Matías E. González
08/08/2020 12:25

Al interpretar un personaje, el actor se pone una máscara invisible, confeccionada a partir de sus conocimientos e instrumentos artísticos, y adquiere las emociones y los pensamientos correspondientes al sujeto ficticio. Sin embargo, en la serie La Unidad (2020), Michel Noher usa una máscara doble, ya que al personificar a Marcos adopta su faceta visible y aparentemente convencional y, a su vez, su faceta privada como Jefe del Grupo de Investigación de la Unidad especial contra el terrorismo yihadista, la cual debe mantener oculta para proteger su vida, la de sus compañeros y la de toda la población civil. EscribiendoCine conversó con el actor acerca de su rol protagónico en la ficción española, el encuentro con su alter ego, los paralelismos con su personaje y el reconocimiento internacional, entre otros temas. “Quedé muy satisfecho con el resultado, en ningún momento el acento se pone por delante de la acción ni de la emoción”, valoró.

El desentierro

(2018)

UNA MISIÓN A CONTRARRELOJ

Tras su destacado debut en el cine español a través del film El desentierro (2018) y su interés por la diversidad de producciones audiovisuales españolas, Michel decidió continuar proyectando su camino artístico en dicho país. Por esta razón, cuando viajó a Madrid para el estreno del largometraje dirigido por Nacho Ruipérez, su representante le notificó sobre la convocatoria para la serie La Unidad (2020). Si bien cuando leyó el guion sintió un poco lejano el personaje al que aspiraba, el casting le parecía una buena oportunidad para que lo conocieran, por lo que audicionó y obtuvo muy buenos resultados.

Su desempeño fue evaluado por profesionales correspondientes a diferentes instancias, desde las jefas de casting Eva Leira y Yolanda Serrano hasta las autoridades de la plataforma Movistar +, pasando por la productora Vaca Films y el director Dani de la Torre. Por otro lado, Noher se encontraba en negociaciones con otro proyecto que también lo cautivaba y consistía en una película coproducida entre Argentina y Colombia. Sin embargo, luego de ser confirmado para formar parte de La Unidad, ahondar en los libros y charlar con de la Torre, optó por hacer la ficción española integrada por seis capítulos.

“Al ver la serie no podés relajarte nunca en el asiento, ya que cuando se llega a un momento de mucha tensión pensás que luego viene la calma, pero no, ¡hay más tensión! Cuando leí los guiones me enamoré del personaje, me pareció muy lindo y rico, y me daba la posibilidad de contar cosas que aún no había tenido la oportunidad. Marcos es un personaje mucho más adulto que otros que me han tocado, está en una situación que debe contener a un equipo de trabajo, cuidar a una población civil que prácticamente no sabe de su existencia y, además de todo eso, atravesar una crisis personal enorme, por lo que tenía muchas dimensiones y desafíos que me atraían. Así que no lo dudé y pegué el volantazo en el momento justo”, resaltó Noher.

El thriller policíaco, disponible en Movistar + España y en HBO Latinoamérica, comienza con la detención de Salah Al Garheeb (Saïd El Mouden), el líder terrorista más buscado del mundo, gracias a la operación liderada por Carla (Nathalie Poza), la Comisaria Jefa de Brigada contra el terrorismo yihadista. Sin embargo, el éxito se transforma en una terrible amenaza: España se convierte en el principal objetivo de los seguidores de Salah Al Garheeb, que no dudarían en inmolarse a cambio de conseguir sus objetivos. Esta situación de máximo peligro pone en alerta a los miembros de la Unidad especial, que deben desactivar rápidamente las células terroristas infiltradas.

HÉROES EN LA SOMBRA

En la serie Noher personifica a Marcos, Jefe del Grupo de Investigación y ex pareja de su jefa directa Carla. Se caracteriza por ser un hombre de acción, eficaz y resolutivo, que sabe gestionar la presión y la adrenalina en las circunstancias más complicadas. Sin embargo, no le resulta tan sencillo separar su situación laboral de la personal con Carla, lo que deriva en momentos de fractura dentro del equipo de trabajo.

Respecto a su conocimiento previo sobre la Unidad de Información Antiterrorista de la Policía Nacional, el actor planteó: “Me embebí de algo que me era súper ajeno. Se trata de un mundo muy desconocido para nosotros, sobre todo desde Argentina que no nos enfrentamos a lo que ellos afrontan todos los días ni mucho menos, por suerte, pero allá es algo súper presente a partir de los atentados que han tenido en Madrid”. A continuación, agregó: “La Policía Antiterrorista española es una de las más respetadas del mundo, porque tiene un entrenamiento previo al surgimiento de la nueva ola de terrorismo yihadista, ya que antes luchaba contra ETA. Entonces realmente se ven equipos muy preparados, con historias increíbles”.

