José Celestino Campusano: "Voy a seguir trabajando en el ámbito del conurbano, porque es inmensamente rico y mágico para mí"

El realizador de Vikingo (2009) película premiada en el pasado Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y Pantalla Pinamar 2010, habló con EscribiendoCine acerca de su personalísima forma de filmar, la recepción de su nueva obra en los festivales,  los premios y su relación con la industria cinematográfica.

Trabajás en la industria del vidrio. ¿La autogestión te da libertad?
Me da toda la libertad. No le debemos nada a nadie, y tenemos todo el derecho y el ímpetu para ir a donde queremos con respecto a los contenidos. De hecho esta autonomía es fundamental. Por eso soy muy reticente a dar pasos que impliquen que los contenidos sean compartidos. No los doy, hasta ahora no los he dado ni tengo necesidad alguna. 

En Vil Romance trabajaste sobre cierta parte del conurbano sur. Viendo Vikingo, tenemos la sensación que los personajes de uno y otro film bien podrían ser vecinos. ¿Van a tener continuidades estas historias?
No es la idea, honestamente. El conurbano es un espacio tan inabarcable, tan hiperpoblado. Variado en matices. No me surgen hacer otras versiones. Trabajo sobre gente que es excepcional en un contexto cotidiano. Esa es una de las premisas. Voy a seguir trabajando en el ámbito, porque es inmensamente rico y mágico para mí.

Cuando te plantean que vos les das visibilidad a estos seres, ¿crees que es tan así? ¿Son tan difíciles de ver?
Es así. Cuando trato de exponerlos a un cronista, un ensayista, un comentarista y demás, hay toda una cuestión que tiene que ver con la manipulación de los contenidos que se produce de inmediato. Es bastante nefasto, pero en realidad caricaturizan o los exponen con un afán reduccionista. Pero en realidad todo el potencial de esta gente nunca llega al espectador. Siempre es tergiversado. Como siempre digo, son personas aptas y muy inteligentes. Desafío a cualquiera a que intente sobrepasar de palabras a Vikingo. No lo van a poder hacer. Es un tipo que hablando de igual a igual tiene todos los elementos en el habla como para establecerse y retrucarle a cualquiera, sin recurrir a la violencia. No nos gusta en absoluto la violencia, ojalá pudiéramos vivir en paz permanente. El tema es que hay toda una serie de cuestiones en el país que hace que tengas que vivir de ciertas mafias.

¿Vikingo, como tal, existe?
Vikingo existe, su familia es la que se presenta, los nombres son reales, sus atuendos y hábitos están calcados. Tratamos de mostrarlos en forma muy directa.

Tu película está en las antípodas del mundo del espectáculo que –a raíz de sucesos de conocimiento público- se ha mostrado muy preocupado por el tema de la inseguridad. Y han hablado del paco. ¿Qué te producen estas voces de la televisión? Tu película muestra esa parte de la que esas personalidades hablan, pero que tal vez no conocen demasiado.
Generalmente, para establecer una película sobre este tema está la persona que buscó la información. Luego el que hace el guión. Después están las pretensiones del director. Después eso va a la boca de los actores. Y después vuelve al plan de rodaje en forma de ensayos. Después viene el rodaje. Nosotros eliminamos todas esas instancias intermedias. Vamos al núcleo de la cosa, y dejamos que hablen los que saben. Todo ese circuito se ve anulado.

Hay cierto clasicismo en Vikingo. Percibo elementos del western. ¿Lo has pensado desde este punto de vista?
Vos sabés que es infinitamente discutible. Acá no hay actuaciones.   Le digo a la crítica que rompa sus cristalizaciones si van a escribir. Vikingo habla como habla siempre. Y no habla mal, habla como habla él y se le entiende lo que dice. A ellos no les interesa ser actores. No se van a dedicar a esto, pero la forma es sincera y profesional. No debe ser evaluado en el criterio de alguien que dice “esta actuación me gusta, esta no”. Es la vida misma. En cuanto al western, todo está en el ojo de quien lo mire. Mucha gente me dijo lo contrario. Me han dicho que Vil Romance (2008) es muy clásica en comparación a Vikingo. Otros me dicen lo contrario. Para mí ambas son de ruptura porque ambas fueron planteadas así. Dicen que terminan como tragedias clásicas. En Vil Romance al personaje le pasa lo que le pasa porque en la vida pasó eso. Yo no he leído a Shakespeare, vi las versiones cinematográficas. En realidad no seguí ningún canon importado. En la vida pasó eso.

La pasión por la moto define a Vikingo. ¿Qué es para vos la moto en el universo de estos personajes?
En la antigüedad estaban los hunos. El caballo y el huno eran la misma cosa. Estaban en tremendas planicies, sin nada de comer, y bebían la sangre del caballo. Dormían encima del caballo. Había una fusión muy interesante. Salvando las distancias, y que los hunos eran una horda avasalladora y demás (y esta gente no lo es), el grado de empatía que tienen con la moto es llamativo, sorprendente. Yo tengo catorce accidentes de tránsito. La mayoría fueron en motocicleta. Tengo un amigo que tiene cerca de treinta accidentes de tránsito. Y graves. Y sigue andando, es superior a tu voluntad.

En el conurbano hay multisalas que pasan tres películas en diez salas. Y es muy difícil que el tipo de cine que vos hacés llegue a ese público. ¿Cómo hace esta gente que vos mostrás para ir al cine? Si tuvieran un cine cerca, ¿verían estas películas?
Lo que creo es que todos los que hacemos cine independiente, tenemos la contra de las multisalas que no te aceptan las películas. Las salas periféricas no llevan público. En este festival estamos de igual a igual, hay público que viene a ver cine. Están las películas norteamericanas, las coreanas y las argentinas. Nosotros estamos de igual a igual y vamos haciendo punta. En un contexto en el que hay igualdad de posibilidades nos podemos medir. Pero si las producciones de Hollywood tienen toda la publicidad y tienen la posibilidad de establecer ochenta copias, las condiciones son injustas. De igual a igual, les hacemos frente. En todas las zonas del conurbano lo que sí existe y funciona a pleno son las copias ilegales en DVD. Si una sola copia de Vikingo llega a La Salada, a la semana ya está en todo el país. De alguna forma yo no veo mal que un film esté en mano de cada persona. Hoy por hoy una persona con 300 pesos puede tener una colección de películas. 

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