Ezequiel Boetti
06/03/2011 18:46

Luego de su función en la gala de apertura del séptimo festival de esta ciudad, Juntos para siempre (2010) tuvo su presentación en conferencia de prensa a la que asistió el director, Pablo Solarz, junto con los productores y gran parte del elenco.

Juntos para siempre

(2010)
8.0

Guionista de las clásicas Historias Mínimas y las comedias románticas Quien dice qué es fácil y No sos vos, soy yo, entre otras, Solarz dio el salto al sillón de director. “Es un gran placer hacerlo después de ver durante mucho tiempo cómo los directores contaban historias”, confesó. Su ópera prima cuenta la historia de Gross (interpretado por Peto Menahem, también presente en Pinamar), un guionista cuya realidad entre la ensoñación artística y una realidad no del todo feliz: su mujer le confiesa que lo engaña, su madre le asegura que su padre no es tal, entre otras cosas. Pero el sigue inmerso en su realidad ficticia, la que tratará de disociar cuando inicie terapia.

La historia de un guionista incursionando en el cine, cuya ópera prima habla justamente del proceso creativo de un guión invita a la tentación de la autoreferencia. “Tener la misma profesión que el protagonista puede parecer que estoy muy cercano, pero no más en cualquier película. Estoy muy identificado con todos los personajes. Tengo cosas en común con el de Peto, pero también con el resto”, explicó antes de referirse a los integrantes de un elenco compuesto por Malena Solda, Luis Luque, Silvia Kutica, Valeria Lois, el mencionado Menahem –todos en la conferencia-, además de las ausentes Mirta Busnelli y Florencia Peña. “Es el casting soñado, ideal. El protagonista siempre fue Peto, aun cuando no había guión. El resto del reparto se dio de forma muy natural. El respaldo y el ojo de los productores resultó muy útil, estuve muy bien rodeado por ellos. Como era la primera vez, había que cuidarme y lo hicieron”, concedió ante los productores.

Al momento de recordar el proceso actoral, el protagonista aseguró que no fue complicado: “No me costó mucho meterme en el personaje. Me daba mucha confianza que estuviera Pablo detrás, entonces iba y hacía”. Más difícil fue el trabajo de Luis Luque, quien interpreta a un misterioso padre en abandónico en la metapelícula de Gross: “Yo confío mucho en Pablo y siento que me puedo apoyar en él. Me costó y siento que está bien, pero también siento que podría haberlo mejorado. Es un personaje con mucha carnadura que no tiene techo”, argumentó el protagonista de Mis días con gloria (2009).

El realizador también se refirió a una posible interpretación sobre la misoginia del protagonista al asegurar que “todos las personas debemos tener cuidado cuando nos acercamos a la desconexión. Es una reflexión de hasta dónde puede llegar la desconexión y hasta dónde nos puede llevar. Son personajes absolutamente alejados de sí mismos”. Malena Solda, quien interpreta a la novia saliente de guionista, completó: “El personaje se va dando cuenta de que la cosa estaba peor de lo que pensaba. A medida que pasa la historia se van dando cuenta de la distancia que los separa”. A su vez, para Menahem, “uno de los juegos que plantea el guión es que nadie tiene conciencia de nada, ni siquiera el personaje de Malena. Nadie tiene conciencia con quién vive. La desconexión está marcado por mí personaje, pero todos están desconectados”.

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