Rolando Gallego
24/06/2020 12:14

José Celestino Campusano estrena Bajo mi piel morena (2019), película protagonizada por Morena Yfrán, Maryanne Lettieri y Emma Serna, en la que se cuenta cómo tres mujeres trans luchan por la igualdad en sus ámbitos de trabajo y en sus vidas en general. Presentada en el 34 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, finalmente llega a este jueves 25 y sábado 27 a las 22 horas a CINEA.R y luego a CINE.AR PLAY. “El estreno tradicional de cine ya caducó, tenemos actos simbólicos”, dice el cineasta en diálogo con EscribiendoCine.

Bajo mi piel morena

(2019)

¿Cómo es para vos estrenar en CINE.AR la película siendo que siempre has buscado canales nuevos de distribución y exhibición?
Creo que tiene que ver con una situación de supervivencia, si no estrenamos no avanzamos con las cuotas, y si no avanzamos con las cuotas quedan cosas pendientes con el organismo y también complica para hacer una nueva película. Intuimos que cuando todo se libere va a haber un atosigamiento en las salas, más que nada en las cadenas que nos expulsan, y los espacios INCAA y el Gaumont va a estar congestionado, hay que avanzar y creo que esto nos va a hacer llegar a más gente, con un tiempo de permanencia mayor.

¿Creés que este sistema tiene que seguir?
Totalmente, creo que el estreno tradicional de cine ya caducó, tenemos “actos simbólicos”, esta es nuestra película número diez y creo que hay una pérdida de lugar, te sale dinero estrenar, y si podemos hacer que cohabiten con otras maneras de llegar a la gente está muy bien.

Que tu película tenga como eje la vida de tres mujeres trans es un logro, ¿cómo seleccionaste a las protagonistas y cómo surge la idea de hacer la película?
Es un cometido de Cinebruto, desde nuestros orígenes apostamos a la comunidad, no sólo como protagonistas, sino también en la producción, para que también se apoderen de las producciones. Por eso el nombre de nuestra productora, lo menos glamoroso como patrón o eje de contenidos audiovisuales. Tenemos ahora seis guiones para filmar con la misma prerrogativa, llegamos a estas chicas por casting o por amistad. A Morena Yfrán la conozco hace tiempo, ví su compromiso en Fango y Fantasmas de la ruta y le propuse llevar al cine su historia, transmitiéndosela a los espectadores sin contaminarla.

¿Se siente más presión al rodar cuando es una historia real la que se cuenta?
Sí, parte del compromiso es llevar con recursos del cine documental al relato, es parte de la apuesta y si hubiésemos podido acceder a los personajes reales de la historia mejor, pero no podíamos correr riesgos por los tiempos de la historia. Las protagonistas son las mejores opciones, salieron por casting. Creo que si alguna vez me doy cuenta que juzgo a los protagonistas de mis películas me haría mal, trato de no hacer ni juicios de valor ni nada.

Ellas me decían que además se sumaron porque se refleja la vida de las chicas trans con cierta luminosidad y un horizonte positivo…
Hace años el promedio de vida de las chicas trans era muy bajo, por las drogas, la noche, la policía, todo muy cuesta arriba, las familias las expulsaban, quedando en manos de depravados, un futuro muy aciago. En este caso ahora las familias las contienen, se capacitan, se profesionalizan, se establecen, luego salen del hogar con herramientas que antes no podían desarrollar, antes se las echaba a la calle para que murieran. Desde la dictadura para esta parte la relación con el resto de la población era todo escondido y al ser escondido explotaba. De esa época para acá hubo avances, la vinculación es más amable, no en provincias del país, donde hay crímenes de odio.

Cuando ingresan personas que trabajan por primera vez en el cine ¿cómo lográs que sean efectivos?
No es difícil, la aceptación tiene que estar desde el momento cero, no estoy para juzgar a nadie sino para transmitir verdad. El convenio está implícito con todos los que aparecen, no traiciono a las personas cuando defino el guion y las premisas narrativas, de hecho son consultadas, no queremos incomodar a nadie y la idea es ir a donde cierto cine no desea llegar, nos interesa ir ahí.

¿Sentís cuando hacen retrospectivas tuyas, que llegan premios, que lograste tu misión de no atarte a cánones del establishment?
Soy un privilegiado embajador de una comunidad artística muy decidida a establecer otros cánones de representación, asociado a la verdad y eso es celebrado en el exterior también. Y la articulación internacional de producción sigue en vigencia, y cuando esto termine volveremos.

Además seguís explorando el lenguaje cinematográfico y el soporte…
Con el Clúster de la Provincia de Buenos Aires y la red de Clústers Internacional podemos coproducir a escala grande y continúa. Creo que hay muchas maneras y si bien es un momento crítico hay posibilidades, no en fílmico, ni siquiera el digital en pantalla, hay formatos que entrarán en crisis, como lo fue la del VHS, la del DVD, la salida monumental en salas, creo que la mutación del audiovisual la estamos viviendo, ya estamos con holografía, 360 y falta realidad aumentada y muchas cosas.

Actualmente están rodando con los clústeres, aún en pandemia…

Sí, hicimos tres largometrajes, uno de videominuto, minuto de pandemia, otro de cortos en pandemia, otro que se hizo en Montevideo, y uno que pensamos cuando finalice que es un minuto post pandemia. Además no dejamos de trabajar, capacitar, estamos para noviembre pensando el 3er FIRA, Festival de Realización, que se hará online.

¿Qué estuviste haciendo en cuarentena?
Tengo la ventaja de ser mi propio productor, guionista y director, entonces siempre estoy viendo cómo generar alianzas, el cine es relaciones públicas, sino lo haces, no podes hacer cine, hoy manejas redes, voluntades y no podés avasallar a nadie ni hacerle perder tiempo a los demás. Permanentemente genero proyectos, el año pasado rodamos VIP con Eduardo Pinto, que habla de corrupción política y periodística, está en post, viendo de estrenarla este año también.

¿Qué te gustaría que pase con Bajo mi piel morena?
Cuando terminamos la post, el mismo día, mueren todas nuestras esperanzas, hicimos todo lo que podíamos, trato de no tener expectativas, de ninguna naturaleza, me gustaría sí que tengamos un país más amable para la vida de todas las personas, somos hiperviolentos, somos muy salvajes, racistas, prepotentes, estoy un poco harto, de ver una policía tan despótica, gatillera, con tanta corrupción diseminada, nos falta diálogo, y creo que si la película facilita la comunicación entre las personas ya estamos hechos. Además creo que hay que abrirle la puerta a los colectivos, no con una mirada antropológica sino a la par.

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