Ezequiel Obregón
29/08/2011 13:20

Natalia Oreiro y Daniel Hendler protagonizan Mi primera boda (2011), comedia de Ariel Winograd que se estrena en los cines argentino el próximo 1 de septiembre con distribución de Buena Vista International.

Mi primera boda

(2011)

La fiesta de casamiento –se sabe- suele ser costosa, y genera tantas expectativas y tensiones que muchas veces más que un placer resulta un padecimiento. De esta idea tan reconocible y difundida se nutre Mi primera boda

El elenco del film se completa con Imanol Arias, Soledad Silveyra, Muriel Santa Ana, Gabriela Acher, Gino Renni, Martín Piroyansky, Pepe Soriano, Clemente Cancela y Sebastián de Caro, entre otros. Natalia Oreiro interpreta a Leonora, la novia de esta primera boda. “Estoy con muchas expectativas, con ganas de que se estrene para poder ver el resultado y la devolución de la gente”, sostuvo la actriz mientras lucía su orgullosa panza de madre primeriza de un varón.

El papel de Adrián Meyer, un ingeniero hidráulico que tiene fe en el amor pero también un poco de miedo, recayó en la piel del uruguayo Daniel HendlerNos casamos con mucha felicidad, pero también con algunos problemas que hacen que la película sea una comedia. Creemos que es hilarante: hay expectativas y emoción”, confesó el también director de Norberto apenas tarde (2010).

EscribiendoCine le preguntó a la dupla protagónica (ambos uruguayos) sobre cómo fue encarar el proyecto juntos. “Espectacular nos llevamos, sensacional. Desde el primer ensayo, cuando la conocí, sentí que la conocía desde hace tanto tiempo. Y nunca la había visto. Uno tiene la sensación de conocer a Natalia desde siempre. Es una persona muy carismática y genera familiaridad permanentemente. Fue muy fácil conectarme con ella, el resultado en la pantalla habla de lo muy bueno que fue el proceso. Gracias al director fue también todo muy ameno”, expresó Hendler.

Cuando Ariel y Nathalie me acercaron el proyecto me contaron que estaba escrito para Daniel. Me puse muy contenta en un principio, si bien ese lugar fue variando porque él tuvo cosas que hacer, que finalmente hizo. Además de ser compatriotas, sus cualidades como actor me generaban mucha curiosidad. Luego de filmar Norberto apenas tarde pudo volver al proyecto, y en el trabajo encontramos mucha familiaridad. Obviamente empezamos a hablar de fútbol, de los lugares a donde íbamos a bailar y de cosas cercanas para nosotros. Esa fue nuestra forma de conocernos. Dani tiene una forma de trabajar muy relajada, pero es al mismo tiempo muy riguroso. Discutimos mucho –en el buen sentido- sobre las situaciones y los personajes, y fue muy divertido en los ensayos recrear el noviazgo, debatiendo por ejemplo a dónde nos íbamos de vacaciones. Y cómo lograba convencerlo de casarse, porque estoy segura de que no se quería casar. Y filmar en Villa María fue muy bueno, se generó como una especie de Gran Hermano. Estando todos juntos pudimos seguir conociéndonos, hasta llegar a ensayar a las cuatro de la mañana”, sostuvo Oreiro.

Luego reflexionó: “Creo que la mayoría de las mujeres soñamos con ser princesas, cuando sos chica querés tu fiesta de quince o –a las que le toca- la comunión, y luego viene el casamiento. Y es porque estamos acostumbradas a ese formato que incluye casarnos, como en las películas que generalmente vienen de afuera. Obviamente que cuando era chica soñaba con el vestido blanco y demás. Fui mutando un poco en mi consideración de lo que significa tener un casamiento, porque por mi trabajo muchas veces tuve que casarme y me pareció una presión total. Una gasta lo que no tiene y se ocupa de cosas banales, muchas veces terminás más preocupada de los que te rodean que de tu amor. Hay toda una industria que gira sobre eso, puede resultar simpático pero a veces lo que hay que pagar es casi imposible. De todas formas, no deja de tener algo de femenino y es una felicidad enorme”.

En la película tuvo un papel Imanol Arias, quien interpreta a una ex pareja de la novia. Hendler opinó sobre su trabajo junto al actor español: “Esta película es grande porque nosotros nos sentimos cómodos todo el tiempo, esa es la sensación que tuvimos. Imanol llegó, se encontró con este equipo en ese lugar de sueño y supo que lo esperábamos con mucha emoción. Él dijo que fue una semana fantástica, lo pasó hermoso, tomó ricos vinos. Se comprueba esto de ‘cuanto más grande, más humilde’. La primera película en la que trabajé estaba él, en esa oportunidad me temblaban las piernas. Cuando llegó, me acerqué y me dio un abrazo, rompió el hielo rápidamente.”

Mi primera boda está producida por Nathalie Cabiron, Ricardo Freixá y Axel Kutchevasky, quién para finalizar expresó que esta película tiene un talento detrás de cámara que es impresionante ya cuenta con el que quizás sea el mejor director de fotografía de la Argentina, el “Chango” Monti. “El origen de esta película está en una situación real del director y su esposa (la productora Nathalie Cabiron). Pero también hay una especie de ética de trabajo que ellos nos transmitieron, y que consiste en tratar de hacer la mejor película posible. Es una comedia, con el objetivo primario de que la gente la pase bien.”

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