La publicidad del film Inmortales (Inmortals, 2011) utiliza orgullosamente como su principal slogan que sus productores son los mismos del film 300 (2006). Esto no lo dice todo, pero si a esta presentación le sumamos las imágenes promocionales, no queda mucho por decir respecto del producto cinematográfico a ser presenciado. En pocas palabras, con muy pocos datos en su haber el público ya sabe qué es lo que verá en la pantalla: mucha sangre, torsos masculinos fornidos, cabezas cortadas por doquier y una trama inverosímil disfrazada de épica. A cambio de pasar dos horas con aire acondicionado, el precio no está nada mal.