Matías E. González
14/05/2020 11:21

Una persona puede experimentar cambios drásticos o paulatinos en los diferentes aspectos y momentos de su vida, algunos por decisión propia y, otros, por circunstancias del entorno. En el caso de Esteban, a sus cuarenta años de edad, dio un giro 360° en su cotidianeidad: abandonó el estudio de abogados familiar para subirse a los escenarios, dejó los juicios por jornadas de rodaje y transformó el desgano de la rutina por la esperanza de cumplir sus sueños. El personaje interpretado por Esteban Bigliardi transita un nuevo camino, fascinante como complicado, en Manual de supervivencia (2020), la serie dirigida por Victoria Galardi. EscribiendoCine dialogó con el actor acerca de su rol en la nueva ficción de Movistar, la transformación en su vida profesional y las singularidades de hacer una serie, entre otros temas. “El arte es algo que puede transformarte y ayudarte a tener una vida más plena, por eso siempre le tuve respeto y admiración”, sostuvo.

Muere, monstruo, muere

(2018)

MI OTRO YO

Hay experiencias laborales que resultan satisfactorias y sus protagonistas desean compartir nuevos proyectos a futuro. Esta apreciación es la que hicieron el actor Esteban Bigliardi y la cineasta Victoria Galardi tras haber trabajado juntos en la película Pensé que iba a haber fiesta (2013), donde él interpretaba a uno de los personajes de la historia y ella estaba a cargo de la dirección. Asimismo, Victoria se enteró del pasaje de Esteban desde la abogacía hacia la actuación y le pareció una idea atractiva, sobre todo en términos narrativos, para desarrollar un relato.

“Empezamos a juntarnos y ella me preguntaba sobre distintas experiencias que yo había tenido cuando hice el salto de una cosa a la otra que, en mi caso personal, fue un proceso un poco más largo. Ella usó eso como referencia para armar, primero, un proyecto de largometraje y, después, cuando apareció la posibilidad de hacer una serie, adaptar esa historia a capítulos”, recordó Bigliardi.

En Manual de supervivencia, el personaje protagónico, Esteban, enfrenta el complejo dilema de dejar atrás su exitosa carrera como abogado para dedicarse a su verdadera vocación que es la actuación, sin embargo, los planes no funcionan como imaginaba. En un relato que fusiona el humor y el drama, el hombre afronta la falta de trabajo, una separación reciente y el sostén de su nuevo presente. Durante ocho capítulos, interactúa con personas como Eli (Dolores Fonzi), Ana (Violeta Urtizberea), Miguel (Abian Vainstein), Pablo (Daniel Hendler), Martín (Martín Piroyansky) y Julieta (Julieta Zylberberg), entre otras.

En cierto punto, el protagonista es un alter ego de Bigliardi, donde algunos aspectos tienen similitudes con la realidad y, otros, son creaciones dentro del marco de la ficción. Para la construcción de la serie, se tuvo referencias audiovisuales como Atlanta, Louie y Larry David.

Respecto a las ventajas y, a su vez, los obstáculos de interpretar un personaje tan cercano a sí mismo, Esteban explicó: “Más allá de que hay un mundo que conozco, ya que los términos de abogado los puedo manejar, así como también lo referido a la actuación y los rodajes, después están los vínculos familiares y de pareja, que es algo que se comparte con otras películas o series. En este sentido no creo que haya sido un desafío más grande que otros, sí el atractivo o el entusiasmo de estar haciendo algo que es cercano, que está ahí dando vueltas, uno sabe de qué se trata y se potencia con las posibilidades que da la ficción”.

Aunque a lo largo de los episodios el actor transitó varios instantes que le permitieron recordar su historia fuera de la ficción, al momento de elegir una escena puntual que haya sentido próxima, expuso: “En un momento al personaje le preguntan por qué dejó la abogacía y responde 'Todos los días, cuando me levantaba a la mañana y me hacia el nudo de la corbata, me sentía un infeliz'. Eso se lo conté una vez a Victoria y lo escribió tal cual. Cuando tenía trabajos más formales, eso era algo que me apremiaba, cuando suena el despertador y hay que levantarse para ir a algo que no queres y no te interesa. Es completamente distinto cuando te levantas y vas a hacer una labor que te gusta, que festejas cuando hay trabajo. Antes quería que me dijeran 'Che, se rompió un caño en la oficina, no vayas'. Hoy en día, a cualquier actor que le preguntes lo que quiere hacer, la respuesta es trabajar, hacer una película o teatro, y lo hemos hecho gratis, hasta poniendo plata, imaginate el cambio de dirección. Esa frase me tocó de cerca y, al decirla, también”.

EN BUSCA DE LA FELICIDAD

En el caso de Esteban, fuera del personaje, estudió abogacía en la universidad durante alrededor de cinco años y, a su vez, trabajó en diferentes espacios vinculados al ámbito. Sin embargo, al concluir la carrera académica, apareció el primer gran cambio en su vida: decidió no dedicarse a dicha profesión y optó por viajar por el mundo. Casi una década circuló entre trabajos esporádicos en Buenos Aires para juntar dinero y travesías en diferentes países.

“Sabía que quería dedicarme a algo y encontrar una vocación, pero me era escurridizo o no me daba cuenta. Después, me agoté de viajar porque es una vida bastante solitaria, entonces, me quedé a vivir en Buenos Aires y me puse a ver qué es lo que quería, ya tenía más de 30 años, ahora me parece que era un niño, pero en realidad era grande. Ahí fui a un taller en el Centro Cultural Rojas, se empezó a armar algo y arrancó a cobrar sentido la vida en la ciudad, que la tenía un poco negada”, describió.

