Rolando Gallego
10/09/2019 11:22

El director Marcelo Paez Cubells (Omisión, Baires) regresa al cine con una producción diferente: Bruja (2019), película de género que además trabaja con una problemática social como lo es la trata de mujeres y la prostitución. Protagonizada por Erica Rivas, Leticia Brédice, Pablo Rago, Juan Grandinetti, Maite Lanata y Miranda de la Serna, entre otros, EscribiendoCine se sentó a dialogar con el director, quien se muestra muy ansioso por presentar al gran público la propuesta, “el trabajo con Érica fue largo, estuvimos seis u ocho meses”, dice en esta entrevista exclusiva.

Bruja

(2019)

¿Sensaciones ya en la previa del estreno?
La sensación es linda, de trabajo terminado, y de ver todo el esfuerzo que pusimos está como naciendo, viendo la luz. Con expectativas y ansiedad que se estrene.

¿Cómo surgió el proyecto?
El guion es de Matías Caruso, me gustó mucho, se lo dí a mi hermana Paula para que lo vea también, con ganas de hacerla, y me gustó que la trata es un tema, pero el central es una madre buscando a su hija, aceptándose y sobreponiéndose a muchas cosas, la mirada del pueblo y demás. Y para evitar golpes bajos, decidí crear un mundo, mi mundo para contarla, un mundo atemporal, no describo muy bien dónde ni cuándo es, la idea era no marcar un lugar, los autos no son nuevos, es nuestro lugar y tiempo, me inspiré en la idea de “realismo mágico”, algo que hacía mucho Gabriel García Márquez.

¿Fue difícil transmitir a los actores lo que tenían que hacer?
El trabajo con Erica Rivas fue largo, estuvimos seis u ocho meses, convocamos a una coach corporal, una coach vocal, para que cambie la manera de hablar en ciertos momentos, también a una historiadora que conoce de brujería para construir los gualichos, y entre los dos pensamos a la bruja, para que no sea nórdica, no queríamos a Maléfica, sino otra cosa, y así surgió Selena. Después se sumaron Pablo Rago y Leticia Brédice, a ella le gustaba hacer de antagonista, pero también es víctima, eran más o menos parecidas con Érica.

Los personajes no son buenos buenos ni malos malos…
Eso me gusta, es muy interesante que todo dependa del punto de vista. Rita Cortese se sumó por la propuesta y el resto de actores fueron agregándose.

¿Fue difícil ingresar en este universo de brujería?
No, me metí en este universo para contar este cuento, ví cómo se movían, en qué creían, todo en función de contar la historia.

¿Fue fuerte?
Sí, pero contaba el cuento.

¿Te gusta trabajar con determinados géneros? ¿Tiene que ver con los estereotipos que contienen?
Creo mucho en las historias, me gustan, y creo mucho también en el camino del héroe, y en mis películas está siempre presente, el desafío, el llamado a la aventura, esto es algo de hace cientos de años. Me gusta el cine y me gusta contar historias, y cuando las encuentro creo que merecen ser contadas.

Terminaste el rodaje, pero te faltaba la post ¿cómo fue eso?
Durísimo, llevó casi un año y medio, fue más duro de lo que pensaba, nunca imaginé que iba a ser tan meticuloso, porque si no sale bien te puede arruinar la película, es algo que acá no estamos acostumbrados. Fue un proceso largo, era lo que queríamos.

Bruja estuvo en el Blood Window, en Cannes, ¿cómo fue ser parte de eso?
En el Blood Window aplicamos, quedamos para presentarla en Cannes, fuimos, fue mi primera vez allí, me encantó, fue una experiencia increíble, más que éste no es un film particularmente festivalero.

¿Cuál fue la escena más difícil de rodar y la más divertida?
Una en la que Selena hace unos gualichos en la tierra.

Pensé que me ibas a decir la de la nena haciendo gualichos…
No, la nena una genia, cuidaba hasta continuidad. Esta que te digo se hacía de noche, hacía frío, nos corría el tiempo, había un perro que se metía en la escena. De hecho en otra escena hay otro perro que lo dejamos. La más divertida debe haber sido alguna con Pablo, la de los autos, Pablo es bárbaro en el sentido que sabe mucho, es líder positivo, tira buena onda. Yo disfruto todo el rodaje, me acuerdo más del momento en el que la pasé más. Es muy difícil filmar, hacer una película, y por eso trato en el momento de filmar de disfrutarlo mucho, lo vivo con alegría porque son dos o tres años hasta llegar ahí.

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