Carmen Guarini: "Hoy por hoy decir ficción o documental no va"
Carmen Guarini es una pieza fundamental en la historia del cine documental argentino. Cineasta y antropóloga, fundó junto a Marcelo Céspedes la productora Cine Ojo. El estreno de su nuevo film, Gorri (2009), es sólo una excusa para hablar sobre el cine en la era digital. “El documental no tiene ninguna función de verdad” sostiene enfáticamente.
¿En qué momento te empezás a interesar por la obra de Carlos Gorriarena?
El proyecto nació cuando él estaba con vida pero yo aún no lo había contactado. Teníamos amigos en común, me gustaba su trabajo pero tampoco era gran conocedora de su obra. Empecé a investigar y me interesó muchísimo. Además su mujer, era muy amiga de amigos míos. Se fue dando toda una serie de hechos que me permitió entrar muy rápidamente y en un momento muy duro, ya que hacía poquitos meses que acababa de fallecer cuando comencé a filmar.
¿Cuál era la idea planteada desde un inicio?
La idea era seguir los cuadros, ver qué pasaba con la obra. Seguir con esa materia que queda cuando el artista no está y qué queda del artista. Queda una materialidad que son ideas, emociones, que son un montón de partes de su vida pero a su vez no hay nada concreto.
¿La no utilización del típico recurso de la entrevista a qué se debe?
Es algo que no me gusta, no me parece un estilo adecuado y mucho menos en este caso. Esta es una película sin entrevistas, en la que se construye una puesta en escena de la realidad.
¿Gorri actúa como un making off?
Claro, en este caso del montaje de la exposición. Dentro de ese montaje primero se recurrió a un ordenamiento de su obra dentro del taller y lo otro es que en paralelo empieza a ver la idea de una exposición en la Universidad 3 de Febrero, sobre todo de sus dibujos que creo que nunca se habían expuesto. Se hace esta muestra, yo la sigo pero no me daba lo que yo quería. Así que finalmente después de un año y medio se da la posibilidad de una muestra más grande. Ahí yo me decido a seguirla y me permite establecer un hilo conductor en la película. El destino de una obra pictórica es exponer así como el de una película es que se vea en cine.
Decidiste narrar la historia de manera no lineal, ¿a que se debió?
La película está bastante deconstruida. En realidad se empieza por el final, se comienza por algo que el espectador recién va a resolver sobre el final. Tengo ganas que el espectador esté activo y esté pensando en lo que se le está contando y ordene las piezas. Me gusta un poco embarullar la cosa.
¿Trabajaste con un guión de entrada?
Cuando empecé con el proyecto trabajé con algunas líneas, un primer abordaje. Unas primeras ideas que se van transformando a medida que uno sigue con la investigación. A veces esa investigación se hace con elementos que después te pueden ayudar para la película, o no. Todo eso te permite ir armando una organización pero la estructura final aparece en el montaje. Yo hice como cinco versiones de la película, todos con abordajes diferentes, no era fácil la forma de cómo tomar al personaje. Una película es un proceso como obra de Gorri.
¿Qué te llevó a no querer filmar la exposición?
Odio filmar cuadros colgados. ¿Qué podía decir la gente? Iban a hablar bien. ¿Por qué uno no recurre a la entrevista? Justamente no se trata de hacer un trabajo hagiográfico de un personaje sino que la idea era buscar matices, cosas que resonaban en mí y que me interesaban decir a través de la palabra de él. Por eso tampoco busqué la palabra de los amigos de él. Y cuando lo hice, la puse en escena, como es el caso la escena del restaurant “El General”, donde ellos rememoran esas viejas comidas pero que al mismo tiempo están en una situación emocional que permite establecer un diálogo, plantear las contradicciones, mostrar los quiebres de los personajes. Siempre que sentás a un individuo frente a una cámara lo que va hacer es hablar bien del otro.
¿Es válido en el documental armar una puesta en escena para generar un conflicto?
Puesta en escena es todo y uno lo que hace es recortar, construir. Es válido en el sentido de que uno no está invirtiendo lo roles, inventando situaciones, además todo está al servicio de decir algo que uno quiere decir. No es lo que la realidad quiere decir, es lo que yo quiero decir a partir de lo que la realidad me da. Hoy por hoy no se puede separar la ficción del documental. El documental no tiene ninguna función de verdad. En todo caso se le pide cierta verisimilitud pero esa idea de verdad porque no pedírsela a la ficción también. Estos son viejos debate y que hoy por suerte me parece que están superados. Hacer un documental es hacer una obra artística y en eso uno pone ciertos elementos que te permiten justamente eso: construir una obra.
¿Por qué no hablar de géneros entre ficción y documental?
Porque al hablar de géneros se los separa como si el documental no hiciera en cierta forma ficción o fuera una forma de representación. En el documental uno va recortando, va construyendo y eso es una forma que se emparenta con la ficción. Hoy por hoy, habiendo tantos cruces, decir ficción o documental ya no va. Hay que abrir y liberar las cabezas.
¿Sentís que hubo un cambio en la forma de abordar el documental en Argentina?
Acá sí, en general en América Latina hubo un cambio. Siento que hay mucha búsqueda y que es un tipo de cine que está menos formateado desde el punto de vista de la estructura narrativa que la ficción. Pero al mismo tiempo ha sido formateado por otras cosas como la televisión. Tiene un formateo en cierta medida temático, es difícil escapar de cosas que pareciera que solo deben ser abordadas por el documental.
¿Hay temáticas que solo pueden ser abordadas por el documental?
Hay un problema en el mundo del documental en el que cierta gente cree que “debe” tratar ciertos temas. Como que el documental tiene la obligación de tratar algunas temáticas, abordar ciertos caminos, climas testimoniales… Ciertamente el documental tiene un rol de memoria que yo creo que lo tiene todo el cine e incluso hasta el cine experimental, me parece que esto no es una cosa privativa para el documental. Por suerte se ha desprendido mucho esta idea y a nivel temático hay gente que aborda ideas muy interesantes desde un abordaje original. El documental es muy libre y te da la posibilidad de explorar y puede volar de una manera muy creativa, siempre y cuando no se aferre al esquema televisivo.
¿Existe una moda del documental en Argentina?
Hay una necesidad de generar imágenes y de contar historias que se vieron favorecidas con la política de fomento del INCAA, que fue trabajada en conjunto con los documentalistas y que gracias a ello se obtuvo la Vía Digital, un comité formado por documentalistas para evaluar los proyectos, una ayuda para la edición en DVD de los proyectos que vayan saliendo de la Vía Digital y recientemente se nos dio una sala para la proyección de documentales en el Arteplex Belgrano. Todo esto hace que haya una cadena que nace con la necesidad de contar historias que ahora tienen acceso al público.

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1 comentario/s en: Carmen Guarini: "Hoy por hoy decir ficción o documental no va"
Amelia
NO HE PODIDO VER EN EL CINE LA PELICULA GORRI, QUISIERA SABER DONDE SE PUEDE VER O COMPRAR PUES ME INTERESA
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