Si bien sus padres no se dedicaban a las disciplinas artísticas, siempre fueron grandes amantes de la literatura y fomentaron el universo artístico en el hogar. Por lo tanto, en la casa había una biblioteca con clásicos argentinos e internacionales que Bigliardi leía desde pequeño, en especial los textos de aventuras. Durante su adolescencia, también se interesó por la pintura y el cine.

“Había algo ahí que para mí no era ajeno, siempre me conmovió y me ayudó a vivir. Hay libros que te permiten saber que no estás solo porque a alguien le pasó algo parecido y colaboran para afrontar con valentía ciertas situaciones”, destacó. Asimismo, manifestó: “El arte es algo que puede transformarte y ayudarte a tener una vida más plena, por eso siempre le tuve respeto y admiración. Después, empezó a ser cada vez más urgente la necesidad de hacer algo con eso, yo sentía que quería pertenecer a ese mundo, no sabía si escribir, si dirigir cine... Cuando tomé la decisión de hacer algo con la expresión, fui a talleres de teatro”.

Su familia no cuestionó la elección artística y profesional, sino que lo apoyó y alentó en su nueva búsqueda. No obstante, sobre su círculo social, Bigliardi mencionó: “Alguna vez sentí cierta mirada, pero era algo más bien personal ya que nunca nadie me lo dijo. Por ahí pertenezco a un entorno de profesiones 'clásicas' y, a los treinta y pico de años, si ya no estás trabajando en una corporación con una carrera iniciada, y estás viendo si te vas a dedicar a la actuación o si te vas a ir de viaje a la India es como… '¿Este tipo que está haciendo? '”.

Al día de hoy Esteban cuenta con múltiples personajes realizados en diferentes ámbitos artísticos. En la pantalla grande formó parte de films como Jauja (2014), Cómo funcionan casi todas las cosas (2015), El aprendiz (2017), Cetáceos (2017), Muere, monstruo, muere (2019) y espera los estrenos de los largometrajes La noche mágica (2020), Los delincuentes (2020) y La fiesta silenciosa (2019). En la pantalla chica, se destacó en la serie Morir de amor y, en el escenario, integró los elencos de Algo de ruido hace, Fauna, La dama del mar y Cimarrón, entre otros proyectos.

“Los tiempos en los que uno se va insertando en el circuito de trabajo no son de un día para otro, son años, y todo va sumando. Es un trabajo que va moldeándote la paciencia, de que estás haciendo algo que te gusta y habrá proyectos que tienen un montón de repercusión o que son muy queridos y, otros, que pasan inadvertidos, críticas buenas y malas. En la actuación uno va siendo desafiado todo el tiempo, para mi ese es el atractivo, es un lugar donde siempre tenés que estar alerta y te demanda un montón. Los proyectos siempre son distintos y en diferentes ámbitos. Hay que mantener el centro tanto en los buenos momentos como en los que no son tan agradables, con la convicción de que es esto lo que uno quiere”, reflexionó.

LISTA ARTÍSTICA

¿Cuáles son las claves en el manual de supervivencia de un actor? A partir del título de la serie, Bigliardi pensó qué cuestiones, de acuerdo a su consideración, deben tenerse en cuenta en el sumario artístico. En primer lugar, nombró la paciencia. “Si estás trabajando y haciendo lo que te gusta, y en proyectos que te interesan, rodeándote con gente que admiras y por la que te sentís querido, el proceso va a ser bueno”, desarrolló y, luego, añadió: “También la paciencia para esperar esos momentos, ya que no es que todo el tiempo uno mete goles de mitad de cancha, pero hay que estar siempre preparado como actor para que, en los momentos que se conjugan todas las variables que se dan en un proyecto (guion, dirección, producción, etcétera), uno estar bien y no vencido porque dos meses atrás algo que creía que iba a salir de una manera no salió”.

A continuación, mencionó la disposición, tanto a nivel físico como espiritual, para actuar. “Significa estar tranquilo y que no haya nada que altere mucho, ya que puede ser tan peligroso un éxito como un fracaso. Tampoco hay que desviar el objetivo que es actuar y expresar algo. Después, las cosas pueden salir mejor, o no tanto, lo cual a veces no depende de uno”, explayó.

Por último, destacó el disfrute del tiempo libre y amplió: “Es una profesión en la que de golpe podes estar trabajando durante cuatro meses sin tener un día libre y, luego, estar dos meses en tu casa hasta que sale el próximo proyecto. Hay que aprovechar para ver películas, ir al teatro y leer libros, ya que también es parte de nuestro trabajo”.

DE ESTRENO

Desde esta semana, la serie dirigida por Victoria Galardi estará disponible para toda la región a través de la plataforma de streaming Movistar Play. La primera ficción audiovisual argentina para la plataforma se filmó en dos partes: la primera mitad en 2018 y, el resto, en 2019.

En cuanto a las singularidades de hacer una serie, Bigliardi planteó: “Hay algo casi cuantitativo, por la cantidad de tiempo que uno vive con ese personaje y las chances que tiene de contar distintas cosas. Por ejemplo, Esteban en el estudio de abogados, con el padre el día que se enferma, con una novia, dejando y siendo dejado, con y sin trabajo, hay muchas posibilidades que en un largometraje son acotadas por cuestión de tiempos. Si bien el día a día es igual que una película, uno va al rodaje, hace las escenas y demás, se generan referencias entre capítulos y conexiones argumentales que son agradables, tanto para quien las ve como para uno que las está haciendo”.

En la previa al estreno de Manual de supervivencia en la plataforma, el protagonista expresó: “Estamos muy contentos, con expectativas y ganas de ver qué pasa. Ya hay sinopsis y un tratamiento para la segunda temporada, esperamos que funcione para tener la posibilidad de seguir trabajando con esto”.

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