Rolando Gallego
01/09/2020 11:03

El realizador independiente por excelencia, Raúl Perrone, presenta en Cine.Ar Corsario (2018) una película que indaga sobre Pier Paolo Pasolini a partir de la asociación que el director hace con una posible conexión de éste, los jóvenes y su Ituzaingó natal. Tras cuatro años sin “estrenar” película, Perrone finalmente lanza la película, rodada con una cámara estenopeica, tras haber recorrido una infinidad de festivales de cine locales y extranjeros. “Esta pandemia también demostró la poca creatividad que hay, hacen todos lo mismo, como si no supieras hacer otra cosa “cuentos de la cuarentena”, “historias de la cuarentena”, dice en una charla con EscribiendoCine.

Corsario

(2018)

¿Cuántas películas hiciste en pandemia?
Dos, una que se llama Princesa y otra que la paré, por suerte, cuando empezó esto, porque era con gente que venía viajando, me había agarrado paranoia y quedaron dos planos sin hacer. En cuarentena hice dos, hice dos, una y otra que se llama 4TRO V3INTE, que la dirigí por videollamada, les marcaba los encuadres, y se estrenará virtualmente en una plataforma.

¿Cómo es lanzar Corsario en este contexto?
Estábamos con la distribuidora por lanzarla en el Cosmos y probablemente en el Malba, después apareció este delirio, queríamos estrenarla, porque hace cinco años que no estreno, tenía muchas ganas. Y con que liberé algunas películas para streaming, algunas películas mías iban a ir a Isat y apareció esto para ir a la plataforma, y más adelante a la televisión, como yo no la hice por INCAA, es un momento interesante porque la gente se está volcando a las plataformas.

¿Cómo surge la idea de Corsario y la de utilizar esta cámara estenopeica?
Surge más por la cámara que por otra cosa, de mis ganas de explorar, la había utilizado en algunas cositas, pero nunca en digital, hubo algunos intentos fallidos, me encontré con José Maldonado, fanático de la foto, porque la cámara no lleva ni lente ni foco y de ahí entra la luz, hicimos pruebas hasta que llegamos a algo óptimo. En el taller había un estudiante que me di cuenta que ira igual a Pier Paolo Pasolini y me calenté y ahí surgió la película, con la idea de Pasolini dando vueltas por Ituzaingó yendo a la casa de los pibes, encontré un texto de Verlaine, que hablaba de la sexualidad, terminé con la trilogía de Caravaggio y así salió todo.

¿Cómo fue introducirla como un elemento narrativo más? ¿Cómo pensas la técnica como un elemento más de la progresión dramática?
Por no caer en lo obvio, que no sea más importante que la historia, lo mismo hice con Hasta la muer7, que se me ocurrió probando cosas de un iPhone con una app de Super 8 y VHS, las uso a favor de la historia con una estética. No por sobre de lo que quiero contar, me gusta, lo elijo por mi espíritu de contar cosas nuevas. No puede nunca estar un artefacto por sobre de la narrativa, lo uso por una cuestión estética, porque quiero contar algo distinto, no como medida de marketing, me inflaría mucho que dijeran voy a verla porque la hizo con una estenopeica, no tendría sentido hacerla y que por ejemplo esté toda fuera de foco.

¿Expectativas con el estreno?
Estoy bastante contento, haciendo una prensa y una gráfica muy personal de la película, tenemos expectativa que le vaya bien, las redes se mueven bastante y uno tiene su público, estoy contento y atento, me di cuenta que en QUBITV con ITUZAINGO V3RIT4 pasan muchas cosas, me escriben, hay otras en Octubre TV, aparecerán otras en Isat,

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