Rolando Gallego
06/08/2019 17:01

José Celestino Campusano explora la figura masculina en la ruralidad, los deseos, pasiones y los mandatos en Hombres de piel dura (2019) un relato que juega con los límites de lo representable en el marco de una narración tradicional. “Dialogué con curas de la zona, que se mostraron bastante corporativos con sus compañeros pedófilos”, afirma Campusano, en una charla íntima con EscribiendoCine.

Hombres de piel dura

(2018)

¿Cómo surge la historia de Ariel y su relación con la pedofilia eclesiástica, la corrupción y el universo masculino, entre otros?
La historia surge a partir de una escena clave, que está en la película, con un menor, en el dormitorio de un cura, aportada por un amigo, ya fallecido y que me llevó a dialogar con curas de la zona, que se mostraron bastante corporativos con sus compañeros pedófilos, sobre un caso muy emblemático en Varela, de un cura que terminó preso, con VIH.

Hay una escena en la que el cura pedófilo va a un retiro y se encuentra con otro y le dice “tenemos algo en común”
Claro, el espíritu de las charlas está en la película, con ese nivel de complicidad que encontré, minimizando el daño terrible, terrorífico, que le hicieron a miles de personas.

Yo la veo dialogando con El club, de Pablo Larraín
No vi la película, pero ya me la han mencionado. Y cuando investigué me dijeron que en zona norte había un lugar de retiro de curas pedófilos de toda Latinoamérica. Después de presentar el proyecto en el INCAA ví algunas películas que trabajaban la problemática, pero siempre de manera evocativa, como si puede ser o no.

Vos además mostrás a un cura con cierto poder adquisitivo…
Sí, y este cura que se murió en la cárcel, me comentaron que se manejaba así, estuvo dos años preso que es nada con la cantidad de años que dañó a tanta gente.

Estaba la historia pero aún no tenías al protagonista ¿cómo lo encontraste a Walter Javier?
Se presentó al casting, ahora es una celebridad, pero cuando lo ví le reconocí las condiciones y él me decía que era él, y que se sentía muy ligado a la historia, aunque no me dijo por qué.

¿Fue difícil rodar las escenas de sexo?
No, de hecho los protagonistas propusieron las variantes, para no caer siempre en lo mismo, pasivo, activo, sexo oral.

¿Limitaste lo “filmable”?
Para nada, no me pongo límites, sí no me gusta, por ejemplo, rodar temas esotéricos, en Vil Romance por ejemplo se escuchan cosas en la banda sonora, a partir de eso pensamos en rodar cosas sobre sentimientos pero no en ese sentido.

En la película además de hablar de la identidad sexual y la pedofilia hay una exploración sobre los mandatos, ¿por qué creés que hay tanta pregnancia, principalmente en zonas rurales, de ellos?
Son códigos que tienen mucha injerencia en el fuero íntimo, el fuerte es fuerte y el débil es débil, en definitiva sólo cuando empiezan a envejecer al fuerte se le complica porque están los otros machos alfas. Hay ciertas cuestiones, como la pedofilia, que no son pensadas como actos delictivos, por ejemplo. Al personaje del dueño del campo, para él no está mal ser pedófilo, pero sí que su hijo sea homosexual, es algo que no puede soportar y negociar, no lo quiere como hijo.

Aún hoy en día cuesta en muchos lugares aceptar al gay…
Absolutamente, y hay tantas capas de realidad, que los parámetros se rompen constantemente, hay variantes que asombran, unas de ellas son las que trabaja la película.

Momento complicado de la Industria, ¿qué pensás de salir con una película ahora? ¿Cómo lo vivís como productor?
Nunca un estreno de nuestras películas no fue complicado, siempre hay cosas, nunca fue un contexto ideal, entonces al no ser lo que las expectativas consideran como óptimas, nos relajamos, además no contamos con actores conocidos, dejándonos un margen que no caduca. Nuestras películas llegan vivas a varios países, eso quiere decir que el momento más estresante, del estreno en sala, es solo una parte.

¿Cómo sigue el año de trabajo?
Estamos por filmar con otra productora, Estudio Croma, de la que soy parte, una película en septiembre, acabo de filmar en México Poder mayor y poder menor, sobre el fracking, que es lo más grande que filmamos en 360, con apoyo de varios países. Además estoy armando una película para rodar en Estados Unidos el año que viene, y además presenté un nuevo proyecto al INCAA, pero hay que ponerse en la cola y esperar.

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