Gabriela David: El delicado instante que separa la ficción de la realidad
Un caso real ocurrido en el año 2005 fue lo que le disparó a la directora argentina Gabriela David a escribir el guión de La mosca en la ceniza (2009) film que fue premiado en Huelva y en Kerala (India). Tras 10 años sin filmar, la directora de Taxi, un encuentro (2001) vuelve al cine con una historia esperanzadora en medio de la tragedia.
¿Cómo nace el proyecto para tratar un tema tan difícil como lo es la trata de personas?
Un día estaba leyendo el diario y había un caso de tratas de personas que me interesó mucho. A partir de ahí empecé a investigar sobre el tema y surgió la historia. Era de un prostíbulo ubicado en el barrio de Belgrano que tenía secuestradas a un montón de chicas, era un lugar en pleno centro en donde vecinos y policía “no veían ni escuchaban nada”. Fue en 2005 cuando una joven consiguió escapar del burdel en el que había sido secuestrada para prostituirse.
¿Pero es una historia de ficción o está basada en casos reales?
No, es una historia de ficción pura. Sí está basada en investigaciones que se hicieron sobre el tema y en mucho material periodístico.
¿Por qué tardaste tanto tiempo en filmar tu segunda película luego del reconocimiento obtenido con Taxi, un encuentro?
Fueron cosas que se fueron dando. La verdad es que tendría que haber filmado antes pero es muy difícil filmar sobre todo cuando sos vos tu propio productor. En Argentina no hay muchos productores, sino tenés apoyo de los multimedios como los canales de televisión se hace todo más difícil. Taxi, un encuentro ganó muchos premios y fue bien tratada por la crítica pero se estrena justo el 11 de septiembre de 2001 cuando se caían las torres gemelas y la Argentina estaba en plena crisis económica. Lamentablemente Taxi… no tuvo la suerte que se merecía y bueno yo me tomé mi tiempo después. Muchas veces me replanteé si quería seguir filmando o no.
¿Pero te fue difícil conseguir apoyo para La mosca en la ceniza?
Tuve apoyo del Instituto de Cine (INCAA) y aparecieron Pablo Bossi y Juan Pablo Buscarini de Pampa Films que justo se habían ido de Patagonik y querían apostar en otro tipo de películas. Pero yo soy la dueña de la mayor parte del film. Es la única forma de poder hacer la película que uno quiere sin que se metan los productores. Aunque debo decir que, en ése sentido, la gente de Pampa nunca se metió en nada y me apoyaron incondicionalmente. De hecho el film no tiene figuras superconocidas. Ellos en algún momento me sugirieron una actriz pero fue solo eso.
Hablando del elenco y especialmente de las dos actrices protagónicas, ¿cómo llegaste a ellas?
A María Laura Cáccamo la había visto hace mucho en teatro e inmediatamente me la imaginé en ese personaje, era la persona ideal tal como yo la había soñado. En cambio al personaje de Paloma Contreras no lo tenía elegido, hasta que la fui a ver en una obra de teatro y dije: “es ella”.
¿Cómo fue la metodología de construcción de los personajes, tratándose de dos actrices que debutaban en el cine con personajes tan fuertes y viscerales?
Trabajé mucho los vínculos de los personajes pero desde antes del hecho. Me interesaba trabajar la relación de ambas en su pueblo, ese vinculo tan fuerte que tenían desde antes de que fueran engañadas y llevadas a un prostíbulo. Lo mismo hice con el resto de los personajes, ensayamos mucho pero no sobre el texto sino sobre la relación de ellos anterior a lo que sucede en el film. En cine es muy difícil ensayar por un tema de costos, siempre se está con la plata justa y ensayar las escenas en el set atrasa e incrementa los costos.
¿Trabajaste en exteriores o se montó todo en un estudio?
Trabajamos en estudio. La verdad es que todo lo que veía no me gustaba o no era lo que yo me había imaginado. Cuando dije que quería hacerla en un estudio medio que fue un tema por el presupuesto. Pero bueno, tuve suerte y justo estaba desocupado el estudio de una gente amiga y lo conseguí por poca plata. Para mí es mucho mejor trabajar así. El cine es eso. Aparte cuando uno filma en escenarios naturales tiene al dueño de casa mirando que no le rompan nada y si lo ponemos en la balanza los costos son casi iguales.
El guión de La mosca en la ceniza fue elegido para el Laboratorio de Guión de la Fundación Toscano-Sundance en Morelia (México) ¿Cómo fue tu experiencia allá?
Interesantísima, la verdad qué fue bárbara. Fueron ochos días de trabajo intenso con un montón de profesores excelentes. Todos son guionistas y me ayudaron mucho en el guión.
La película ya pasó con éxito por los festivales de Huelva y Kerala (India) ¿Sigue el recorrido por festivales?
Si, ahora va al Festival de Cine Latinoamericano de Chicago y la idea es que tenga un recorrido por festivales. Después de su estreno en Huelva, donde ganó el Premio Carabela de Plata a la Mejor Primera o Segunda Película, no puede participar en festivales Clase A. Pero yo quería estrenarla, que se viera y listo.
¿Te vas a tomar otros diez años para tu próxima película?
No… (Risas). Tengo algunas ideas para una próxima película con la idea de hacerla pronto. Pero por ahora estoy con el estreno de La mosca en la ceniza que es bastante agotador.

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