Rolando Gallego
18/01/2020 12:54

Pensadora, filósofa, docente, académica, escritora, actriz, DJ y más, a todas las profesiones que se imaginen pueden agregarle al lado el nombre de la multifacética Esther Díaz, ganadora del premio Cóndor de Plata Revelación, que otorga la Asociación de Cronistas Cinematográficos de Argentina, por su interpretación en Mujer nómade (2018) de Martín Farina. Luego de ese primer acercamiento Díaz volvió al cine en Los Ñoquis (2019) documental de María Laura Calí, y lo vive como un renacimiento en su vida y carrera.  “El cine me cambió la vida”, afirma en una charla con EscribiendoCine.

Mujer nómade

(2018)

¿Cómo vivís tu nueva vida asociada al cine?
El cine es como una bisagra en mi vida, me cambió la vida, sé que decir esto es un lugar común, pero cuando Martín Farina se acercó, estaba en pleno duelo de mis hijas y retirándome de las universidades, alejada del mundanal ruido, lo que sí no dejaba era la filosofía, nunca me alejé de ella. Al principio me resistía, pero después acepté y abracé a la película, acompañándola, a festivales, presentaciones. Uno cree que llega a un techo en la vida, pero no es así.

Uno se pone el techo…
Claro, en la docencia me pasó, sin aceptar continuar con algo político, fue el techo, pero acá, encima, nunca siento que tengo que dar examen, de hecho aún hoy antes de dar una clase de filosofía o exposición me siento nerviosa como la primera vez, pero en cine no, nadie puede exigirme por algo que no me preparé. El día más feliz de mi vida fue cuando gané el Cóndor de Plata. Cuando me nominaron temblé todo el día, me vibraba el cuerpo, cuando gané fue tremendo, y de hecho en mi casa tengo una decoración minimalista y frente a mi cama tenía un espacio vacío en un placard y no sabía que era para el Cóndor. No se me ocurrió ponerlo en otro lugar más que ahí, me duermo y mi última mirada es para el Cóndor, y cuando me levanto también. Los primeros días lo llevaba a mis viajes, ahora está ahí, y también en mi vida.

Comenzaste a conectarte con el Colectivo de Actrices Argentinas, con otras entidades…
Sí, a los 10 días de recibir el premio, participé en la conferencia de prensa que ellas hicieron para apoyar a Anahí de la Fuente, que es mi maquilladora, y además participó de Las hijas del fuego (2018) de Albertina Carri. A los pocos días del Cóndor surgió eso y también me convocaron de la Televisión de la Universidad de General Sarmiento para hacer una clase televisada, que fue en la que más cómoda me sentí.

Además de Mujer nómade, participaste de Los Ñoquis
Sí, la hice a principio de año, apoyo a la película en las presentaciones, y tenía ganas de seguir en festivales y fui al Festival de cine de Mar Del Plata, como invitada al 2 Foro de cine y perspectiva de género.

El cine te busca, porque además participaste como jurado en [21] BAFICI
Sí, y me ha dado también una satisfacción que pude participar de Argentina Piensa, un programa en el que me hicieron una entrevista, para la cual estudié mucho, estuve al tanto de lo que hicieron los de Podemos, y me preguntaron cosas como si ellos supieran qué iba a responder, como qué perdimos en los últimos cuatro años, ejemplifiqué con el dinero, con el cambio de animales, sacando los próceres y poniendo a los animales ya estaban diciendo todo. Desde la potencia de la digitalidad la vigilancia se expande y el control está en todos lados, y los vigilantes ni siquiera tienen que hacer esfuerzo porque compramos elementos para ser vigilados que depositamos en nuestros bolsillos.

Volviendo al Cóndor, más allá de esto, en la filosofía sí eras reconocida…
Sí, pero por esta tercera generación de filósofos, cuando caí en la Universidad de Buenos Aires no tenía background intelectual, venía de una familia humilde, de iletrados, y me hicieron bullying, ahí era la hija del diarero. La segunda generación, mis alumnos no, pero la tercera generación es la que me celebra, con una asociación al feminismo y lo trans. El bullying que me hizo Gregorio Klimovsky y sus discípulos es inmenso, y hoy me dicen que mujeres pueden tener cargos a eso, a lo que yo sufrí, eso por el lado del feminismo, y por el lado de los trans hace poco me convocaron de una revista para hacer una producción fotográfica y me referían como trans, porque estoy haciendo una “transición”. Yo antes era fóbica social, o no así, pero sí distante, de hecho iba antes al interior y pedía cómo condición no ir a cenar luego de presentaciones, hoy lo hago, pero antes me costaba, pero en el cine el nivel de entrega que tengo es distinto, porque en el mundo de la filosofía los premios son otros, por “vieja”, en el cine es otra cosa.

Comentarios