Más allá de su cuota de ficción, el principal sustento para la escritura de los libros de la serie fue el exhaustivo trabajo de investigación a cargo de los guionistas, que incluyó numerosas entrevistas en la central de Canillas, en Melilla y Barcelona con comisarios, inspectores, agentes y policías infiltrados, y la asistencia a interrogatorios y operaciones antiterroristas. En el caso de Michel, no solo tuvo como base los libros de la producción audiovisual, sino que, además, pudo encontrarse y dialogar con los miembros de la Unidad especial real.

“Como siempre, empecé a trabajar con los guiones y a imaginar el personaje, sin embargo, cuando tuve la oportunidad de conocerme con mi alter ego de la realidad, no es que tiré todo lo que había hecho pero sí bastante, porque encontré algo mucho más cercano de lo que esperaba. Es gente muy apasionada por lo que hace y, en ese sentido, me es fácil identificarme. Hay algo de posponer su vida personal y sus afectos en función de un trabajo absolutamente vocacional y de estar siempre dispuesto a que te llamen y tengas que viajar. Ese aspecto me resultaba familiar porque me pasó, de pronto me apareció este proyecto en España y fui hasta ahí, haciendo algo en lo que creía, pero relegando muchas cosas de mi vida personal y estando lejos de mi familia”, describió.

El actor pudo compartir varios momentos con los integrantes de la Unidad, ya sea en el marco de una jornada laboral en Canillas o en su tiempo de descanso en una cantina. “Ahí me di cuenta que yo podría haber entrado a ese bar y jamás enterarme que esas personas que estaban sentadas en una mesa al lado mío, bebiendo cerveza, eran las que estaban cuidándome de que no me explotara una bomba al tomarme el metro. Eso es maravilloso porque realmente no los ves venir, son como cualquiera que anda por la calle”, indicó Michel y, luego, detalló sobre el encuentro con su alter ego: “Fue muy lindo poder hablar sobre su vida familiar, sus presiones, sus miedos y también acerca de lo que le pasa cuando llega a su casa después de un día de trabajo”.

Asimismo, Noher señaló otro punto de contacto entre ambos oficios, esta vez, en relación al trabajo en equipo. “Por ejemplo, si en una obra de teatro no estás conectado con tus compañeros nunca vas a llegar al final de la función, y a los miembros de la Unidad les pasa lo mismo, cada uno tiene que cumplir su rol y tiene que haber una confianza plena en el otro porque en ese caso está en riesgo tanto su vida como la de un montón de personas que ni siquiera saben que están ahí, quizás nosotros ponemos en riesgo el ego, algo no tan importante”, comparó y, luego, añadió: “Hay una gran distancia en cuanto a que su mejor aplauso es que nadie se entere de lo que está ocurriendo ya que, cuando nos enteramos de lo que ocurre, en general, no es porque haya aplausos sino por todo lo contrario. No sabemos todos los ataques que se han frustrado por el trabajo de esta Unidad”.

Otro de los desafíos que debió superar el actor fue el acento, ya que Marcos nació en España, vivió varios años en Argentina y luego retornó a su país natal. La propuesta de Dani de la Torre y Movistar + era que el protagonista tuviera un punto intermedio y cuando hablara se percibiera su paso por Argentina, lo que le daría un matiz diferente respecto a los demás personajes. Para ello, Michel recibió la ayuda de Leonardo Sbaraglia y trabajó con un coach vocal, primero vía Skype y, luego, de forma presencial. “Tenía temor porque muchas veces desconfiamos del juego de los acentos, sobre todo en el habla hispana, ya que uno tiene el oído totalmente entrenado al tratarse de nuestra lengua. Quedé muy satisfecho con el resultado porque en ningún momento el acento se pone por delante de la acción ni de la emoción”.

CONECTADOS

Marcos vive cada día con mucha intensidad, ya que debe estar pendiente de múltiples situaciones de forma simultánea y estar disponible ante cualquier imprevisto, incluso si surge minutos antes de dormirse tras una larga jornada laboral. Fuera del personaje, Noher pensó en algún período en el que haya desempeñado diversas facetas al mismo tiempo: “Sin ir más lejos, en 2018, que acababa de nacer mi hijo, estaba haciendo la tira diaria 100 días para enamorarse y el unipersonal El hijo eterno. Fue un año de esos que decís '¡Guau!', en el momento lo hacés y por ahí no te das cuenta, pero después mirás hacia atrás y pensás '¿Cómo gestioné todos esos frentes a la vez?' A uno le aparece algo muy vital y enérgico, un poco voraz también, encima eran todas cosas que disfrutaba y del otro lado recibía una energía igual de potente, había una retroalimentación”.

