Rolando Gallego
28/07/2020 13:14

Estrenando recientemente en televisión la miniserie Dédalo (2020), el realizador Roly Santos ahora suma su película Agua dos Porcos (2020) a CINE.AR, un relato con el que atraviesa temas como violencia de género, trata de mujeres, venta de bebés, corrupción policial y más, y con el que recupera el policial más clásico para la pantalla vernácula. Protagonizada por Roberto Birindelli, Daniel Valenzuela y Mausi Martínez, entre otros. “En las fronteras se crean sociedades distintas, casi sin estado y en algún sentido parece ser algo más salvaje”, afirma en una charla con EscribiendoCine.

Agua dos Porcos

(2020)

¿Por qué te atrae tanto el cine de género?
El cine de género en realidad es un formato para anunciar que el film tiene un cierto estilo, pero nunca es muy puro que digamos. Agua dos Porcos tiene algunos elementos del subgénero conocido como neo-noir, porque el género noir comenzó en los ‘50 en blanco y negro contrastado. En principio la forma sobre el contenido es lo que más me atrae, aunque no es privativo del cine negro.

¿Cómo fue imaginar este relato que posee tantas historias paralelas?
Partimos de un guion que escribió Oscar Tabernise, donde las tramas secundarias son incentivadas por los personajes, que sugieren que la historia puede encaminarse hacia varios lados. Sin embargo la historia es una sola, es un investigador que cuando pretende resolver un crimen, se encuentra con otros crímenes mayores, y cómo no tiene pretensiones de héroe decide marcharse, y es ahí cuando no puede volver atrás (esto es el núcleo del género). La trama lo envuelve, y por eso es una analogía con la selva de la triple frontera, donde todo es tráfico, todo es toma y daca, hasta las relaciones humanas.

¿Cómo seleccionaste al cast?
Estuve tres meses buscando a un actor como Roberto Birindelli, que diera con ese rol de persona con pocas motivaciones, que tenga un tono de no actuación que en la Argentina estamos acostumbrados a ver y en Brasil me costaba encontrar. Actrices como Mayana Neiva y Leona Cavalli aportaban un encanto temerario, como la selva, en Brasil son muy populares por su trabajo en televisión. No ha sido fácil para la producción poder contar con ellos porque siempre están trabajando para Globo. Daniel Valenzuela tiene una sobriedad y mirada que no necesita decir nada, uno está siempre esperando que tras esa calma, en algún momento explote. Yo ya conocía el trabajo de Daniel, es misionero, pero quien lo conoce escuchará a un porteño, pues tiene muchos años aquí, ahora bien, cuando actúa te pude hacer hasta un Mensú. Otros argentinos y brasileros fueron por casting, y afortunadamente dimos con Allana Lopes, una chica que debía interpretar a una menor de edad, inocente y sensual. Fue el casting más largo, había aprendido su texto en español, pero en la primer escena nos dimos cuenta que si lo hacía en portugués, todo iba a mejorar. Para nosotros fue la mejor revelación, Allana fue espectacular como actriz y persona.

¿Qué fue lo más difícil y complejo de coordinar en un cast multinacional y con rodaje en exteriores?
En Brasil la dificultad fue coordinar la disponibilidad de los actores que tenían compromisos con Globo, que paga bien, y nadie quiere quedar mal con ellos. Coordinar las agendas fue un arduo trabajo del equipo de producción y dirección. Pero también hay que decir que hay muchos actores uruguayos y argentinos que han elegido Brasil para vivir, y nosotros los tuvimos en nuestro film. Como siempre , el clima complica los exteriores, pero nosotros filmamos el 70 por ciento del film en un Resort vacacional, en una zona de Selva, donde nace el Río Iguazú, es decir, si llovía podíamos hacer interiores y al día siguiente estar en la selva sin problemas. No hizo falta, pues no llovió. Pero sí hay que decir, que hacía frío, una media de ocho grados, porque estábamos a 800 metros de altura en invierno, y Curitiba es más frío que Buenos Aires, por eso, mantener el tono de calor en la piel de los actores implicaba maquillaje permanente de transpiración antes de cada toma. Los actores debieron soportar el ventilador permanente y el vestuario ligero del calor. Detrás de cámara todos estábamos con sweaters, muy abrigados.

En la denuncia de la connivencia de la policía, poder, estado, se presenta una realidad que en fronteras y provincias sucede y en donde la mujer es objeto de violencias de todo tipo ¿cómo crees que la película ayuda a visibilizar y exponer?
Sinceramente hoy no creo que una película puede cambiar aspectos importantes de la realidad como lo hacía décadas atrás. Ese efecto lo asumió la televisión, y sólo hasta que comenzó a ficcionar sus noticieros y realitys. Hoy la visibilización de los problemas sociales me parece que pasan por otro lado. Creo que, como le sucedió al teatro, el cine, o las películas de largometraje tienen un efecto de denuncia menor pero de mayor impacto emocional cuando el tema es más complejo. Un film puede internarse en los matices, lo sutil o grises de un problema. Con respecto a la temática de frontera, es algo que fue escalando con el tiempo, a mi particularmente me ha interesado porque en las fronteras se crean sociedades distintas, casi sin estado y en algún sentido parece ser algo más salvaje, con sus pros y contras. Hay literatura de frontera, y también cine de frontera, concretamente en Misiones han creado el Festival de Cine de Tres Fronteras.

¿Cómo estás viviendo el estreno online de la película?
Hay una parte mala, por cierto que es que Agua dos Porcos tiene una potencia visual y sonora pensada para salas de cine. Eso en una pantalla de TV se pierde. Sin embargo el streaming nos ha dado señales alentadoras. Por ejemplo, hay mucha gente que no iría al cine a ver una película, pero si está en TV o en Plataformas la mira. Es decir, las películas distinta; pequeñas, grandes o medianas, pueden encontrar su público en el estreno online. Y finalmente de eso se trata, que nuestra historia pueda encontrarse con aquellos que quieran disfrutarla.

Recientemente también estrenaste en TV Dédalo ¿qué recuerdos tenés de esta experiencia?
Las series de ficción están en su momento de gloria, algo de lo que no gozan hoy los largometrajes. El streaming provocó este furor y nosotros estamos contentos que Octubre TV y Canal 9 la haya tomado para exhibir en su trasnoche en plena cuarentena. Sin publicidad Dédalo tuvo una audiencia de 75 mil espectadores, algo fantástico para la franja horaria y en condiciones de un capítulo por semana. Cuando bajó de Canal 9, inmediatamente sincronizó con CINE.AR Play que es la mejor forma de verla, es decir, de a dos o tres capítulos por vez. En 45 días ARSAT reportó 1.500 visualizaciones. Es decir que la visibilidad que le dio un canal abierto más la plataforma del INCAA funcionó, casualmente, en tándem logrando lo que mencioné anteriormente. Dédalo ha encontrado su público,

¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto?
Lo próximo será una serie o película de animación sobre la pandemia, con Daniel Delbene y Julián “Boris” Ribeiro y estoy muy contento de experimentar algo nuevo.

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