Tercera parte de la saga Bloodrayne, basada en el video juego homónimo, que vuelve a tener como protagonista Rayne, la mujer mitad humana y mitad vampiro. Mientras que la primera parte transcurría en la Rumania del 1700, y la segunda en el salvaje oeste; esta vez el director Uwe Boll traslada los hechos de la trama al cruento contexto de la Segunda Guerra Mundial.