpicado con sangre de la guillotina con la que arrancó el festival y la competencia berlinesa el jueves, este viernes empezó la "droga dura" en la batalla por el Oso de Oro, con dos películas de producción mayoritariamente francesa, aunque una filmada en Senegal.

À moi seule

(2012)

À moi seule (Solo mía), sigue el regreso al mundo de una joven que como la austriaca Natacha Kampusch fue secuestrada y retenida por un individuo durante largos años, mientras que Aujourd'hui (Hoy) relata el última día de vida de un hombre que sabe que va a morir. Fuera de concurso se vio también el film norteamericano de Stephen Daldry Tan fuerte y tan cerca.

Sí llegaron a una soleada pero extremadamente fría (menos 10 grados) capital alemana Daldry, el veteranísimo Max von Sydow, que ya va para 83 años y sigue en la brecha, y el niño y principal intérprete, Thomas Horn. La cinta, ya estrenada en Estados Unidos y con un perfil bajo en la temporada de premios en contraste con las anteriores obras del director, sigue el periplo de un niño que ha heredado una llave de su padre, muerto en los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York, en su deseo de obtener respuestas.

No ha acabado de convencer en Berlín como tampoco lo hizo del todo entre la propia crítica norteamericana. Por su parte, Daldry ha comentado que se siente extremadamente satisfecho por haber mostrado aquí la película (la familia protagonista es de origen alemán en su film): "Aparte del hecho de que es una de mis ciudades favoritas en el mundo, Berlín también es mi festival preferido. Hay una energía increíble y una gran emoción que se genera aquí ante el festival. Estoy muy ilusionado de ver cómo la película se recibe por el público alemán".

El británico afincado en Hollywood dirigió un guión de Eric Roth basado en la novela de Jonathan Safran Foer sobre el 11-S, y asegura que aún aquel hecho histórico debería generar más títulos por lo que significó para Estados Unidos y para el mundo occidental. Daldry tiene un año realmente ocupado, porque aparte de Tan fuerte y tan cerca está sometido al desafío de ser el director artístico de los espectáculos de las Olimpiadas londinenses.

Dramas sólidos, demasiado sólidos, los dos films franceses de la jornada competitiva auguran una edición con pocas alegrías. Es À moi seule, segunda cinta de ficción de su director, Frédéric Videau, el más llevadero. Aunque arranque con un aviso del tipo de que cualquier parecido con la realidad será pura coincidencia, el espectador no puede sustraerse al similar caso de Kampush. Como ella, el personaje principal, Gaëlle, interpretado por Agathe Bonitzer, ha recuperado la libertad después de ocho años de haber sido la prisionera de un hombre que la secuestró siendo poco más que una niña. El fue durante todo ese tiempo la única persona con la que se relacionó. Ahora es el momento de recuperar al resto del género humano, sin olvidar el pasado.

El mayor interés del film radica en la pugna psicológica víctima-secuestrador y viceversa, en la que los roles llegan con el tiempo a cambiar, obligada la joven a enfrentarse en una lucha de poder contra el hombre que la retiene, quien bajo su figura autoritaria acaba mostrando las debilidades de un alma torturada.

Aujourd'hui, de Alain Gomis, es por su parte un claustrofóbico drama sobre los adioses de un condenado, cuyo misterio único es conocer el motivo de su desenlace anunciado. Porque el protagonista del film del francés de antepasados africanos, llamado Satché (interpretado por el músico y ocasional actor afroamericano Saul Williams) ha vuelto a su país, Senegal, después de años como emigrante en Estados Unidos, y desde el inicio del film todos, él incluido, saben que va a morir, aunque para el espectador aparente está en plena forma. En semejante situación, como haríamos todos, el hombre se dedica a realizar un último recorrido por los escenarios y las personas de su pasado, en el que abunda más la decepción que la alegría, y las despedidas, sobre todo de su familia, son las más duras.

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