Rolando Gallego
30/06/2020 12:17

El jueves 2 de julio a partir de las 20 horas podrá verse en amnistia.org.ar/autocine Murciélagos (2020), película episódica, filmada y producida íntegramente durante el confinamiento por el Covid-19 con el objetivo solidario de recaudar fondos. Dirigida por Baltazar Tokman, Daniel Rosenfeld, Tamae Garateguy, Azul Lombardía, Diego Fried, Paula Hernández, Hernán Guerschuny, Martin Neuburger y Connie Martín e impulsada por Amnistía Internacional narra situaciones vinculadas con la familia, los afectos y las problemáticas que surgen en este momento tan particular.

Murciélagos

(2020)
6.0

“A partir de la cuarentena recibo el llamado Luigi Ghidotti de la Agencia Alegría para hacer la primera película a distancia, vengo haciéndolo así desde mi primera película, pero esto puso en evidencia la necesidad de hacerlo. Llamé a mi socia, Bárbara Factorovich, y una vez que decidimos que sí me puse a pensar en una idea posible y así surgió Murciélagos, ocho cortos, nueve directores, dirigidos a distancia en uno o dos días, convoqué a colegas, le conté esto a Virginia Martínez y escribió todas las historias menos la que escribió Luis Ziembrowski, le tiré ideas, un escenario a lo Magnolia, universos individuales, en vez de unidos por la lluvia de sapos que sea por la pandemia y el encierro y en medio de esto se cuente todo”, dice Baltazar Tokman, coordinador general de Murciélagos.

La directora Paula Hernández dirige el episodio Separado, protagonizado y escrito por Luis Ziembrowski. "Estábamos con Luis con alguna idea de un corto para hacer, fue coincidente, le contamos la idea a los productores y les gustó", comenta en diálogo con EscribiendoCine. "Primero lo pensamos para tener la cabeza ocupada más que en alcohol en gel y lavandina, tenemos una hija chica, pensamos en cosas del funcionamiento de nuestra casa que nos iba a venir bien hacer algo, y además al sumarnos, tenía un objetivo solidario interesante", agrega. Separado narra la historia de un hombre recientemente mal separado, en crisis, buscando casa, con problemas de trabajo que le toca el encierro en un espacio prestado y conviviendo con su hija. En esos días deben acostumbrarse a estar juntos, ver cómo el mundo se va transformando. "Es básicamente la tensión de esos días hasta el final, y ver si el personaje puede cambiar o no”, cuenta la cineasta.

Hernán Guerschuny confiesa que a pocos días de haber empezado la cuarentena y cuando se preguntaba cómo seguir en el encierro, le llegó la propuesta para formar parte de este film colectivo donde cada uno iba a dirigir una historia con el código en común de personajes encerrados durante la pandemia. "Me ofrecieron un guion que me gustó, la relación entre un ferretero que trata de dar un tutorial por WhatsApp a una chica que intuimos que quedó sola hace poco y en el intercambio surge una historia de amor solapada. A pesar de estar lleno de limitaciones había que hacer que luzca lo más cinematográfico posible, sabiendo que el sonido no iba a ser el de mejor calidad, o las mejores cámaras, igualmente intentamos que haya encuadres cinematográficos, que haya fluidez cinematográfica y no gente hablando a Zoom o WhatsApp y que esos momentos contrasten con lo otro”, comenta sobre su corto El desacato.

Para Tamae Garateguy, responsable de El golpe, fue un desafío filmar a distancia, dirigir remotamente, "fue interesante por los actores con los que me tocó trabajar, el desafío era crear la sensación que los dos actores están en el mismo espacio, cosa imposible, porque además las casas eran muy diferentes, y había que generar la sensación de estaban conviviendo".

El Balcón está dirigido a cuatro manos por Martin Neuburger junto a Diego Fried a quienes como al resto les resultaba interesante hacer una película de forma remota y se embarcaron con ese gran signo de interrogación de saber cómo era filmar sin moverse de la casa. "Ellos venían con esta modalidad hace tiempo, y arrancamos. Lo primero que hicimos fue tener una charla con los actores, Maida Andrenacci y Héctor Díaz, pareja en la vida real y en la ficción. Hicimos una lectura de guion, uno o dos encuentros, hablamos sobre los personajes, desmenuzamos todo e hicimos lo que usualmente se llama lectura página a página y después de eso nos tiramos a la pileta y nos lanzamos a filmar", dice Diego Fried.

Neuberguer hizo el casting de todo el proyecto, después quedó una historia sin director y decidieron que la iban a hacer juntos con Diego. "Nos conectábamos por zoom, arrancábamos con la puesta de luces, hacíamos proceso primero de iluminación y encuadre, después les pedíamos videíto, lo mirábamos, modificábamos o fijábamos y a partir de ahí tirábamos tomas, generalmente se filmaban entre sí, excepto en la toma de la cena, que es fijo. Ellos se ocuparan de todo sumando la dificultad para que en lo actoral rindan lo que necesitábamos. Así fue el rodaje entero, siete días, comenzábamos a las 19 y estábamos hasta las 12 más o menos”.

La actriz, dramaturga y cineasta Azul Lombardía dirige y protagoniza Bebé Chino. “Me convocó Baltazar Tokman, me preguntó si quería participar, me pasó el guion, pensé que en un principio sólo para dirigirlo y luego me propuso que iba a ser integral, y me pareció interesante para este momento, mi marido tenía un dron que habíamos utilizado en otros proyectos y lo usamos para contar la historia, trabajé con mucha gente que no conocía, como Connie Martín, la DF, que estaba en París, charlaba con ella propuestas de imágenes, trabajé con la editora, Vanesa Ferrario, que me la recomendó Rosario Suárez y fue muy preciso su trabajo, con potencia creativa que seguramente sola no lo iba a poder hacer. Iba probando, si no me gustaba lo volvía hacer, porque era la misma locación, con el celular como cámara, iba experimentando", subraya.

Connie Martín fue convocada para hacer de DF a la distancia de los ocho cortometrajes, una idea que para paliar la angustia le pareció excelente. "Diseñamos un protocolo técnico para la fotografía, que consistía en marca y modelo de teléfono, espacio en disco rígido, si tenían algún soporte, luz, ring de cámaras para celulares, que era lo que tenían todos y eso creíamos que iba a unificar todo, ubicando a todos en el mismo lugar. Hicimos un scouting filmado 360 de cada espacio y un relevamiento de las lámparas y cómo funcionaba el sol en cada lugar, y si también tenían soporte para el teléfono o alguien podía oficiar de camarógrafo. Y luego por la fuerza al final del rodaje terminé dirigiendo un corto porque la persona que lo iba a hacer no pudo, tomé la posta con muchas ganas”, dice la DF, que además estuvo tras las cámaras de Los satélites.

Para Daniel Rosenfeld hay algo de juego, de seguir unas reglas, de hacer algo a distancia, sin control, pero en eso mismo está la gracia, Su cortometraje El médico protagonizado por Oscar Martínez cuenta la intimidad de un profesional en medio de la pandemia, con secretos. "No vi los cortos terminados, pero creo que no verlos es parte del juego, de la aventura, de hacer con las condiciones que hay y colaborar con esta narración. Oscar es un actor extraordinario y es un placer ver sus matices, su forma de trabajar, me sentí cómodo como editor, más que como director estando en el lugar, porque estábamos lejos, y las comunicaciones fueron a distancia para que él pueda llevar adelante el texto escrito”, concluye el realizador.

Comentarios