Rolando Gallego
10/11/2019 12:09

La nueva película de Daniel Gimelberg (Antes) Los adoptantes (2019) posee la virtud de construir un relato desprejuiciado acerca de un tema sensible como la adopción, sumando un código en clave comedia que potencia la naturalidad con la que se lleva adelante la relación de los protagonistas y la narración. La propuesta, que desarrolla las idas y venidas en una pareja interpretada por Diego Gentile y Rafael Spregelburd, derriba, por primera vez, censuras autoimpuestas en el cine argentino mainstream, sobre la representación del amor entre hombres y aquellos estereotipos a los que se debería ajustar siendo gays. "Quería contar el esfuerzo de tomar la decisión para adoptar", dice en una charla con EscribiendoCine.

Los adoptantes

(2019)

¿Cuáles son tus sensaciones ante el estreno?
Este es un proyecto que veníamos pensando con Cesc Gay hace tiempo, luego desarrollé el guion con Andi Nachon, y fue tan largo el proceso que finalmente es como increíble cuando sucede el estreno.

Además vos seguís con tu rol de dirección de arte y seguías trabajando en este proyecto…
Sí, y seguís aprendiendo, aprendés a tener paciencia, a dirigir viendo a los directores con los que trabajas, de los errores, de los aciertos, es un muy buen entrenamiento, aprendés de los dos lados.

¿Fue complicado dirigir a este gran elenco?
Es lo que más me gusta, dirigir actores, me encanta y con cada uno tenés un método, seguís bastante la corriente de qué mundo actoral viene cada uno, no imponer, ver qué le gusta, cómo se sienten más cómodos, hay actores que quieren guía, otros no, me gusta, teniendo en cuenta hacia dónde quiero llegar, dejarlos a ellos que elijan el camino, no me gusta invadir, ser omnipresente o pesado.

Tenías la idea que te trajo Cesc, después trabajaste con Andi, ¿qué sabías que no ibas a reflejar en la película? Nunca cae en lugares comunes del LGBT…
No me gusta el cine en el que al gay le va mal, hay muchas películas LGBT y por más buenas intenciones que haya, el personaje gay se lo plantea desde algo trágico, mueren, desaparecen o no logran objetivos en su vida personal al elegir su historia con alguien del mismo sexo, yo quería contar la historia de una pareja de muchos años, y en donde el sexo es algo secundario, me han dicho que esto es una postura política. Era consciente que quería hablar de otra cosa, más allá que era una pareja del mismo sexo, no tuve la necesidad de contar el conflicto que sean del mismo sexo. Hay cosas que ya están contadas y que había superarlas, me aburría pensar que ese iba a ser el tema de la película. Es intencional el hecho de contarlo de esa manera, es una intención.

Muchos te van a decir que es una postura política, que además elige contar la historia desde una clase, luminosa, no hay tragedia…
Si, igual lloran (risas).

¿Cómo pensaste las escenas de sexo?
Los actores se entregaron totalmente, no queríamos ponernos demasiado serios. Había que concentrarse, no pensábamos “ahora viene la escena de sexo, preparémonos”, lo tratamos de hacer relajadamente y sin subrayar nada. Es una escena en la que se quiere decir más que eso, y por eso, justamente no hacés hincapié en el sexo. No me gusta que en cine las escenas de sexo estén cuidadas, tapando con la sabanita, por ejemplo. Los actores se jugaron bastante, no se comportaron como “vedettes”, dejaron hacer bastante y también los cuidé.

¿Qué querías transmitir con la película, desde el humor, más allá de lo que particularmente se ve?
En un punto algo personal mío, mucho se hace hincapié en las mujeres o parejas heterosexuales, que dan en adopción a sus hijos, pero no se trabaja sobre aquellos que adoptan, por eso en el afiche son como héroes de Marvel, quería contar el esfuerzo de tomar la decisión para adoptar, esperar, que eso es algo terrible, y en la investigación surgieron cosas terribles.

Como por ejemplo los ofrecimientos por fuera de los canales tradicionales…
Claro, y ahora por la misma ley está en claro que la adopción tiene que ser en beneficio de los niños, no se adopta por el deseo de ser padre, está hecha para que hasta los chicos puedan elegir a sus padres, y no que una pareja por el deseo de adoptar elija.

¿Cómo sigue el año de trabajo?
Estoy empezando a pensar un proyecto, pero ni yo aún lo tengo en claro, lo escribiría con Andi también, algo de detectives perdidos en la Patagonia, también pareja de hombres, sin subrayarlo, o tal vez no son una pareja y se enamoran. Como director de arte terminé de rodar Crímenes de familia con Sebastián Schindel, y en enero se estrena El robo del siglo, donde volví a trabajar con mi amigo Ariel Winograd y estoy por empezar una serie de K&S, pero no puedo decir mucho sobre el proyecto.

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