Rolando Gallego
02/09/2019 23:02

Tras proyectos televisivos como Todos contra Juan (2008/2010) y Niní (2009/2010), Jesús Braceras encabeza el equipo de Monzón (2019), la serie producida por Disney y Pampa Films y que puede verse por Flow, uno de los éxitos indiscutidos de 2019. Con Jorge Román y Mauricio Paniagua como el femicida, que puso fin a la vida de Alicia Muniz, interpretada por Carla Quevedo. “En Monzón se dieron muchas cosas para contar la historia hacia donde quería contarla”, afirma en una charla con EscribiendoCine.

¿Imaginabas la repercusión que iba a tener la serie en el momento que te la propusieron?
La verdad es que no me imaginaba tanta repercusión, sí sabía que lo teníamos era una bomba, el nombre de Monzón, Pampa Films, Disney, todo indicaba que podía ser una gran serie, pero no imaginaba la repercusión, además cuando estás trabajando no pensás en eso, pensás más si te gusta o no lo que estás haciendo, no en otro nivel, pero me sorprendió mucho la repercusión y las críticas que tuvo.

Tu experiencia previa es más televisiva, tan disímiles entre sí como Niní o Todos contra Juan, o Estocolmo, ¿de dónde proviene tanto lenguaje y habilidad cinematográfica para narrar?
Tiene que ver con una evolución personal, a lo largo de los años, y como director, en Argentina, se termina haciendo lo que se puede, no necesariamente cada uno de los proyectos representa el ideal de lo que uno hubiese querido hacer, es una suma de circunstancias, en Monzón se dieron muchas cosas para contar la historia hacia donde quería contarla. En estos procesos, en donde la plata nunca alcanza, los proyectos son la suma del todo, y acá estuvo, buenos libros, una gran historia para contar, una gran productora detrás, buenos actores, una maduración para narrar.

Monzón trabaja con la agenda actual de cambio de paradigma, y desde allí profundiza sobre este femicidio, posicionándose de una manera diferente ¿qué lectura hacés sobre la serie?
Nuestra meta fue ser lo más objetivos y mostrar los hechos con la mayor neutralidad posible, tratando que los espectadores puedan hacer su análisis y que el relato te deje preguntas más que respuestas, no considero tener la verdad absoluta, creo que es un simplismo acusar a Monzón de asesino o guardarlo bajo un tapete para protegerlo o para que no se hable más de él, creo que en el análisis del caso de alguna manera podemos aprender.

¿Cuál fue la escena más difícil de rodar?
La pelea con Benvenutti fue muy difícil, por lo que implicaba, lo apremiante del tiempo, fue difícil, porque además cuando el espectador ve una escena de pelea no le importa ni el tiempo ni nada, y le tenés que dar la misma calidad de Creed: Corazón de campeón con los medios que contás, con el arco dramático de una pelea de boxeo, la presentación, ver si lo va a lograr, cuando cae, el final. La secuencia final fue también una de las más difíciles.

¿Creés que ayudó también el hecho de la emisión semanal de los episodios a contra marcha de la cultura del “binge watching” que se ha impuesto en los últimos tiempos?
Te soy sincero, cuando me dijeron que iba a ser semana a semana fue como un mazazo, ya estoy acostumbrado a agarrar una serie y verla toda de una, no me motivó mucho, pero creo que estuvo bueno porque generó expectativa, de la otra manera ves episodios medio dormido, vas a ver el siguiente igual, terminó siendo algo bueno.

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