Brenda Blethyn:"La verdad es que cuando Rachid me pidió reunirnos en Londres yo no sabía quién era él"
Se estrena en Argentina London River (2009), penúltima película del franco-argelino Rachid Bouchareb, quien vuelve a insistir en el racismo latente en la sociedad occidental a partir del encuentro de dos familiares de sendas víctimas de los atentados integristas en la capital británica. La gran actriz británica Brenda Blethyn interpreta a una viuda británica que coincide en Londres con un africano musulmán residente en Francia, tras los atentados en la capital del Reino Unido, en los que sus hijos han desaparecido.
¿Qué fue lo primero que le atrajo del guión?
La verdad es que cuando Rachid me pidió reunirnos en Londres yo no sabía quién era él. Pero aún así lo conocí y fue bastante inspirador. Todo en él lo fue. Su actitud, su comportamiento, esas cosas. Y por supuesto ayudó que a él le gustara mi trabajo. Después vi Days of glory y me pareció maravillosa. Pero no estaba segura de que las fechas fueran a encajar, y si lo recuerdo bien, él ni siquiera tenía el guión listo, sólo la historia. Otra cosa fue que el incidente en que ésta se basa estaba todavía muy reciente en la memoria. Aún lo está, pero entonces mucho más. Lo que ocurre es que la película no es sobre el incidente en sí, tan sólo tiene lugar en él, es donde se cruzan los caminos de los personajes. Y del mío encontré muy interesante su ignorancia de la fe musulmana, creo que mucha gente es ignorante de otros tipos de fe. Aunque no todo tiene que ver con eso en realidad. Sólo pensaba: dos personas, de culturas completamente diferentes, de fe completamente diferente, que caminan juntas y encuentran un punto en común, es una historia interesante. Y sabía que sería una buena película con Rachid dirigiéndola. Así que él me esperó casi un año. Después estaba el hecho de trabajar en francés, que también era un nuevo reto para mí.
¿Cómo fue actuar en otro idioma?
No hablaba mucho francés antes de comprometerme a hacer la película, sólo un poquito, no lo suficiente. Así que antes de rodar estuve trabajándolo en Manchester asistiendo a una escuela de francés. Por desgracia, como cualquier otra cosa, se pierde si no lo sigues utilizando, pero aprendí suficiente para poder improvisar durante el rodaje. Lo que tenía que hacer era anticiparme a lo que podía ir surgiendo, para ser capaz de improvisar si era necesario. Y por supuesto, estaba rodeada de franceses todos hablando francés. Todo el equipo lo hacía, todas las instrucciones eran en francés...
Eso no debe ser fácil…
Bueno, lo conseguimos. A veces fue duro, pero la gente me ayudó. Y ocasionalmente tuvimos que andar buscando traductores. En cualquier caso, mi personaje no tenía que hablar perfectamente el idioma. Al fin y al cabo, ella es una inglesa hablando francés. Vive en Guernsey, donde mucha gente es bilingüe, y aunque no creo que naciera allí, sí ha estado viviendo muchos años.
En muchos aspectos, su personaje se encuentra en un país extranjero absolutamente extraño para ella, tanto o incluso más que para el padre de Ali.
Es extranjero para ambos dos en realidad. Ambos vienen de trabajar en la tierra, en la naturaleza. Se encuentran en lugar adormecido, Guernsey, tratando de encontrar a alguien en el ajetreo de Londres cuando antes todo estaba en orden. Debe ser una pesadilla. Ella es además muy reservada. En el callejón, por ejemplo, cuando conoce al carnicero, él está tirado. Ella le dice a su hermano por teléfono: “se está arrastrando con musulmanes”. Desconfiaba un poco de esa frase, fue improvisada, pero era el modo en que ella pensaba. De repente, ella misma se ve envuelta en ese mundo. Siendo una desplazada en esa comunidad debe ser tan familiar para los blancos tener esa sensación de exclusión como para los negros, sólo hace falta ver la ayuda que le presta la policía cuando menciona que un musulmán andaba por ahí con una foto de su hija.
¿Cree que su personaje tiene algo de racista?
No racista, pero sí ciertamente ignorante. Es conservadora. También en la cultura de Sotigui hay prejuicios. Allí, pienso, la mujer sigue siendo todavía una segunda clase, por ejemplo se mira mal a una mujer que fuma delante de un hombre en esa cultura. Cuando mi personaje enciende un cigarrillo enfrente de él –y ella ni siquiera fuma- puedes ver que hay algo incómodo en Sotigui. Pero supongo que se podría decir que algo de estas pequeñas proporciones es lo que al final hace que nos demos cuenta de estas cosas. Si no hubiera sido por aquellos terribles acontecimientos ella todavía estaría en casa, alimentando a sus burros. Ni siquiera habría pensado que hay otras formas de vida. La suya estaba bien, gracias. Ella estaba perfectamente feliz con los prejuicios que no sabía que tenía. Entonces pasa eso y empieza a cuestionarselo todo. ¿Dónde está ella? ¿Dónde está su hija? Creo que incluso hasta que los autores fueron detenidos, ella pensaba que se trataba de un secuestro o algo así. Y al mismo tiempo, creía que pensar eso también era absurdo. Quizás simplemente su hija estuviera demasiado asustada para llamarla porque sabía cuál sería la reacción a algo como “Mamá, he conocido a este chico, es negro, nos vamos a casar en una mezquita...” Lo tonto del asunto es que cuando se entera, ella está bastante de acuerdo con ello. Encuentra el punto en que dejar a su hija un mensaje sobre comprar un nuevo sombrero para la boda. Al final todo está bien comparado con que su pequeña se haya perdido.
Como sus personajes, usted y Sotigui tienen diferentes procedencias. ¿Cómo fue trabajar juntos?
Fue una experiencia totalmente encantadora. Estar con Sotigui fue como estar en presencia de la realeza. La majestad de este hombre es... bueno, ¿cómo de afortunada fui de trabajar con él? Es simplemente maravilloso, y sólo espero que un poco de aquello se haya quedado en mí. Él tiene verdadera fuerza interior. Tuvimos larguísimas conversaciones, ambos intentando hacernos entender, y de una manera o de otra lo conseguimos. Con un poquito de inglés, un poquito de malí y un poquito de francés por mi parte, estuvimos hablando muchísimo tiempo. Bueno, todo el equipo era realmente genial. Todos. Trabajando en el East End de Londres, el mal tiempo era terrible, llovía cada día, pero todo el mundo contribuyó a hacerlo maravilloso. Y rodando todos los interiores en Francia y las escenas de Guernsey fue aún mejor. A veces se consiguen proyectos que colman todas tus expectativas. Sobre todo por la gente que conoces, que admiras, y con la que realmente quieres emprender ese viaje. Y este es un viaje que estoy encantada de haber emprendido. He aprendido algo importante en el trayecto.

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