Adrián Biniez: "Me siento parte del cine uruguayo y no argentino"
Premiada en el Festival de Berlín del año 2009, llega a la Argentina Gigante (2009), ópera prima del uruguayo Adrián Biniez que tuvo su premier nacional en el BAFICI. Desde el vecino país EscribiendoCine habló en exclusiva con el joven realizador.
En el contexto actual, Buenos Aires es una ciudad concebida como uno de los centros nucleares del cine independiente. ¿Cómo podés pensar tu lugar como realizador dentro de del panorama uruguayo?
Es raro porque como yo hice mis cortos y Gigante en Uruguay. Por eso me siento parte del cine uruguayo y no argentino, aunque por otro lado soy de allá. Por otro lado, capaz que filmo la próxima película allá –allá es Remedios de Escalada- porque es una historia del barrio donde me crié, que no tiene sentido filmarla en otro lado. Pero no sé, yo tengo ganas de seguir filmando en Uruguay porque es donde vivo y me gusta estar, pero también puedo filmar en cualquier lado. Aunque el sentido de pertenencia a una comunidad es muy lindo y esta bueno pensar las películas desde ese lugar. Buenos Aires es Buenos Aires, un monstruo que arrastra la periferia hacia el centro todo el tiempo. A veces esta bueno vivir en la periferia.
Varias películas uruguayas de formatos más simples pero de grandes alcances cinematográficos (Whisky, por citar un caso) fueron surgiendo en los últimos años. ¿Tenés contacto con sus realizadores? ¿Cómo pensás este "resurgimiento" del cine uruguayo?
Soy amigo de varios de ellos, y con otros tengo una buena relación aunque no soy amigo. Soy amigo de Nieto, de Veiroj –trabajé de video assit en Acné- y de Stoll, que es mi productor y fue el asistente de dirección de Gigante.
Más que resurgimiento, esta es la primera vez que el cine uruguayo consigue tener una continuidad de producción. En el siglo pasado se hacían películas muy aisladamente – ficción me refiero, el mundo del documental es mucho más complejo-. La mayoría de los directores rondan la treintena, por lo que es una generación bastante joven.
¿Cómo surgió la idea de Gigante? Describime brevemente su gestación y producción.
Primero surgió la idea, que era muy simple. Luego escribí el guión y se lo acerqué a Control Z porque eran amigos y me parecía natural llevárselo a ellos. Lo leyeron, les gustó y decidieron producirme un corto ya que no tengo educación formal cinematográfica ni trabajé en el medio antes de Gigante. Hicimos el corto, les gustó y allí encaramos la etapa de desarrollo. Tardamos unos dos años y pico en conseguir la plata para el rodaje. Rodamos en cuatro semanas y, luego con un primer corte salimos a buscar más plata para terminarla.
La película tiene una mirada entre enternecedora e infantil sobre la relación que se va gestando entre los protagonistas. ¿Siempre estuvo esa impronta?¿Cuál es tu mirada sobre Jara?
Sí, desde el principio. Lo que hace Jara no es muy infantil pero su actitud sí. Igual creo que las personas son bastante complejas y albergan diferentes tipos de comportamiento, algunos mas a flor de piel que otros. Mi mirada sobre Jara es lo que se ve en la película en el sentido que no creo que pueda decir algo más complejo que lo que se ve allí.
Muchos críticos hablaron de un humor "típicamente uruguayo" que hay en tu film. ¿Lo ves tan así?¿En qué medida la película es muy local y a la vez muy universal?
Esta es una de las preguntas más complejas porque yo trabajo desde hace cuatro años con un grupo de personas, Los Informantes, y hacemos un programa de humor en la televisión uruguaya desde hace cuatro años. Los dos primeros en el aire semanalmente y los dos últimos diario y en cable. Ahora el ciclo se llama “Reporte Descomunal” y el humor que hay allí no tiene nada que ver con Gigante, bueno en algunos puntos se junta. Es más el programa tiene cosas de humor más sutil, con referencias políticas que uno no siempre detecta de buenas a primeras con otro tipo de humor mas bizarro y hasta bastante groseramente tonto en otros: un tipo en tele vestido de mono haciendo gestos de que tiene ganas de tener sexo es el gesto más contundente. Y eso también es humor uruguayo. Y los de Hiperhumor eran uruguayos, el hijo de Almada y el otro que estaban en Tinelli, y Masliah, y el Cuarteto de Nos, y Víctor Hugo Morales – ah no, perdón-, y el que tenia 25 watts, hay muchos tipos de humor en Uruguay, así que no sabría decir cuál es el humor uruguayo. Lo que sí me parece que el humor no abunda mucho en el cine argentino, sobre todo en en el nuevo cine argentino. Hay con cuentagotas, es necesario mucho más.
Contame cómo trabajaste los espacios, qué ideas querías que prevalecieran una vez terminado el film. Sobre todo en los espacios más cerrados del supermercado.
Me interesaba el contraste entre el salón y la parte interior del súper. Son muy diferentes de dimensiones e iluminación. No hicimos muchos retoques en el súper. Eso si falsamos las dimensiones para que se vea mucho más grande de lo que es.
He leído que te has formado desde tu cinefilia. ¿Qué cine te apasiona?
Todos. Como todo el mundo, tengo momentos y etapas. He tenido periodos de estar obsesionado con el cine clásico de Hollywood, o que la Nouvelle Vogue, el cine oriental, cine de géneros, más que nada comedias, policiales y aventuras, cine más experimental, mudo, un poco de todo y sin sistema y completamente gánico, si no tengo ganas no me lo impongo, pero aunque parece muy ecléctico, no me gusta todo, y cada cosa la evaluó por mi criterio y gusto , aunque obviamente soy completamente influenciable como todo el mundo.
¿Qué expectativas tenés con Gigante?
Las expectativas con Gigante ya las tengo más que colmadas. Me sorprendo mucho de haber hecho una peli, pero todavía no me siento director, siento que hice una película y que me falta mucho oficio. Y el futuro será 35mm o Mini Dv o HD…

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