El control es una de las cuestiones que recorre la historia, ya sea por parte de la Unidad que busca impedir el avance de los grupos terroristas en el país, así como de Marcos que acata las directivas de sus superiores y establece las órdenes que deben cumplir quienes ocupan rangos inferiores. Siguiendo con los paralelismos personaje-actor, Michel indicó: “Más que en la profesión, en la vida hay un deseo de control constante, quizás también es el modo de avanzar, ya que uno dice 'Ahora voy a hacer tal cosa, de tal horario a tal horario', pero, al mismo tiempo, es verdad que muchas de las cosas interesantes surgen cuando uno entrega el control. En la serie, al laburar con Dani yo no estaba preocupado por cómo me estaba viendo en la pantalla porque sabía que lo estaba haciendo él, entonces confiaba y podía lanzarme mucho más entregado”.

Por otro lado, si bien Marcos debe actuar con cierta frialdad frente a los problemas de su cotidianeidad, hay circunstancias que impactan de manera directa en su sensibilidad. Ante la pregunta de si en alguna ocasión de su camino artístico sintió mayor conexión con algún personaje, el protagonista de la serie española respondió: “Hay algo que pasa con los personajes que es un poco mágico, porque suelen llegar en momentos en los que tengo necesidad de expresar cuestiones parecidas. Hay un diálogo que a veces es sorprendente y decís 'Guau, qué loco, yo venía pensando en tal cosa y aparece esto mismo', entonces uno se mete en ese mundo y sale enriquecido. Siempre es rara la separación y queda un vacío, de hecho, cuando terminé de filmar La Unidad estaba feliz por la experiencia y por reencontrarme con mis amigos y familia, pero también hubo un duelo por la separación con el personaje”.

UN RETRATO A 360 GRADOS

Aunque La Unidad cumple con diversas características del género audiovisual en el que se enmarca, rompe tanto con la visión unilateral de los conflictos como con cierta estigmatización que suelen tener las películas o series provenientes de determinados países. “La serie no baja línea, sino que permite al público leerla de muchas maneras. Toda la construcción que hacen los compañeros con los personajes de los terroristas es muy interesante, lo que ocurre ahí dentro, las dudas de ellos mismos, por qué cada uno está en ese lugar y quién los controla. Me parece que a todos los personajes se les da la posibilidad de estar en un lugar de duda, ninguno es lineal”, valoró Noher.

Asimismo, elogió: “Vemos un hombre como Marcos, sensibilizado por estar lejos de su hija, que quiere cuidar a su familia y no sabe cómo. Hay un montón de posibilidades que yo no encontraba cuando veía series de acción de chico y me parece muy bueno que empiecen a aparecer. A su vez, en La Unidad hay mujeres muy potentes en espacios de gran responsabilidad sobre mucha gente, que ponen el trabajo por encima de su vida personal, un lugar que quizás siempre estuvo más relegado a los personajes masculinos, por lo que considero buenísimo lo que plantea la serie desde ese punto”.

A la hora de haber un balance sobre su experiencia en la ficción audiovisual, el actor manifestó su alegría y satisfacción por el trabajo realizado en equipo y, a su vez, se mostró contento por la confirmación de la segunda temporada a partir del éxito obtenido. “Cuando se estrenó hubo un montón de comentarios y uno que me llamó mucho la atención era de otro actor español que dijo '¡Qué buenos son los actores argentinos!'. Ese es un gran halago que uno recibe, porque sabe a quienes tienen ellos como referencia de actores argentinos: Héctor Alterio, Cecilia Roth, Leonardo Sbaraglia, Ricardo Darín, Rodrigo de la Serna, entre otros, por lo que te ubican en un grupo de gente que uno admira y respeta mucho”.

A partir del reconocimiento de los actores locales en otros países, Michel se refirió a la situación del ámbito audiovisual nacional: “Hay mucha admiración sobre nuestro cine, por eso también apenan estos momentos que venimos atravesando desde hace bastante, donde vemos que no logramos terminar de armar una industria potente como podríamos tener. Las películas se terminan haciendo 'entregando un pulmón y un riñón' para llegar a estrenarlas, ya sin plata para la prensa, es algo tan duro. Después en el exterior hay tanta admiración por eso mismo que decís 'Si contásemos con los medios y la inversión necesaria', 'Si hubiera posibilidad de que más actores estuvieran trabajando, de que más directores y autores tuvieran el tiempo necesario para poder escribir y filmar'. Personalmente me preocupa ver que estén creciendo tan bien otras industrias y no la nuestra. La materia prima la tenemos, ahora hay que establecer políticas para empezar a exportar productos terminados y no solo actores, autores o directores que se vayan a filmar a otras latitudes”.

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