Matías E. González
25/02/2020 00:10

EscribiendoCine dialogó con Gabriel Grieco, director y guionista de Respira (2019), largometraje que cuenta con las actuaciones protagónicas de Lautaro Delgado Tymruk (Leonardo) y Sofía Gala Castiglione (Leticia). La historia comienza cuando Leonardo consigue trabajo como piloto fumigador en las plantaciones de soja, por lo que se muda al campo junto a su familia. Sin embargo, con el correr de las horas, descubre un oscuro secreto relacionado con los agroquímicos, que pone a él y a sus seres queridos en peligro. “Ojalá el espectador pueda transcurrir el mismo camino que transcurre la familia de la historia”, sostuvo el cineasta.

Respira

(2019)

El film parte de una problemática contemporánea como es la fumigación con agroquímicos en los campos y sus consecuencias, ¿En qué circunstancias se dio tu interés por esta temática? ¿Cómo fue la etapa de investigación?
Estaba terminando Naturaleza muerta (2015) y me llegó un libro sobre pueblos fumigados. Yo había conocido el trabajo del escritor tiempo atrás, ya que es amigo de mi padre, entonces, empecé a leerlo y a investigar un poco del tema, pero a nivel personal, todavía sin la idea de hacer una película. Obtuve bastante información que me parece que, en ese momento, no se transmitía en los medios, ahora hay un poco más de conciencia y ha llegado más información. En el 2014, se me ocurrió la idea de trabajarlo en una película. Obviamente tenía una historia universal, de una familia que se iba al campo, y quería trabajar ciertos géneros como la aventura y el western, porque el suspenso ya lo venía abordando, entonces, buscaba mezclarlo, así que todo se juntó para escribir Respira. Siempre digo que hacer cine es muy difícil en este país y lleva mucho tiempo, entonces, además de contar lo que a uno le gusta y de explorar un género, uno también trata de hablar de temas que lo tienen preocupado y le interesan en ese momento.

Además del director de Respira, sos el guionista, ¿Cómo fue el proceso de escritura y la construcción de los diferentes “actores”/”bandos” que aparecen?
El proceso fue largo. Escribí una primera versión del guion y, después, tuve la supervisión de Lautaro Vilo, un dramaturgo que participó bastante, leyó la historia, me dio sus comentarios y me fue guiando en todo el proceso para, finalmente, en 2016, terminar lo que empezó en 2014. En principio tenía mucha más conexión con lo que era Naturaleza muerta aunque, con el tiempo, me quise despegar. Respira también iba a ser una película de terror pero me di cuenta que me interesaba explorar otros géneros, hacer algo más dramático, un film más abierto, que no fuera solo para el nicho del terror, la temática daba para que la conociera cualquier persona y, a su vez, quería hacer una película distinta a lo que venía trabajando. Tenía ganas de ir por otro lado y de no repetirme, por lo tanto, se fue abriendo y terminé yendo por otros caminos que, en algún punto, son los que más me gustan. En esta última película pude incluir cosas de aventuras, de western y de drama, hablar de temas que siento muy personales. Siento que Respira es mi película más personal.

La familia protagonista de la historia pasa de cierta posición pasiva respecto al conflicto, por su desconocimiento y lejanía, a involucrarse de lleno cuando se topa de manera directa con lo que ocurre en los campos ¿Qué te gustaría que se genere en los espectadores al ver el film?
Eso es lo que espero transmitir con el film a los espectadores, que puedan ir a verlo al cine y que, si están en una posición un poco pasiva, después de ver la película, además de entretenerse y de identificarse con las situaciones, pueda llegarles algo de información. Porque a veces a uno le llega algo de información pero no conoce, no se involucra o no toma postura, sino que entra por un oído y sale por el otro. Entonces, a partir de que pasa esto, pensar: ¿De qué lado me pongo? ¿Cuál es mi posición al respecto? Eso ya es un montón para mí. Ojalá el espectador pueda transcurrir el mismo camino que transcurre la familia de la historia, que llega a un pueblo donde ve dos clases sociales en guerra. Los protagonistas van a trabajar y, de golpe, se ven en el medio de esto, empiezan a escapar y, a su vez, terminan tomando una posición clara. No sé si el cine es capaz de cambiar algo, pero por lo menos uno intenta transmitirlo y que se hable.

