Matías E. González
09/08/2019 11:50

Hay conflictos y secretos de ciertas comunidades que permanecen ocultos y protegidos debajo de una especie de coraza. Sin embargo, a partir de determinados acontecimientos surgen las primeras hendiduras y la verdad comienza a salir a la luz. Esto es lo que sucede en el pueblo en el que se enmarca la historia de la película Hombres de piel dura (2019), dirigida por José Celestino Campusano. Allí, el joven Ariel, interpretado por el actor Walter Javier, sufre las presiones del sistema patriarcal en el ámbito rural y, además, es víctima de situaciones de abuso y manipulación. EscribiendoCine conversó con el protagonista del filme sobre su audición para el largometraje, la experiencia cinematográfica y su debut musical como La Queen.

Hombres de piel dura

(2018)

PUEBLO CHICO, INFIERNO GRANDE

Hombres de piel dura (2019) se centra en el adolescente Ariel (Walter Javier), quien creció en una zona rural de la provincia de Buenos Aires junto a su padre y su hermana. El joven fue abusado por Omar, el cura del pueblo (Germán Tarantino) y, a su vez, fue manipulado emocionalmente. Sin embargo, un día, Ariel decide poner fin a su relación con Omar y se abre a nuevos vínculos, enfrentándose a la presión paterna y a las miradas conservadoras de su entorno.

“La película es fuerte y lo que se cuenta es muy oscuro, pero está bien que se muestre porque es lo que pasa, la realidad hay que mostrarla, para que deje de pasar”, planteó el protagonista del largometraje.

El film dirigido por Campusano representó el debut cinematográfico para Walter. El actor se enteró del casting a través de un sitio web y, luego, envió sus fotos y su número de celular vía mail. Sin embargo, no puso demasiadas expectativas en la selección ya que era la primera vez que se postulaba para un proyecto para la pantalla grande. A los pocos días, recibió un llamado de la producción que se interesó en su perfil y lo convocó para un casting presencial.

“Cuando llegué vi un montón de gente y pensé que no iba a quedar. Me tocó pasar último, cuando Campusano me vio, comentó 'Espera, no digas nada, ¡Vos sos el protagonista!'. Yo no entendía lo que estaba pasando. Ahí me dijo que cuando escribió a Ariel tenía en mente a un chico idéntico a mí. Me hizo leer una parte del libro y me volvió a decir '¡Sos vos!'. Yo estaba súper nervioso, no caía, fue todo muy rápido”, recordó.

El debut para Walter fue por partida doble ya que no solo interpretaba un personaje en cine, sino que, también, encaraba un rol protagónico. Si bien afrontó un trabajo intenso, debido a que se levantaba a las cinco de la mañana y culminaba su jornada por la noche, disfrutó cada instante y aprendió sobre la importancia del trabajo en equipo para llevar adelante la película.

En cuanto a sus antecedentes artísticos, explicó: “El artista siempre estuvo en mí, pero no tenía las herramientas y las posibilidades para poder mostrarlo, no contaba con la plata para pagar una escuela de teatro, por eso, todo lo que sé lo aprendí solo o por novelas como las de Cris Morena. Soy una persona muy observadora”.

EXPRESIÓN SIN LÍMITES

El guion fue el gran guía durante la construcción del personaje y, a su vez, Walter le incorporó todas las indicaciones dictadas por el director en referencia a movimientos corporales o a la forma en que debía transmitirse el texto. El principal desafío que tuvo que llevar adelante el actor tuvo que ver con la interpretación de un joven con el que encuentra más diferencias que similitudes, ya que el único punto en común está en la orientación sexual.

“Me tuve que reprimir muchísimo para hacer a Ariel porque él es un chico reprimido y yo soy muy libre. Además, estoy arriba todo el tiempo, por lo que tuve que bajar mil cambios”, comparó y, luego, agregó: “Mi familia es súper mente abierta, en cambio, en la de Ariel, el padre es muy cerrado, aunque la hermana es divina”.

El protagonista de la historia atraviesa su despertar sexual en el marco de la adolescencia. A la hora de recordar su paso por dicha etapa, fuera de la ficción, el actor la calificó como “muy buena” y detalló: “Nunca me pudieron hacer bullying porque soy muy fuerte y contesto. En mi adolescencia me conocí y me amé mucho más”. Asimismo, mencionó un momento difícil durante ese período: “Cuando falleció mi papá cambió mi personalidad y me volví más duro, ahí entendí la madurez, ya que no podía seguir siendo adolescente toda mi vida”.

EN PRIMERA PERSONA

En relación al título de la película, Walter reflexionó sobre la dureza en su vida: “No me quedo callado, tal vez hay personas a las que les molesta porque no tengo filtro. Yo no soy careta y no voy a estar sonriendo si algo me cae mal. Soy una persona fuerte, porque mi vida también es así y, además, soy del Fuerte Apache”. Más allá de la rudeza, el film muestra cómo, debajo de la coraza de los hombres de piel dura, aparece la fragilidad. En base a esta cuestión, el actor confesó: “Mi parte sensible es la de niño”.

Sobre su cotidianeidad en Fuerte Apache, describió: “Mis vecinos son lo más, me tienen mucho respeto y cariño y, además, me apoyan en todo lo que hago; son personas buenas y trabajadoras”. Además, señaló: “Con mi personaje La Queen quise demostrar que no solo salís del barrio siendo futbolista como Tévez sino que también podés ser artista, cantante, drag queen, lo que quieras”.

NACE UNA ESTRELLA

Desde enero de este año Walter convive con La Queen, una drag que avanza paso a paso en el mundo musical y, a su vez, integra el elenco de Sex, la nueva experiencia teatral a cargo de José María Muscari. Al día de hoy, La Queen presenta en su repertorio las canciones de reggaetón y trap “No va más”, “Lo veo lo quiero” y “Rompe ese perreo”, cuyos videoclips cuentan con miles de reproducciones en Youtube.

“Quise mostrar esta dualidad de los géneros. Walter es una persona común y corriente y La Queen es la persona famosa”, concluyó.

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