Rolando Gallego
24/09/2020 11:49

La realizadora especializada en animación Liliana Romero (ANIDA y el Circo Flotante) presenta en esta oportunidad una adaptación del clásico cuento de Oscar Wilde El gigante egoísta (2020), el relato de un gigante, enamorado, que desea alterar las estaciones del año para conquistar a su amada. Con trazos simples, animación tradicional, y la incorporación de elementos autóctonos, Romero y Norman Ruiz, logran transmitir de manera sencilla una apasionante propuesta. “El estreno online es raro, uno espera, después estar tanto tiempo con un equipo, poder juntarse, ver la película comer pochoclos y todo eso que hace al compartir”, dice en exclusiva a EscribiendoCine.

El gigante egoísta

(2020)

¿Cómo surge la idea de adaptar a Oscar Wilde?
Básicamente todas mis películas surgen de la literatura, me gusta mucho leer desde siempre y el cuento de Oscar Wilde es muy rico, por sus imágenes y sobre todo por el concepto de que las estaciones se nieguen a ir a determinados lugares. Eso nos disparó junto con Norman Ruiz con quien hicimos el guion, pensar en que las estaciones sean personajes, con personalidades y deseos distintos. La idea que Primavera nunca haya visto una fruta madura nos pareció un disparador interesante.

¿Qué encontrabas en él para representar a tu manera de trabajo?
Lo que encontré es la locación. El cuento está planteado en una sola locación, el jardín. Este espacio nos dio la posibilidad de desarrollar todo el arte temático. Flores, plantas, árboles en cuatro estados. Con cada entrada de Estaciones las mismas plantas cambian de estado, Primavera con flores, Verano con frutas y así con todas. Pero no nos vamos de la locación. Esto permite a nivel producción controlar toda la estructura de arte y maximizar el trabajo de los artistas. Todo está pintado a mano y digitalizado para hacer la composición.

¿Cuánto tiempo llevó la escritura de la adaptación?
El cuento lo habíamos leído hace mucho. Y comenzamos a escribir después del estreno de ANIDA y el Circo Flotante. Y cuando fui a presentarla en el festival Ojo de Pescado de Chile, estuve viendo durante toda una semana películas hechas por niños y niñas. Ahí pude ver qué cosas les interesaban a ellos y repensé todo el guion nuevamente, sobre todo en el final. Me di cuenta que estaban pendientes del medio ambiente, como tema recurrente en todos sus cortos. Entonces volvimos sobre el tema de subrayar que la naturaleza tiene un orden y que las cosas se transforman.

¿Cómo seleccionaron a las voces?
Cuando pienso en las voces me imagino como sonarían en el personaje, las voces se graban antes de comenzar a animar. Para los actores es difícil porque a la hora de grabar ellos solo pueden ver los diseños, sin movimiento. Cada tono, cada destalle que le ponen durante las grabaciones es lo que le va dar personalidad al personaje. Lo que surge durante la grabación puede darles a los animadores disparadores para animar. Cuando charlamos con Alejandro Paker, que es la voz del Gigante, me propuso que sea como un adolescente, un poco malhumorado pero no tenía que ser atemorizante, y esa voz, ese tono pesado iba muy bien con el diseño. Siempre espero que los actores junto con el director de actores, me propongan o me cuenten como ellos se imaginan la voz y a partí de ahí trabajamos. Otro punto importante fue Manuel Wirzt, que hizo la voz de Verano, él le dio un estilo despreocupado alegre, como si estuviese siempre de vacaciones. Además hizo la canción del final. Todos los actores hicieron un desarrollo importante para la película.

¿Cómo fuiste introduciendo los elementos locales?
Los elementos locales van apareciendo en forma natural, teníamos que armar en un lugar para que viva el Gigante, pensamos en un lugar mágico y apareció el norte argentino, con los cerros de colores, cactus gigantes que florecen de noche y un poco también para mostrar el paisaje increíble que tenemos en nuestro país. Trato siempre de poner un poco del color local. Con Norman pensamos en un espacio atemporal, y los pueblos norteños nos daban esa sensación de tranquilidad y belleza sin un entorno moderno. Y los colores locales fueron fundamentales para marcar la paleta de la película.

¿Por qué es tan difícil hacer animación en Argentina?
Pienso que es difícil hace largos de animación, porque si te fijas hay una gran cantidad de cortometrajes que recorren el mundo en festivales, y también se desarrollan series. En cuanto a los largometrajes puede ser por el tiempo que lleva hacerlos, es un promedio de dos años, si todo sale bien. Pero ahora hay muchas técnicas que están muy bien aceptadas ya no es que si no haces una película 3D no la mira nadie. Y eso posibilita a trabajar con otras opciones y con otros presupuestos. Después el público decide si le gusta o no. Desde el estado se debería apoyar más, ya que dentro de un largo de animación trabajan un montón de personas, debería ser una industria real.

¿Por qué hay tan pocas realizadoras mujeres?
Hay muchas mujeres haciendo cortometrajes muy buenas, tal vez hace falta un paso más, que es que se presenten más proyectos de largos y ahí también es importante la decisión de los productores y productoras para apoyar estos proyectos. Cuando haces un corto sos totalmente libre en cuanto a cómo contar o hacer tu película, pero cuando trabajás en un largo tener que demostrarle a un productor/a que vaya a presentar tu proyecto que vas a poder terminar la película, que vas a elegir una técnica con la que puedas contar tu historia en el tiempo de producción establecida. Y como es más del doble del tiempo de una película de ficción los riesgos son un poco más. De todas maneras las mujeres estamos trabajando. Tal vez se necesita un poco más de visibilidad. Sería bueno que se implemente un cupo especial para desarrollar animación dirigida por mujeres.

¿Cómo te sentís con el estreno online?
El estreno online es raro, uno espera, después estar tanto tiempo con un equipo, poder juntarse, ver la película comer pochoclos y todo eso que hace al compartir. Una película es un trabajo esencialmente en equipo. Pero bueno, es lo que toca en este momento en donde todos nos tenemos que cuidar. Y poder ver la peli en cine ir es una muy buena opción para todo el cine nacional.

¿Estás trabajando algún nuevo proyecto?
Estamos trabajando en dos proyectos uno de ficción que es de Norman, sobre la última semana de vida de Juan Lavalle. Estaba ya a punto de comenzar el rodaje y entramos en cuarentena. Pero eso ya está a punto de salir en cuanto los protocolos de filmación estén más definidos. Y yo estoy escribiendo otro guion para animación.

Comentarios