La película tuvo su premiere mundial en BIFAN, uno de los festivales más importantes de Cine de Género a nivel mundial, ¿Cómo viviste la experiencia y las repercusiones?
La participación en BIFAN, en una cultura tan distinta, fue increíble. En principio, lo más interesante fue que, luego de la proyección, me crucé con gente que me decía: 'Después de ver tu película investigué y me di cuenta que eso pasaba, pensé que era una ficción. Me sorprendió que eso ocurra en un país y que la película esté basada en elementos reales, totalmente desconocidos, que no nos llega nada de eso y, a veces, parte de la comida que comemos viene importada de países con estos problemas'. El desconocimiento total y el interés por algo que ni se imaginaban me dio una pauta de lo importante que es el cine, de contar nuestros problemas y llevarlos más allá, para que se conozcan en otras culturas y puedan ver los temas que nos preocupan, de los que estamos charlando en Argentina en estos momentos. A veces por intereses, por cuestiones económicas muy poderosas, no llegan fácilmente a otros lados, y el cine puede, a través del arte, llegar a donde uno menos lo espera.

En tus largometrajes anteriores, Naturaleza muerta (2015) e Hipersomnia (2017), también abordaste problemáticas sociales a través de historias de ficción con recursos del thriller ¿Cómo surgió la búsqueda de esta fusión? ¿Qué cuestiones tenés en cuenta para su realización?
Me gustan las películas del género que me dejan algo más. No es que lo hago por una cuestión de altruista o de querer cambiar el mundo. Si bien son películas, me gusta charlar en ellas las cosas que están pasando, cuestionar y mostrar los problemas. El cine tiene que ser reflejo de eso, y es también parte de mi pasión. El cine tiene la obligación de ser fantasía pero, también, realidad. Por eso me encanta la ciencia ficción, cuando sobre temas verdaderos se construye una fantasía que nos hace reflexionar respecto a la realidad. Por ejemplo, si en una película de ciencia ficción, que sucede en Marte, mostramos las mismas problemáticas de acá pero traspasadas allá, podemos entender mejor. Porque a veces no lo vemos porque estamos muy metidos en nuestras cosas y cuando lo enmarcamos en un mundo de ficción, nos permite observarlo desde otro punto de vista y comprenderlo, identificarnos con el otro, y una película te lo permite. Es loco, pero muchas veces pasa, porque no queremos ver, y necesitamos vías de escape para poder hacerlo.

El rock aparece en el soundtrack de tus películas: antes, por medio de canciones de Airbag y, ahora, con un tema de Ale Kurz, líder de El Bordo ¿Cómo se produjeron esos complementos artísticos?
Soy un melómano, me encanta el rock y soy de la vieja escuela. Traigo sobre todo lo nacional que se ha hecho, de tantos años de talento y con tantos artistas buenos, por lo que me gusta fusionarlo con nuestro cine. Porque a veces el cine se olvida de los músicos populares y busca solamente músicos intelectuales o música incidental. En Naturaleza muerta hay un tema original de Airbag y también música de Gustavo Cerati, en Hipersomnia, están Fabiana Cantilo, Claudia Puyó y Daniela Herrero interpretando otro tema de Airbag y, en Respira, está El Bordo, que es una banda amiga. A Ale Kurz lo conozco desde el 2006, he hecho varios videos de la banda y compartimos mucho, me encanta lo que hacen. Cuando tenes una afinidad artística y también compartís influencias y gustos, es maravilloso. Ale me pidió la película, vio un corte y escribió un tema espectacular que estaba totalmente relacionado. No puedo creer lo que hizo, no solo la letra, sino la música, está muy a tono con lo que es el film. A mí me tocaba al revés, le hacía videos a su banda e ilustraba con imágenes lo que ellos transmitían con la canción. Además, como me gusta mucho la música, hice algunas reediciones cuando Ale me envió el tema y lo acomodé para que vaya en sincronía con las imágenes. No quiero dejar de mencionar a Diego Hensel, otro músico y amigo con quien vengo trabajando un montón, que tiene una escuela más clásica. Me encanta editar y cuando lo hago, pienso musicalmente, entonces, necesito juntarme con músicos que estén abiertos a que yo les pueda contar, mostrar la escena, sentarme en la isla de edición y que ellos transmitan esa idea original, que le agreguen su magia, pero que no traicionen la idea que me vino inicialmente.

En cuanto a tu futuro en la industria cinematográfica, ¿En qué otros proyectos estás trabajando actualmente o tenés algo en mente para desarrollar próximamente?
Ahora estoy haciendo una película de ciencia ficción y cumpliendo un sueño. Voy a hacer mi propio 'Viaje a las estrellas' en Argentina, hablando de los mitos populares sobre seres de otros mundos que nosotros tenemos, respecto a nuestras esperanzas y visiones hacia otros planetas: desde el Ovnipuerto de Cachi al Uritorco. Se trata de Existir, una película que habla de eso pero, también, de muchas más cosas. Así que muy contento, terminándola de filmar y esperando estrenarla en 2021. Por otro lado, estamos preparando un proyecto junto a Nicanor Loreti, que ojalá todo vaya con luz verde para poder estar filmándolo cuando se estrene Existir. Ya tenemos el guion y estamos trabajando en eso.

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