Rolando Gallego
09/06/2020 11:19

El multifacético Andrés Parra es el protagonista de El Presidente (2020), serie de ocho episodios de en la que interpreta a Sergio Jadue y se desnuda el escándalo del FIFA GATE y el detrás de escena de los turbios y corruptos negociados del fútbol. Conocido masivamente en el país por su inolvidable actuación como Pablo Escobar en El patrón del mal, El actor dialogó con EscribiendoCine sobre su trabajo, forma de componer y su paso por el cine local “suelo crear el personaje muy sentado en la mesa”, afirma.

La Odisea de los Giles

(2019)

¿Es la primera vez que un proyecto tuyo se ve al mismo tiempo y en el mismo momento en todo el planeta?
Sí, es una sorpresa y Amazon la lanzó  en todo el mundo.

¿Cómo vivís el estreno en medio de esta situación extraordinaria que vivimos?
Es una bonita casualidad que desde nuestro trabajo, desde la entretención podamos ayudar a que la gente ponga sus preocupaciones a un lado.

¿Cómo fue componer a Sergio Jadue? ¿Qué trabajo hiciste?
Yo apelo siempre al mismo método, conforme me llegaron estos personajes, suelo crear el personaje muy sentado en la mesa, leyendo, estudiando, revisando artículos, entrevistas, en el caso de este personaje es muy mediático, fue un escándalo en Chile, y hay mucho material en internet, de crónicas y reportajes. Ese trabajo lo hacés mucho tiempo antes, incluso mucho tiempo antes de ver los guiones. Después tenés que dedicarle un tiempo a la imitación, recurro a mi coach vocal, Magda Niño, con la que entreno, desde dónde habla Jadue, ver la voz para acercarnos, yo por mi parte veo el acento chileno, ver la sonoridad, y ya en Chile empecé un trabajo más intenso, 20 días antes, allí terminé de armar el personaje, con el director, con el departamento de maquillaje, vestuario, arte y ya, uno se da la bendición y al agua porque lo que ya está hecho está hecho.

¿Fue difícil entrar en el código particular de humor e ironía que tiene El Presidente?
Creo que para todos fue una relación de la serie, Armando Bo, Paulina Gaitan, Karla Souza, todos llegamos a hacer un drama, pero creo que la situación era tan desbordante, que la misma serie sugirió eso y Armando se dio cuenta y dio el timonazo. El argentino tiene un talento para manejar desde el guion esa sutileza y finura que permite no irte hacia la caricatura y desbordarte hacia otro lado, creo que tuvimos esa suerte, el olfato del equipo de dirección y los guiones que evidentemente a lo mejor sin darnos cuenta ya traían ese ingrediente y han sido un gran acierto. He visto hasta el cuarto y digo ¿cómo habría sido contarlo de otra manera, dramática? Creo que no hubiese sido el camino, y por algo terminamos aquí, y no desde el chiste empujado y la situación reforzada o el gag sin ton ni son, sino desde las circunstancias, y tiene que ver con el punto de partida del personaje, que es un personaje que parte siendo muy torpe y desubicado y el humor fue apareciendo “sin querer queriendo” como El Chavo.

¿Cómo fue el trabajo con Paulina Gaitan y Karla Souza?
Tuve mucha suerte porque además de ser dos grandes actrices pero además son dos seres humanos maravillosos, generosas, descomplicadas, muy serias y comprometidas con el trabajo y con las dos pude cocinar estar relaciones de una manera muy tranquila y muy abierta. Con Paulina se creó un mecanismo de trabajo muy divertido, somos grandes amigos.

¿Ya la conocías?
Nunca, nunca, y descubrimos que tenemos el mismo humor, hicimos un click muy rápido, nos acompañamos un montón y después llegó Karla, te confieso que actores o actrices que admiro me ponen nerviosos y no sabía qué iba a pasar cuando ella llegara, y llegó y a pesar de tener esta trayectoria y este reconocimiento mundial, me encontré con alguien muy tranquila, sencilla, abierta al trabajo y a colaborar y sencilla. Formamos un gran trío para trabajar, lo mismo con el equipo de los hombres, particularmente con Luis Margani, hicimos una relación muy bonita, pasamos mucho tiempo juntos, pasó un poco como en la serie, fui apadrinado por él, yo le digo “mi viejo pelotudo” (risas).

¿Qué presión sentís a la hora que se lanzan estos productos con vos tan expuesto y protagónico?
Es raro, cuando me ofrecen un proyecto mi instinto de conservación se apaga y me lanzo al vacío de manera muy responsable, y he sido muy responsable, miro y tener a Pablo Escobar, a Hugo Chávez y ahora a Jadue, son tres decisiones arriesgadas, puedes terminar pegando un petardo y ahí terminó todo. No sé qué pasa conmigo, es como si no me diera cuenta, hay algo en mí que se apaga definitivamente. Pienso, estando en la creación del personaje, imaginando lo que viene, imaginando la exposición que va a tener, terminaría paralizándome, diría que no sería capaz, más en este proyecto, muy alejado a mí en todo sentido. Estoy pendiente de si lo logramos o no, y por lo que pasa con El Presidente en las redes sociales siento que está cumplida la misión, puedo descansar tranquilo.

¿Soñás con algún rol en particular?
Tengo dos deudas pendientes en mi carrera, una de teatro y otra que puede ser película o serie. Una vez me invitaron a hacer de Francisco Franco, fui al casting y todo, me emocioné mucho, no quedé y ese es un personaje que me llamó mucho la atención, y tuve un fracaso contundente de joven estudiando teatro que era Rey Lear, la pasé fatal y siempre dije que a los 80 ú 85 años mandarme un Rey Lear en el Teatro Colón de Bogotá y ya despedirme de esto y ya se acabó.

¿Qué recuerdos tenés de La Odisea de los Giles?
Fue un trabajo muy especial porque era de verdad un sueño hecho realidad, Ricardo Darín ha sido un actor referente para muchos de nosotros los actores latinoamericanos, en Colombia lo es sin dudas, y era como un sueño, no sólo estar al lado de él, sino de ser parte del cine argentino, y digo que fue especial el proyecto porque además fue un proyecto para mí muy sufrido, tuve muchos problemas con el acento argentino, nunca terminé de sentirme cien por ciento a gusto yo, tuve mucha ayuda de Ricardo, de Sebastián Borensztein, del equipo de producción, de todo el mundo, pero lo recuerdo como un momento en el que no supe qué hacer, pasé muchos miedos, muchos nervios, pero es un proyecto maravilloso y del que me siento afortunado de haber estado.

¿Por qué la gente tiene que ver El Presidente?
La gente tiene que verla porque es un tema universal, porque estamos dándole al espectador aficionado o no al futbol la oportunidad de ver cómo funciona el negocio, qué hay detrás de los jugadores, de las copas, de los mundiales, de los partidos, de los amistosos, porque tiene este tono satírico que la hace muy sabrosa de ver y qué mejor momento que este para tirarse una maratón de ocho capítulos seguidos, así que la invitación es a que nos acompañen.

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